Helechos nativos

Estas plantas son un complemento clave para la elaboración de arreglos florales. El Instituto de Floricultura (INTA), dedicado a la investigación de nuevas variedades comerciales, presenta las características principales de su multiplicación.

Foto: gentileza del IF-INTA

Como complemento del ramo floral, se identifican las varas o los tallos cortados, tanto multifloríferos como verdes, que participan asumiendo un papel secundario en los distintos arreglos florales, con la finalidad de mejorar su carácter decorativo.

A pesar de que muchas especies, tanto herbáceas como leñosas, pueden ser usadas como follaje de corte, se comenzó a abordar el estudio de la potencialidad de los helechos nativos.

Los helechos fueron utilizados para tal fin desde hace mucho tiempo, aunque en nuestro país, la oferta se encuentra limitada al helecho sierra.

El cultivo de éste es muy esporádico y mayormente se extrae de la naturaleza. Dicho procedimiento puede llevar al deterioro de los ambientes naturales y, según la forma de extracción, a la pérdida del recurso genético.

A los fines de buscar otras posibilidades a partir de la flora nativa, se hicieron viajes de recolección a zonas en que se distribuyen algunas especies de helechos, especialmente, a las provincias de Misiones y Tucumán.

Es importante recordar aquí que los helechos no tienen flores y que sus hojas, denominadas frondes, llevan soros en su envés, que contienen los esporangios en los cuales se encuentran las esporas (unidad de dispersión, análoga a la semilla en plantas superiores).

Se seleccionaron, in situ, helechos de frondes de tipo coriáceo y con pecíolos largos, que tengan la potencialidad de ser usados como follaje de corte. Se colectaron plantas enteras y frondes reproductivos (con soros desarrollados). Estos últimos se conservaron en bolsas de papel hasta su siembra. Se encaró así la domesticación para la obtención de material de buena calidad.

La primera actividad ha sido la propagación sexual y asexual de los materiales. En el primer caso, se pusieron a punto las metodologías para la siembra de las esporas. Para ello, se tamizaron los esporangios para liberar las esporas con un tamiz 53 μm de apertura; las esporas liberadas se cultivaron en  turba también tamizada y previamente humidificada. Se llevó a cámara con 18 h  de luz a 25º C.

Cuando se observaron esporofitos desarrollados a partir de 2 cm de altura, se trasplantaron  en isletas a macetas nº 9, con una mezcla de turba y  pinocha, resaca y corteza de pino compostada.

Se aclimataron, calefaccionados en invernáculo, en bolsas cerradas de polietileno transparente, que paulatinamente se abrieron para así rustificar los materiales. El ambiente fue humedecido por  sistema de mist.

Después de esta etapa, las plantas fueron trasplantadas a macetas nº 14, en donde muchas de ellas han desarrollado frondas con soros. Se las fertiliza con 50 ppm  de 15-10-15, una vez  por  semana.

Hasta el momento, se están evaluando 45 entradas. Algunos géneros en evaluación son: Adianthopsis, Anemia, Polystichum, Driopteris, Ptelipteris, Pellaea, Woodsia, Cheilantes, Adianthopsis, Aspenium, Cytopteris y Blechnum. El paso siguiente será la evaluación de la poscosecha de estos materiales y selección de los materiales más promisorios.

De esta manera, se han hallado materiales con la potencialidad para follaje de corte que se están cultivando. Asimismo, se detectaron algunos géneros que, por su compacidad y arquitectura de planta, podrían cultivarse en maceta, y así, es posible también, ampliar la oferta en este rubro.

Texto: Dr. Gabriela Facciuto, Técnica en Floricultura María Julia Pannunzio (Instituto de Floricultura, INTA)

Bibliografía:

González Benavente-García, A.; Bañón Arias, S.; Fernández Hernández, J. A. 1998. Cultivos ornamentales para complementos del ramo de flor. Ediciones Mundi-Prensa.