Nexo entre capacitación y ventas, en las florerías
Especial de Emilia Nardi para Economía & Viveros.

La cadena de valor es un conjunto de cualidades y de constantes ejercidas sobre el producto final. Por ejemplo, la calidad del material floral, la manipulación correcta del mismo, la técnica de elaboración elegida, la innovación en el concepto de diseño generan un producto final diferente y de marcada competitividad.
El proceso de identidad, en el diseño competitivo, es un fenómeno que se desglosa en tres grandes grupos: factores que relacionan aspectos técnicos, factores socioculturales y factores que relacionan aspectos medioambientales.
. Aspectos Técnicos
Apariencia. Frescura del material.
Características. Estilo, equilibrio, desarrollo de textura, contraste, color, etc.
Entorno. Adaptabilidad al espacio.
Duración. Vida útil del diseño floral.
. Aspectos Socioculturales
Moda y Tendencia.
Cultura. Tradición, usos y costumbres.
Diseño de productos asociados (recipientes, elementos decorativos, etc.).
Cultura productiva que lo genera (eventos sociales, corporativos, etc.).
. Aspectos Ambientales
Cualidades ecológicas (reciclado, biodegradable, sustentable, etc.).
Materia prima (consciente uso del material floral, follajes, etc.).
Condiciones laborales.
Del análisis y el estudio de cada ítem surge la posibilidad de lograr un producto con identidad propia. Esta identidad siempre es dinámica, se transforma constantemente en el contexto de la moda y la cultura, es una consecuencia, no un objetivo. Aun estando inmersos en un mercado globalizado, el diseño de autor puede convertirse en una herramienta competitiva.
El estudio de los aspectos técnicos aportará herramientas propicias para la adecuada transformación del material respetando su vida útil. Su adaptabilidad al espacio para el cual fue creado, teniendo en cuenta las características propias de cada estilo arquitectónico; tomando decisiones de: equilibrio (simétrico/asimétrico), armonía o contraste de color, expresión de líneas (horizontales/verticales/diagonales), inicio y desarrollo de la lectura visual, manejo de los contrastes, etc.
La importancia de la elección de un material de moda con identidad confiere valores diferenciales, cualidades que hacen que el producto sea valorado por cierto público que reconoce su calidad sobre la función primaria.
En la década de los 70, los artistas comenzaron a manipular plásticos, acrílicos y metalizados por considerarlos materiales nobles, novedosos, con memoria, resistentes y maleables. Por esos años, los italianos, a través de la televisión, incorporaron en sus shows estos elementos. La idea fue fomentar el uso de dichos productos entre profesionales del diseño, artistas y arquitectos. Exitosa estrategia de renovación.
El conocimiento indígena como puente de la sustentabilidad del diseño da lugar a la creación de una nueva y profunda relación entre el diseñador, la materia prima y el medio ambiente. Lo regional como motor y fuente de inspiración, ritos y tradiciones que imprimen un carácter singular y práctico a la vez. Fibras, texturas, tientos, cueros y maderas; materiales locales de fácil acceso adaptables a los diseños florales.
El diseño no solo cubre necesidades, se relaciona con la cultura, es el vínculo entre el consumo y el bienestar. Genera el diálogo necesario entre hábito y necesidad, y es también un buen negocio. Otorga prestigio, presenta un valor agregado para el consumidor.
Texto: Emilia Nardi (Floral Designer de la Universidad de Pavia (Italia)






