Alerta prunus
El INASE confirmó que todas estas plantas deben llevar rótulo. Además, Angélica Dal Zotto (IFFIVE) escribe sobre la enfermedad que fundamenta la Resolución 24/05, del SENASA.

La enfermedad que afecta a los frutales de carozo (fundamentalmente, duraznero, ciruelo y damasco) es la enfermedad de Sharka, causada por el Plum pox virus. Al ser un virus no tiene cura, sólo puede prevenirse —por ahora y con la actual tecnología—. Éste es uno de los motivos por el cual el INASE exige que dichas plantas estén rotuladas.
Al respecto, la Ing. Gabriela Estévez (coordinadora de la Regional Cuyo del INASE) nos acota: Todas las plantas de frutales de hoja caduca (prunas- pepita), de acuerdo con la Resolución 834/05 de la ex Secretaría de Agricultura, Pesca y Alimentación de la Nación (SAGPYA) y con el artículo 9 de la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas (Nº 20.247), deben llevar rótulo identificatorio. El artículo 14, que es el que habla del rotulado en la Resolución 834/05, dice que las plantas pueden rotularse en forma individual (si se venden por unidades), por atados o por contenedor de la misma especie y variedad de injerto y pie (un rótulo en cada atado o contenedor). Y agregó: Los datos que deben figurar en los rótulos son los descriptos en el artículo 17 de esta misma resolución.
Qué es el Plum pox virus y cómo llegó a la Argentina | Por Angélica Dal Zotto*
El Plum pox virus (PPV) es el agente causal de la enfermedad de Sharka (“viruela” en búlgaro) en frutales de carozo (ciruelo, duraznero, damasco, cerezo y almendro), en los que produce serios daños en sus frutos. Los mismos quedan inutilizados para el consumo fresco, la industria y la exportación. A su vez, esta patología provoca mermas en los rendimientos que pueden alcanzar hasta el 100% de la producción debido a la caída prematura de los frutos, lo cual ubica a este virus como el de mayor importancia económica dentro de los que infectan a Prunus.
El PPV puede transmitirse a través de propagación vegetativa por injertos de yemas, esquejes y/o estacas, o portainjertos infectados, y ésta es la forma de dispersión del virus a larga distancia más importante, sobre todo, cuando no se tiene un control estricto de la sanidad del material vegetal potencialmente infectivo.
También se dispersa por medio de vectores (pulgones alados), desde una planta infectada a una planta sana, a cortas distancias. Los áfidos alados pican una hoja infectada y adquieren el virus inmediatamente, lo transportan en sus estiletes donde pueden retenerlo por más de una hora, e inocularlo a una planta vecina en pocos segundos, al picar las hojas o los frutos del árbol.
Sharka es una enfermedad originaria de Europa oriental, detectada a comienzos del siglo XX, y distribuida por toda Europa occidental a través del movimiento de propágulos entre los viveristas. Ésta ha sido la manera en que se ha diseminado masivamente en la totalidad de la cuenca del Mediterráneo, llegando inclusive, hasta el oriente asiático y América.
Por las razones mencionadas, la enfermedad de Sharka es considerada internacionalmente cuarentenaria, por lo cual, todo movimiento de material vegetal de una región a otra, y/o entre países, debe realizarse bajo control oficial.
El Plum pox virus fue detectado por primera vez en la Argentina en el 2005 por técnicos del INTA, en un monte comercial de ciruelos japoneses y damascos del departamento de Pocito, en San Juan. Según datos recopilados en la zona de detección, las plantas infectadas fueron introducidas como material propagativo ilegalmente desde Europa.
A partir de esa detección, intervino el organismo oficial de sanidad y calidad agroalimentaria (SENASA), declarando la emergencia fitosanitaria según resolución 24/2005, a través de la cual prohibió el trafico de material vegetal del genero Prunus desde la zona foco inicial (Pocito) sin previa autorización, considerando esa área como cuarentenaria.
Ambos organismos oficiales (INTA y SENASA) han continuado sus acciones trabajando mancomunadamente desde el momento de la detección, mediante prospecciones en montes comerciales y viveros productores de plantas madre de Prunus, en las provincias de Mendoza, Río Negro, San Juan y la localidad de San Pedro (Buenos Aires), a fin de determinar el estatus sanitario en relación con PPV y, en el desarrollo de una normativa para los viveristas, que contemple la producción de material sano.
Hasta el momento, incluyendo los últimos relevamientos realizados en el 2009, se han presentado nuevas detecciones de PPV, tanto en la provincia de San Juan (Valle de Tulum), como en la de Mendoza (regiones de Oasis sur y Oasis norte).
* Es investigadora del Instituto de Fitopatología y Fisiología Vegetal, del INTA (IFFIVE), dentro del área de trabajo en la cual se desempeña, estudia los virus que afectan a las plantas de prunas, específicamente todo lo relacionado con el Plum pox virus. A su vez, ha realizado su tesis doctoral en esa temática.






