Salvar las palmeras: ¿es posible el control biológico y la esterilización del Picudo Rojo?

IMÁGENES DE NUESTRA FLORICULTURA Después de la confirmación del hallazgo del picudo rojo de las palmeras en la Isla Martín García, los especialistas siguen analizando sobre qué hacer si arriba al continente argentino.

Picudo rojo de las palmeras. Foto: gentileza del SENASA

En los últimos meses, ha cobrado relevancia la posibilidad de tratar las plantas afectadas por el picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) mediante la técnica de endoterapia, un procedimiento que presenta riesgos inherentes, más allá de los fitosanitarios empleados.

También se han difundido las experiencias implementadas en otros países, como la protección de ejemplares mediante cofias físicas. Esta fue una estrategia que se vio, por ejemplo, en el Jardín Botánico de Madrid, aunque su aplicación a gran escala resulta compleja y difícil de implementar.

¿Existen otras alternativas?

Control biológico

Actualmente, en la Argentina, no existen agentes de control biológico disponibles para el manejo del picudo rojo de las palmeras.

Asimismo, es importante destacar que, a nivel internacional, el empleo de herramientas biológicas se utiliza siempre como complemento de otras estrategias de control. Su finalidad es reducir las poblaciones de la plaga de manera sostenible, disminuyendo la dependencia de los insecticidas químicos convencionales y mitigando los problemas de resistencia y contaminación ambiental asociados a su uso intensivo.

Entre los principales agentes de control biológico utilizados en distintos países, se encuentran los tópicos y depredadores, y parasitoides naturales.

Esterilización del picudo rojo de las palmeras

Existe la esterilización para el picudo rojo mediante la Técnica del Insecto Estéril.

No obstante, se trata de una estrategia muy costosa que demanda instalaciones complejas. Por este motivo, su uso real en el campo se reserva, únicamente, para la etapa final, cuando la densidad de la plaga ya es baja y se busca lograr la erradicación total en una zona determinada.

En este contexto, la prevención, la vigilancia temprana y la implementación de estrategias integradas de manejo continúan siendo las herramientas más eficaces para reducir el riesgo de establecimiento y la dispersión del picudo rojo en la Argentina.

Agradecemos el asesoramiento técnico de Julián Jezierski y Guillermo Gaudio (SENASA)

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