Resultados del relevamiento florícola en La Plata
Accede a los resultados obtenidos durante el relevamiento florícola que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y el INTA hicieron durante marzo y abril de 2012.

Los resultados de la Encuesta Florícola del Partido de La Plata ofrecen un panorama de la actividad florícola relacionado con el régimen de tenencia de la tierra, la producción, la comercialización, el manejo del suelo, la disponibilidad de maquinarias, el uso y las características de la mano de obra, entre de los aspectos más salientes, explicó al principio de la charla la contadora Ingrid Villanova (Instituto de Floricultura del INTA). Continuó diciendo que de acuerdo con las estimaciones realizadas a partir de los datos recopilados por la encuesta, en el período comprendido entre el 1º de julio de 2010 y el 30 de junio de 2011, en el partido de La Plata, aproximadamente, doscientos noventa productores se dedicaron, ya sea en forma exclusiva o compartida con otra actividad, a la producción de flores de corte. Estos productores obtuvieron, en explotaciones que, en conjunto, ocuparon una superficie total de 653 hectáreas, unos 137,5 millones de varas de las distintas especies de flores. En términos de superficie cultivada significó un incremento del 21 % con respecto a 2005.
¿Cuán relevante es esta actividad en relación con otras?
En el cinturón periurbano platense, la actividad florícola se realiza en el 83% de las explotaciones de forma exclusiva, siendo combinada con otras actividades en un 17%. Esta característica permite evidenciar que los productores de las explotaciones pueden vivir, en su mayoría, de los ingresos provenientes de la venta de su producción.
La Encuesta consideró cinco estratos productivos según la escala de extensión (1) determinada por la superficie florícola. El estrato de menos de 0,5 ha concentra el 50% de las explotaciones, el 18% de la superficie y el 23% de la producción en unidades físicas (varas). En el otro extremo, el estrato superior concentra solo el 2% de las explotaciones, el 12% de la superficie, pero el 31% de la producción de varas. Dicha relación marca una brecha productiva importante entre los dos extremos de la cadena productiva.
Nos interesaría conocer sobre los siguientes tópicos:
– Régimen de tenencia de tierras
En cuanto al régimen de tenencia de la tierra, es destacable que la mayoría de los productores (57%) cultiva su propiedad, mientras que el 31% es arrendatario. El 10% posee las tierras en sucesión, y el 2% bajo otras formas de tenencia. En términos de superficie en producción, casi tres cuartas partes de la misma son propias y poco más de un cuarto es arrendado.
– Formas jurídicas
Casi la totalidad de las explotaciones florícolas están constituidas jurídicamente como personas físicas (98%) y solamente el 2% como sociedades de hecho. Los tipos jurídicos legalmente constituidos (sociedades anónimas, sociedades de responsabilidad limitada u otro tipo de sociedad comercial) no alcanzan el 1%.
– Permanencia de la actividad
En cuanto a la permanencia en la actividad, se observa que en los dos extremos, existe un porcentaje importante de explotaciones que recién comienza en la misma (23%), y un porcentaje pequeño de estas que perduran en el tiempo (4%). Los estratos más jóvenes concentran el 64% de las explotaciones y el 61% de la superficie en producción; mientras que los dos estratos de mayor cantidad de años de permanencia concentran el 17% de las explotaciones y el 17% de la superficie en producción. El estrato medio concentra al 19% de los productores que, en términos de superficie productiva, equivale al 22%.
– Consumo
La producción de flores platense tiene como principal destino el consumo interno, y la exportación no alcanza a constituirse en el 1%. En cuanto a su destino, según esta encuesta, el 62% de la producción tiene como destino el Área Metropolitana de Buenos Aires; el 16%, el resto de la provincia de Buenos Aires, y el 21%, otras provincias. Sin embargo, según informantes de los mercados concentradores de flores, los envíos de producción al interior del país poseen una participación de más del 50% de la producción.
– Especies
En cuanto a las especies cultivadas, cinco especies -clavel, rosa, crisantemo spray (san Vicente) uniflora y lilium- concentran el 62% de la superficie cultivada y casi el 80% de la producción de varas. El resto de las especies posee una participación menor al 5% en términos de varas.
En cuanto a la elección de los cultivos, es posible estimar que el 66% de los productores manifiesta elegirlo por habitualidad, y el 31%, por seguridad de venta.
– Manejo del cultivo
En cuanto al manejo productivo, puede advertirse que los porcentajes más altos se encontraron en los siguientes aspectos:
El 87% que realiza las explotaciones productivas manifestó no desinfectar el suelo; el 82 % no realizó análisis de agua y suelo, y el mismo porcentaje quema los envases de plaguicidas vacíos.
Se observó que en cuanto al asesoramiento en el uso de plaguicidas, el mismo es realizado principalmente por los proveedores de insumos (47%), las cooperativas (33%) y otro productor (20%); solo el 6% de los emprendimientos productivos accede a un técnico.
En cuanto al capital fijo –maquinarias y equipos– se registró una falta de renovación del mismo, y la mayoría cuenta con una antigüedad de más de diez años.
– Mano de obra
En referencia con la mano de obra y población, se observa que los productores y socios en su mayoría trabajan y residen en las explotaciones.
Otro dato importante es que tres de cada diez trabajadores son mujeres. En cuanto a la composición de estos grupos, puede decirse que el 57% es familiar del productor. Y si se analiza por género, ocho de cada diez mujeres son familiares, y cinco de cada diez hombres son familiares. Por otro lado, el 65% de los trabajadores reside en la explotación, y solo tres de cada diez de ellos son remunerados. Las ocupaciones de los trabajadores permanentes más importantes fueron la de peón general (76%), seguida de la de mediero (18%).
– Comercialización
En cuanto a la comercialización, los mercados concentradores de flores de corte de La Plata y CABA -la Cooperativa Argentina de Floricultores y Mercoflor- cumplen un rol fundamental en la aparición, reproducción y permanencia de la actividad florícola en la zona; y es el canal de comercialización elegido por el productor en un 95%, independientemente, de la escala productiva. El resto de los canales, venta directa y otros, posee una participación del 4 y el 1 %, respectivamente.
En el canal de mercados concentradores, las modalidades de venta más utilizadas son el puesto propio (70%) y la venta en consignación (17%). En el primer caso (puesto propio) el modo consiste en la venta por parte del productor de su propia producción, principalmente, a través de un puesto en el mercado (este puede ser alquilado o “adquirido”, si el productor es socio de la cooperativa). La venta en consignación radica en la entrega por parte del productor de sus flores (ya sea en parte o en su totalidad) a un intermediario (consignatario) para que realice la venta. El consignatario opera también en un puesto en el mercado. A cambio, el consignatario cobra una comisión y liquida de manera semanal o quincenal las flores vendidas al productor reteniendo su comisión.
Para el acondicionamiento de la producción, el 67 % de las explotaciones no posee cámara frigorífica, y casi la totalidad no tiene galpón de empaque mecanizado.
Cerca del 50% de las explotaciones no contrata transporte para envíos de la producción. Este es efectuado a través de utilitarios por los mismos productores que poseen el 83% de las explotaciones.
– Financiamiento
El 94% de las explotaciones se autofinancia. Solo el 6% de las explotaciones accede al financiamiento externo, el cual es, en su mayoría, el otorgado por los proveedores de insumos.
– Capacitación
Solo el 36 % de los productores manifestó no recibir capacitación específica alguna; la mayoría de quienes acceden a una lo hace en temas productivos (fertilización, sanidad y buenas prácticas). En cuanto a las contrataciones de personal, se observa en su mayoría (47% de las explotaciones) para la preparación del suelo, seguida de la construcción y el mantenimiento de invernáculos (21%).
– Asociativismo
Cerca del 60% de los productores manifiesta asociarse para la comercialización (son socios o usuarios de los mercados concentradores), seguido del transporte (8,5%). El mayor interés de asociación se dirige a la compra de insumos (13%) y a la expectativa de recibir asesoramiento (16%).

Antecedentes
En la Argentina, si bien se han realizado algunos estudios de diagnóstico de la actividad florícola, puede decirse que ellos no han seguido una línea de trabajo común ni tampoco un diseño metodológico que permita realizar un análisis evolutivo de la floricultura en sus aspectos económicos, productivos y sociales, comienzan explicando desde la presentación del trabajo.
En el caso particular de la provincia de Buenos Aires, el primer estudio relacionado con la actividad fue realizado en 2001 por el Centro Tecnológico de Floricultura, Fruticultura y Horticultura con financiamiento de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón, debido a su interés por al alto número de productores de origen japonés residentes en el país.
Considerando el tiempo transcurrido y ante la necesidad de generar un sistema de información continuo que permita identificar los cambios y las transformaciones relacionados con el uso de la tierra, la tecnología de producción y la mano de obra empleada, el Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) firmaron en noviembre de 2011 un convenio de cooperación con el objeto de obtener datos actualizados relacionados con los principales aspectos de la actividad florícola.
A partir de entonces, estas dos entidades trabajaron en forma conjunta en el diseño metodológico y logístico para llevar adelante un operativo que, si bien es el primero específico de floricultura, representa la continuidad de un programa de recolección de datos relacionado con las actividades hortícolas y florícolas que viene desarrollándose en la provincia de Buenos Aires y que tiene como antecedentes el Censo Hortícola Provincial 1998, el Censo Hortícola Provincial 2001 , el Censo Hortiflorícola de la provincia de Buenos Aires 2005 y la Encuesta Provincial Hortícola 2007, realizados por la Dirección Provincial de Estadística.
Precisamente, dentro de las tareas preparatorias, y a efectos de definir el alcance territorial del operativo, se efectuaron una serie de estudios a partir de los datos del CHFBA 2005, los cuales evidenciaron un aumento en la cantidad de explotaciones localizadas en las áreas periurbanas de las principales zonas de producción y en este sentido, el partido de La Plata resulta ser el principal productor de flores de corte de la provincia de Buenos Aires, concentrando casi el 50% de la superficie cultivada total y el 64 % de la producción en términos de varas, en 2005. Por tal motivo, dada la preponderancia a nivel provincial del partido de La Plata, se realizó entre marzo y abril de 2012 la Encuesta Florícola del Partido de La Plata.
(1) Escala de extensión: Menos de 0.5 ha. Entre 0.5 – 1 ha. Entre 1- 1,5 ha. Entre 1,5- 2 ha. Más de 2 ha.






