Sustratos específicos para plantas cítricas
Conoce las características que estos deben tener para ser cultivados en contenedores. Las diferencias al momento de la producción del plantín y desde su repique definitivo hasta la venta.
Para explicar este tema, en primera instancia, hay que distinguir que en un vivero vamos a tener dos situaciones muy distintas, y por lo tanto, un manejo del sistema diferente en cuanto a tamaño de contenedores, sustratos, fertilización, riego y condiciones ambientales. Estas situaciones son: la producción de plantines y el repique definitivo hasta la venta.
Producción de plantines
Independientemente del material genético del pie de injerto (Ej: trifolio, limón rugoso, etc.), un aspecto muy importante es el contenedor. En ese sentido, se están empleando los tubetes y las bandejas multiceldas que se utilizan en la producción de plantines forestales de distinto tamaño, altura y características. También se usa un contenedor tipo bandeja almaciguera, con resultados variables que dependen del manejo en cada situación particular.
Dado el tamaño reducido de volumen por plantín, lo aconsejable es usar sustratos de alta porosidad total (>85 %v/v), la capacidad de retención de agua (50 – 70 % v/v), según el tipo de riego que se tenga disponible y un contenido de poros con aire (15 – 35% v/v). Hay que destacar que el trifolio, por ejemplo, es sensible a contenidos bajos de poros con aire. Cuando menor calidad tenga el sustrato a utilizar, es recomendable aumentar el tamaño del contenedor que será usado a tal fin.
El pH del sustrato debería estar entre 5,5 a 6,5 y con una conductividad eléctrica baja (CE< 0,75 dS/m), medido con el método 2:1 v/v (agua destilada: sustrato), para lo cual los sustratos comerciales basados en turba de musgo Sphagnum y perlita están dando buenos resultados, al igual que aquellos basados en corteza de pino compostada de una granulometría fina. De todas maneras, lo recomendable es realizar el análisis de laboratorio con los métodos específicos de sustratos para la toma de decisiones y, sobre todo, para efectuar las correcciones pertinentes.
El repique definitivo hasta la venta
Una vez que se obtienen los plantines, es recomendable que se trasplanten con cepellón incluido (para no perder los pelos radicales y las raíces más pequeñas que son las más activas) al contenedor definitivo, en donde pasarán varios meses, hasta su venta.
Hay una vasta experiencia en empresas grandes, que desde hace varios años protocolizaron la producción, pero es escasa o nula en el ámbito de los productores pequeños o de la agricultura familiar. Lo que hay que saber es que cambia todo respecto de la producción en suelo (in situ) y de la producción de plantines, porque las plantas crecerán en ese contenedor donde estarán mucho tiempo, y una vez que se enmacetan, será muy difícil, o incluso, imposible, cambiar el sustrato.
Dado que el tamaño más utilizado del contenedor es de 5 a 7 litros por planta, lo aconsejable es usar sustratos de media a alta porosidad total (>75 %v/v), la capacidad de retención de agua (50 – 70 % v/v), según el tipo de riego que se tenga disponible (alta o baja frecuencia), y un contenido de poros con aire (15 – 25% v/v), pues la altura de hasta 40 a 60 cm de la maceta favorecerá el contenido de oxígeno, aunque el sustrato no tenga gran cantidad de macroporos.
El pH del sustrato debería estar entre 5,5 a 6,5, aunque todavía no están suficientemente establecidos los límites para los distintos pie-injertos (relación pie–especie/variedad-) y podrían ampliarse el rango; lo importante es mantener estos valores a lo largo del crecimiento del cultivo, lo cual va a estar influenciado por la calidad del agua de riego y el plan de nutrición que es lo que hay que monitorear sistemáticamente, al menos, a través de la conductividad eléctrica y el pH del ambiente radical.
Podría usarse una gran diversidad de materiales, lo cual dependerá del volumen de producción y el tamaño del vivero, pues está directamente relacionado con el manejo tecnológico. Muchos productores optan por los materiales regionales de alta disponibilidad y dejan los sustratos comerciales por el costo que implica.
Sugerencias para armar el rompecabezas
-Es un sistema de cultivo en contenedores; es totalmente diferente al cultivo de citrus en el suelo (in situ), pues aquí está todo interrelacionado: un cambio de contenedores, riego, plan nutricional, pie de injerto, pie-cultivar injertado hacen que varíe el sustrato o, por lo menos, el manejo de ese sustrato.
-Necesitamos que las raíces en los dos sistemas descriptos estén dentro del contenedor; es común escuchar de parte de los productores que está bueno que las raíces se claven en el suelo, lo cual es totalmente impropio dentro de este sistema.
-El cultivo, en cuanto a su uniformidad, crecimiento y aspecto visual de las raíces (densidad y color), es el mejor indicador del manejo que estamos haciendo.
Texto: Dr. Ing. Agr. Osvaldo Valenzuela (EEA INTA San Pedro)






