Horangel habla de plantas y flores
Economía & Viveros entrevistó a Horangel, referente mayor de la Astrología argentina, quien nos cuenta sobre los cuerpos celestes y las flores.

En su estudio, rodeado de libros y mapas, Horacio Germán Tirigall (Horangel) nos recibe mientras habla de su próximo libro: un compendio de sus enseñanzas que tiene como objetivo alentar a sus lectores a conquistar una vida más placentera y, al mismo tiempo, defender aquellos valores y códigos morales y espirituales que en la actualidad, aparentemente, están en peligro.
Al respecto, quisimos saber si entre ellos se encuentran el romanticismo y la delicadeza en el trato entre las personas y las parejas. Y si el lenguaje de las flores sigue teniendo quien lo entienda y lo practique. Sonriendo y con la tranquilidad que lo caracteriza, nos aseguró que no está perdido, sino postergado. Es un lenguaje viejo como el mundo y retornará cuando el hombre se dé cuenta de que necesita ejercer el arte de la caricia por medio de las palabras, de los gestos o a través de ese regalo de la naturaleza que son las flores. Las personas volverán a encontrar la forma adecuada para que el amor se acerque más a los pétalos y al perfume que a los códigos cibernéticos.
¿Consideras que existe una flor que identifique los cuatro elementos (fuego, tierra, aire y agua) que caracterizan el Zodíaco?
Definitivamente, sí. El elemento fuego (correspondiente a los signos deAries, Leo y Sagitario) se identifica, por ejemplo, con rosas rojas, tulipanes, narcisos, girasoles, claveles y dalias. El elemento tierra (Tauro,Virgo y Capricornio), con lirios, azahares, violetas, crisantemos y pensamientos. El elemento aire (Géminis, Libra y Acuario), con margaritas, madreselvas, gardenias, lilas, rosas té y calas. El elemento agua (Cáncer,Escorpio y Piscis), con azucenas, iris, orquídeas, azaleas, loto y jazmines.
Como estudioso de la Antigüedad clásica, ¿podrías decirnos si, a través de la historia, las plantas tuvieron influencia en algún tipo de predicciones o participaron de algún ritual predictivo?
Las plantas formaron parte de ritos sagrados en la Grecia Antigua. Las hojas de determinada clase de árboles o arbustos, por ejemplo, predisponían o ayudaban a la inspiración de las personas encargadas de realizar los rituales. Podría citar la mirra, el incienso y el laurel, que, entre otros, eran utilizados por las sibilas (mujeres sabias a quienes los antiguos atribuyeron espíritu profético) para acompañar sus ceremonias religiosas, místicas.
Sabemos que te gusta tener en el ambiente de trabajo un ramo de flores, ¿qué aconsejarías, por ejemplo, para adornar aquellas salas de reuniones profesionales en donde se debaten diariamente temas urticantes?
Seguramente, me inclinaría por sugerir un fresco ramo de lilas o un fragante buqué de rosas de té (conocidas popularmente como “rosas té”). También producen un efecto muy conveniente los jazmines blancos. Son flores que transmiten un espíritu de apaciguamiento y, a la vez, gestan entusiasmo. En otras palabras, conducen a la acción pacífica y positiva. Y evitaría las flores rojas, porque su efecto sobre el ánimo de las personas podría llevar a gestar pasiones desbordantes.
Por último, una curiosidad que tiene mucha gente: ya llevas publicados cuarenta y nueve Anuarios, y en todos ellos acompañaste el “Calendario de lluvias”, día por día del año, con magníficos aciertos, ¿podrías explicar brevemente cómo obtienes esos datos?
Es un tanto complicado para resumírtelo en la contestación de una sola pregunta, pero lo intentaré, aun a riesgo de no ser todo lo explícito que el tema merecería. En principio, parto de la combinación de estudios meteorológicos realizados por los chinos (cuentan con estadísticas de más de 2000 años), luego, analizo los ciclos de las “manchas solares” y el predominio del viento solar. Con esos estudios, entre otros, y la combinación de lo que se llama armonía y disonancia entre los planetas del Sistema Solar, concreto el pronóstico diario (tendencia) para un área circunscripta en lo que se denomina la Pampa Húmeda de la República Argentina.
Una vez concluida la entrevista y mientras nos alejamos, un piano nos saluda con el Claro de Luna, de Beethoven, ejecutado por este hombre fino y amable, que descifra misterios a través de sus cálculos matemáticos, lee el pentagrama con la meticulosidad de un concertista o nos habla del amor como la máxima expresión universal. Y todo, con la misma naturalidad.
Texto: Rosa Dotta Ruiz






