Cultivos: ¿Por qué son buenas las micorrizas?
Conoce cómo funciona este recurso microbiológico de características saludables para el medio ambiente y que permite obtener plantas de mejor calidad.

El avance científico-tecnológico y la creciente demanda de hacer más eficiente la explotación de los recursos, en el marco de una agricultura sustentable, impone la necesidad de un mayor conocimiento de los procesos que rigen la disponibilidad de agua y nutrientes del suelo, incluyendo la interacción suelo-raíz, y su relación con los microorganismos de la rizosfera.
La población microbiológica de la rizosfera es dinámica e interactiva, y los hongos formadores de micorrizas arbusculares (HFMA) constituyen el principal componente.
La palabra micorriza significa hongo-raíz, y se usa para definir las asociaciones simbióticas entre hongos y raíces de plantas, en las que ambos componentes obtienen beneficios de vivir en una estrecha asociación.
Gracias a las micorrizas, la planta es capaz de explorar más volumen de suelo del que alcanza con sus raíces, al sumársele en esta labor las hifas del hongo; también capta con mayor facilidad ciertos elementos, como fósforo, nitrógeno, calcio, potasio, cobre, azufre, zinc y hierro, y agua del suelo, y es especialmente importante en el caso de los elementos inmóviles, como fósforo, zinc y cobre, ya que su disponibilidad para la planta generalmente es limitada.
Esto no implica que se pueda dejar de fertilizar, sino que la fertilización sea más eficiente y puedan disminuirse, total o parcialmente, las dosis a aplicar, y con un menor impacto ecológico. Estos microorganismos que establecen simbiosis con las plantas son de importancia para el control biológico de patógenos, biorremediación y recuperación de suelos degradados.
El uso de microorganismos benéficos para la agricultura juega un papel importante para la sustentabilidad de los ecosistemas; es así como la agricultura moderna ha incrementado el uso de microorganismos, tales como: bacterias promotoras del crecimiento, bacterias fijadoras de nitrógeno, microorganismos solubilizadores de fosfato y HFMA.
Por los beneficios que aporta esta simbiosis, se han producido inoculantes para ser usados comercialmente en la floricultura y la horticultura, aunque hay que tener en cuenta que la producción de inóculo involucra una serie de factores complejos asociados, entre ellos, el costo, la tecnología para producirlo y la eficiencia del producto obtenido.
La inoculación con micorrizas mejora la absorción de nutrientes, favorece el crecimiento, la ramificación de las raíces, la época de floración, el número y la calidad de las flores de diferentes especies ornamentales. Así, Anushriet ál. (2002) observaron que plantas deLiliumsp., inoculadas con micorrizas arbusculares (Glomus fasciculatum), adelantaron la floración y mejoraron la calidad de la flor; además, se redujo el uso de fertilizantes químicos.
Por otro lado, Bo Kyoon Sohna y otros (2003), en su trabajo con Chrysanthemum morifolium Ramat, evaluaron los efectos del momento de inoculación sobre el crecimiento de estacas. Determinaron que la inoculación temprana les confiere un beneficio inicial a las plantas micorrizadas en cuanto a la supervivencia, al trasplante y al establecimiento en plantación. La tasa de enraizamiento de las inoculadas fue del 99%, mientras que fue del 76% en las no inoculadas. Además, la longitud de la raíz y el número de raíces laterales en las inoculadas fue el doble que en las no inoculadas; la floración de las inoculadas fue a los 98 días; mientras que las no inoculadas lo hicieron dos semanas después.
En cultivares de rosas, la incorporación de inóculo micorrícico mostró mayor producción y calidad de raíces, y superior supervivencia al trasplante (Scagel, 2001), y el mismo autor estudia el efecto de la inoculación en cultivares de Freesia x hybrida, con resultados favorables en la floración, el crecimiento y la productividad (Scagel, 2003).
En especies como Sesbania y Prunus entre otras, la inoculación de plantas micropropagadas, al inicio del período de aclimatación, mostró plantas de mayor altura, área foliar, peso de la parte aérea y de las raíces, respecto de las no inoculadas. Estos resultados fueron similares a los determinados por otros autores en especies hortícolas, como tomate y pimiento (Beltrano et ál. 2013; Ruscitti et ál. 2011) y aromáticas (Arango et ál. 2012). Similares resultados han sido informados por Chen and Chang (1996) en cineraria, Gaur and Adholeya (2000) en Callistephus chinensis, Impatiens balsamia y Petunia hybrida, con diferencias significativas en el adelanto de la floración de las plantas inoculadas respecto de las no inoculadas.
Esto indica que las plantas o esquejes inoculados con HFMA muestran ventajas importantes para el crecimiento y la producción, acortando el ciclo a floración y aumentando la calidad de las flores, particularmente en cultivos de corta duración.
Los resultados recientes confirman la posible aplicación de las micorrizas como instrumentos de la biotecnología en la horti-floricultura sustentable.
En resumen, los hongos micorrícicos arbusculares confieren a la planta resistencia a enfermedades, exploran más y mejor el suelo, optimizan la captación de nutrientes, aumentan la captación de agua, por lo que las plantas micorrizadas muestran una mayor tolerancia a la sequía y a la salinidad, y aumentan la posibilidad de uso de suelos degradados.
El uso de estos HFMA es aceptado como una de las claves para mantener la dinámica del suelo, que conlleva el reciclaje de nutrientes y la sustentabilidad del ecosistema.
Texto: José Beltrano(1,2) , Marcela Ruscitti(1), y Cecilia Arango(1) .
(1) INFIVE (Instituto de Fisiología Vegetal, CONICET-UNLP). (2)CICBA (Comisión de Investigaciones Científicas, Provincia de Buenos Aires).
Referencias:
. Anushri, V. M.; Sharma, P.; Adholeya, A.; Dhawan, V. and Srivastava, P. S. 2002. Enhanced growth of micropropagated bulblets of Lilium sp. inoculated with arbuscular mycorrhizal fungi at different P fertility levels in an alfisol. J. Hort. Sci. & Tech. 77(3):258-263.
. Arango Cecilia, Marcela Ruscitti, Marta Ronco and José Beltrano. 2012. Mycorrhizal fungi inoculation and phosphorus fertilizer on growth, essential oil production and nutrient uptake in peppermint (Mentha piperita L.). Brazilian Journal of Medicinal Plants (Rev. Bras. Pl. Med.) 14, (4), 692-699, 2012.
. Beltrano J., M. Ruscitti, M.C.Arango and M.Ronco. 2013. Effects of arbuscular mycorrhiza inoculation on plant growth, biological and physiological parameters and mineral nutrition in pepper grown under different salinity and P levels. Journal of Soil Science and Plant Nutrition, 2013, 13(1), 123-141.
. Bo Kyoon Sohna, Kil Yong Kimb, Soon Ju Chungc, Wol Soo Kimc, Sun Mi Parka, Jong Goo Kangd, Yo Sup Rima, Ju Sik Choa, Tae Hwan Kime, Jeong Hyun Leef (2003). Effect of the different timing of AMF inoculation on plant growth and flower quality of chrysanthemum. Scientia Horticulturae 98 (2003) 173–183.
. Chen, T.T., Chang, D.C.N., 1996. Effect of vesicular-arbuscular mycorrhiza on growth and flowering of two cultivars of cineraria. Memoirs of the College of Agriculture, National Taiwan University, vol. 36, pp. 99–111.
. Gaur, A., Adholeya, A., 2000. Growth and flowering in Petunia hybrida, Callistephus chinensis and Impatiens balsamina inoculated with mixed AM inocula or chemical fertilizers in a soil of low P fertility. Scientia Hort. 84, 151–162.
. Ruscitti M., M. Arango, M. Ronco y J. Beltrano. 2011. Inoculation with mycorrhizal fungi –Glomus mosseae or G. Intrarradices- modifies proline metabolism and increases chromium tolerance in pepper plants (Capsicum annuum L.). Brazilian Journal of Plant Physiology. 23(1): 11-21.2011.
. Scagel C.F., 2001. Cultivar Specific Effects of Mycorrhizal Fungi on the Rooting of Miniature Rose Cuttings. Journal of Environmental Horticulture. 19(1):15–20.
. Scagel C.F. (2003) Inoculation with Arbuscular Mycorrhizal Fungi Alters Nutrient Allocation and Flowering of Freesia x hybrida. Journal of Environmental Horticulture 21(4):196–205. 2003.






