El arte dentro del diseño floral

Especial de Emilia Nardi para Economía & Viveros.

Foto: Emilia Nardi

El arte es un lenguaje. El conocimiento del lenguaje visual compuesto por las relaciones entre formas y colores es la base de las artes plásticas.

Kandinsky habla sobre “el perfume espiritual” y “el sonido único” de cada forma. Al hablar del perfume y el sonido, está pidiendo agudizar nuestra sensibilidad hacia aspectos nuevos: viajar a misteriosos lugares, ampliar nuestra percepción hacia otras dimensiones, buscando un sonido, un perfume o un sabor equivalentes. 

Para Arheim, los sentidos permiten reconocer la realidad externa como puentes del pensamiento visual. La mente se enriquece mediante las percepciones sensoriales, que también sirven para crear conocimiento.

Toda obra de arte, dice Sahda, es una proposición formal que manifiesta y pone en foco de atención un tema elegido por el autor, quien deja a consideración de otros su reflexión, creando un inmaterial puente de conexión entre ella y su espectador.

Toda composición conlleva un significado que percibimos cuando interactuamos con ella. Su carácter simbólico nos presenta un contenido, implica una comunicación.  La percepción visual no necesita fuertes estímulos para convertirse en una experiencia dinámica, en realidad, todo es percibido como un juego de tensiones:

 -equilibrio/inestabilidad. En el equilibrio hay un centro de gravedad entre dos pesos. La inestabilidad es ausencia de equilibrio y da lugar a fórmulas visuales provocadoras e inquietantes.

-simplicidad/complejidad. La simplicidad impone el carácter directo y simple de la forma elemental.  Complejidad implica una complicación visual debido a la presencia de numerosas unidades y fuerzas elementales.

-regularidad/irregularidad.  Consiste en la uniformidad de elementos. Su opuesto, la irregularidad, realza lo inesperado.

-actividad/pasividad. La actividad refleja movimiento. La pasividad se representa por el estatismo, un equilibrio absoluto.

-neutralidad/acento. Composición poco provocadora. Puede ser perturbada en un punto por el acento, que realza intensamente una sola cosa contra un fondo uniforme.

-realismo/distorsión.  El realismo produce las mismas claves visuales que el ojo.  La distorsión fuerza el realismo desviándose de los contornos regulares.

-agudeza/difusividad. La agudeza está ligada a la claridad del estado físico de expresión.  La difusividad es blanda, no aspira a la precisión.

-continuidad/episodicidad.  La continuidad es una serie de conexiones visuales ininterrumpidas. La episodicidad es desconexión o, al menos, conexiones muy débiles.

-unidad/fragmentación.  La unidad es un equilibrio adecuado de elementos diversos en una totalidad que es perceptible visualmente. La fragmentación es la descomposición de los elementos y las unidades de un diseño en piezas separadas.

El diseño es un conjunto de unidades donde cada elemento tiene su propio valor y es la expresión visual de una idea.

Sugerir, sorprender, imaginar, seducir; una composición floral debe trascender lo formalmente armónico y tocar el alma.  El arte floral requiere además del aspecto formal, el espiritual;  aquel que lleva un plus de fantasía.

Texto: Emilia Nardi (Floral Designer de la Universidad de Pavia (Italia)