Sanidad controlada en plantas y flores

Descubre cuál es la técnica más sencilla para detectar la presencia de virus en las plantas ornamentales.

Mosaico y necrosis en hojas de Glandularia ocasionados por GRSV. Foto: gentileza de Marisol Alderete

La idea de exportación en el mercado florícola nacional crea el interrogante de cuáles son las condiciones en que se encuentran nuestros cultivos con relación a su estado sanitario.

En la Argentina, hasta la actualidad, los antecedentes o registros relacionados con las virosis en cultivos ornamentales son escasos, para cualquiera de los cultivos, ya sea flor de corte o plantas ornamentales.

Las virosis pueden provocar graves daños en las plantas y bajar su calidad y producción. Pueden ocasionar síntomas severos en hojas y flores, así como la disminución del crecimiento, deformación de los distintos órganos y hasta la muerte de la planta.

Es viable detectar un virus, causante de infección en una planta, a través de varias técnicas, una de las más sencillas es la denominada ELISA (Enzyme linked inmunosorbent assay), que emplea anticuerpos específicos para cada virus. Esta técnica permite analizar un amplio número de muestras en un tiempo corto y es posible adquirirla fácilmente en el mercado.

En el Instituto de Floricultura del INTA, se determinan virosis ocasionadas por CMV (Cucumber mosaic virus), GRSV (Groundnut ring spot virus), TCSV (Tomato chlorotic spot virus), TSWV (Tomato spotted wilt virus) y el grupo Potyvirus a través de esta técnica, con vías de incluir otras detecciones más afines a nuestros clones selectos nativos.

La detección de las virosis y el control de estas posibilitan la obtención de plantas ornamentales de sanidad controlada. Existen varias técnicas por las cuales una planta infectada puede ser liberada o saneada en presencia de infección viral, entre las que podemos citar cultivo in vitro de meristemas, termoterapia y quimioterapia como las más tradicionales, seguidas de electroterapia y crioterapia como las más novedosas.

La obtención de plantas libres de virosis mediante el cultivo in vitro de meristemas ha sido eficiente para la eliminación de CarMV (Carnation mottle virus), CVMV (Carnation vein mottle virus), CLV (Carnation laten virus) y CERV (Carnation etched ringspot virus) en clavel. El éxito de esta técnica también fue posible en crisantemo para la liberación de CMV (Cucumber mosaic virus) y TAV (Tomato aspermy virus), entre otros, con un 50 a un 90% de plantas saneadas.

Las otras técnicas de limpieza han sido empleadas con una eficiencia menor, como la quimioterapia. El uso de virazole en begonia y 2-tiouracil en crisantemo para la producción de plantas libres de PNRSV (Prunus necrotic ringspot virus), durante su cultivo in vitro, posibilitó la obtención de un 20% de plantas libres.

La electroterapia y la crioterapia son técnicas innovadoras en la liberación viral: la primera ha alcanzado una eficiencia del 16% en la eliminación del CarMV en clavel, debido a que provoca la degradación de las partículas virales y, por ende, la pérdida de infectividad al emplear corriente eléctrica. La segunda técnica no ha sido aplicada a ornamentales, pero sí en frutales y hortalizas, con un éxito del 30 al 100%.

La termoterapia de plantas, seguida del cultivo de meristemas, permitió obtener material libre de virus en clavel y en crisantemo, con una eliminación del 90%. En nuestro caso particular, la obtención de plantas nativas de Glandularia libres de GRSV (Groundnut ringspot virus) fue exitosa gracias al empleo del cultivo in vitro de ápices caulinares, y a termoterapia combinada con esta última en tejidos infectados naturalmente.

Texto: Msc. Marisol Alderete (IF-INTA)