Cómo armar un sistema de producción flotante
¿Qué un sistema de producción flotante? ¿Cómo se forman las piletas? ¿Qué pH debe tener el agua? ¿De qué material deben ser las bandejas en donde se colocan las plantas?

El sistema flotante es una técnica hidropónica utilizada, principalmente, para la producción de plantines. Consiste en disponer de una pileta con la solución nutritiva y bandejas de poliestireno expandido, rellenas con sustrato y que floten sobre la solución, desde la siembra al trasplante.
Mediante este sistema, se logran diferentes ventajas, como plantines más uniformes y reducción de los daños provocados por estrés mecánico, físico, edáfico o climático en el trasplante. También, permite el empleo de menor mano de obra, se economiza el uso del agua y la distribución del fertilizante es más homogénea.
Este sistema fue evaluado e implementado en el Instituto de Floricultura (INTA) para la producción de plantines de Eustoma grandiflorum L., y permitió obtener plantines más grandes, de mejor calidad y mayor homogeneidad, en menor tiempo.
Para instalar una producción de plantines en sistema flotante, se deben realizar los siguientes pasos:
1. Sobre un suelo nivelado o sobre mesadas, se construye un marco con tablas de madera u otro material que permita realizar una estructura cuyos bordes tengan entre 10 y 15 cm de altura. La longitud y el ancho dependerán del área disponible y de la cantidad de bandejas que se pondrán a flotar.
2. Luego, se cubre con polietileno de color negro u otros colores opacos.
3. Finalmente, se carga con agua, cuya conductividad eléctrica, preferiblemente, no supere los 0,75 mS/cm y con pH entre 5,8 y 6,5. El agua debe llegar hasta 5 cm por debajo del nivel superior de la pileta; es decir, si la altura de la pileta es de 15 cm, la carga de agua no debe superar los 10 cm.
Las bandejas son de polietileno expandido de alta densidad; las más utilizadas tienen 288 celdas de 17 cm3 cada una. Para su llenado, se aplica un volumen de sustrato (previamente homogeneizado y humedecido) que debe llegar hasta el fondo de las celdas, de manera de ver el sustrato en los orificios debajo de la bandeja. Una vez rellena la bandeja, se siembra una semilla por celda, manualmente o mediante una máquina sembradora.
En el caso de usar semillas de lisianthus, es conveniente que se empleen pelletizadas o, de lo contrario, la siembra sería muy dificultosa. Una vez que las bandejas están llenas de sustrato y sembradas, se colocan en la pileta a flotar.
Los fertilizantes utilizados en este sistema deben contener nutrientes que estén en forma directamente disponibles para los plantines. Son solubles (líquidos o sólidos) y se añaden al agua de la pileta lo más uniformemente posible.
El fertilizante utilizado en el Instituto de Floricultura está compuesto por el 20% nitrógeno-20% fósforo-20% potasio más micronutrientes, y la dosis empleada en el mismo instituto es de 25 ppm de nitrógeno por litro de agua; es decir, 0,125 g/litro. La aplicación se efectúa sólo una vez, a los 10 días de la germinación de las semillas.
El trasplante de los plantines se realiza cuando tienen dos o más pares de hojas verdaderas. Ensayos realizados en el Instituto, con lisianthus, permitieron obtener plantines con mayor peso seco y fresco aéreo y radicular en tres fechas de siembra diferentes, con respecto al sistema convencional.
Texto: Ing. Agr. Lorena Barbaro y Tec. Floric. Mónica Karlanian (IF-INTA)






