Introducción al arte floral
Especial de Emilia Nardi para Economía & Viveros.

La sola mención de la palabra creación provoca una mezcla de fascinación y respeto. El diseño es la concepción inteligente de formas y materiales que expresan una idea. Elementos y principios del arte fundamentan las técnicas de construcción y la transformación de los materiales.
Es por medio de la plástica, del lenguaje de la belleza, que el diseñador se convierte en artista. Estética (del griego aisthetike, sensación, percepción) es la rama de la filosofía relacionada con la esencia y la percepción de la belleza. La palabra fue acuñada en el siglo XVIII para designar el estudio de lo bello.
El lenguaje visual es la base de la composición y el diseño. Diseñar es un aspecto de creación visual que desarrollamos con un propósito. Al respecto, existen principios de estructuración en cuanto a organización visual se refiere:
– elementos conceptuales: punto, línea, plano y volumen.
– elementos visuales: forma, color, tamaño y textura.
– elementos estructurales: dirección, posición, espacio, peso.
Estos elementos son intermediarios entre el pensamiento del diseñador y su expresión, y juntos producen la forma; establecen las relaciones fundamentales del conjunto en lo vinculado a las proporciones y a la distribución del espacio; permiten, a la vez, el diálogo entre el diseñador y el espectador en la transmisión de sensaciones.
En el concepto de diseñar existe una causa inicial, que es el motivo por el cual el artista floral crea el diseño. La causa formal contribuye a dar apariencia visual al diseño, consolida la estructura interna que dará apariencia a la forma.
La relación entre la forma y la materia es muy estrecha; podremos imaginar mil proyectos, pero finalmente, estarán condicionados por el material. En los diseños tridimensionales, como es el caso de los diseños florales, el uso de determinado material define la forma.
A su vez, cada material posee características particulares que determinan la técnica a utilizar en el trabajo. Se concibe la forma y se plasma con el material. La armonía de los elementos plásticos que conforman la belleza de un diseño requiere del equilibrio apropiado.
Cuando seleccionamos el material y la técnica a implementar, tenemos también un amplio conocimiento de las posibilidades y limitaciones de los mismos. Tanto el material como la técnica son recursos que permiten la expresión del contenido de la forma.
Un buen diseño cumple su función práctica y expresiva; posee valores estéticos por su forma, por la perfección de la técnica empleada y por la armonía entre la materia y la forma.
Cuando los elementos de concepto se hacen visibles, como por ejemplo, el volumen, la forma adquiere tamaño, color, textura; se vuelve expresiva, y los elementos visuales constituyen la parte más importante de la composición.
El tamaño y su volumen, el color trabajado en armonía o contraste, y el comportamiento visual o táctil de la textura, la proporción, el equilibrio, el ritmo; cada uno de estos elementos como principio y fundamento; unidad dentro de la variedad.
Texto: Emilia Nardi (Floral Designer de la Universidad de Pavia (Italia)






