El mercado de las rosas importadas en la Argentina
Edgardo Lalic, productor de flores de corte, comienza a comercializar en la Argentina las rosas de Rosen Tantau, Nirp International y Terra Nigra para ser cultivadas por otros floricultores. Cómo podrán ser adquiridas.

La visita a Holanda fue realizada con motivo de la reunión anual de representantes de Rosen Tantau. Allí estuvieron los profesionales designados por los cinco continentes, quienes explicaron los progresos y las situaciones de cada región, anota el productor santafesino de flores de corte Edgardo Lalic (52), al ser consultado por nuestra revista. Por ejemplo, la India constituye un caso parecido al nuestro, como consecuencia de la situación de ilegalidad y las condiciones ambientales no favorables para la exportación. A ellos les resulta difícil la regularización de los derechos, y, por consiguiente, los propagadores no incorporan nuevas variedades; por esa razón, los productores se encuentran cada vez más complicados en relación con las flores importadas. Las rosas se van superando en calidad y en variedad de colores, y no llegan las nuevas variedades debido a que no pagan sus derechos.
En relación con las rosas, ¿cómo viste el mercado colombiano y el ecuatoriano?
Kenia viene quitándoles mercado a ambos países. Tiene, aproximadamente, 3500 ha cultivadas –en su mayoría, con rosas–. Opera en alturas, de 1900 a 2400 m sobre el nivel del mar, y su ciclo de corte es de cincuenta y cinco días promedio, con respecto a Ecuador, de noventa y cinco días. Sus costos laborales son de U$S 150, en referencia a, por ejemplo, Ecuador, de U$S 750; siempre se tiene como relación lo que significa el costo final para la empresa, por obrero. Y aunque las flores de ese país africano tienen un tamaño menor a la acostumbrada rosa ecuatoriana, el tamaño es mayor que el de la rosa de Colombia. Esto hizo que algunas empresas colombianas ya estén plantando en Kenia.
Para Ecuador comienza una etapa muy dura, ya que a la hora de competir, sale perdiendo en costos de producción y de flete. Hoy, a este país solo le queda el mercado ruso y el americano, pero Kenia está invirtiendo en zonas más altas con el objetivo de tener flores más grandes, acorde con el gusto de los rusos.
¿Y el mercado holandés?
En él, las subastas están sufriendo una deserción de productores, ya que tanto estos como los grandes comercializadores están cerrando operaciones a precio fijo, por el año, con grandes cadenas. Eso hace que, en la subasta, los precios fluctúen mucho, y, por tanto, la situación los está poniendo nerviosos: las rentabilidades de los productores no cierran, porque no pueden subir los precios, y su insumo, que es el gas, ha aumentado.
Por otra parte, el gas natural ya no es subsidiado; la calefacción es costosa, y no pueden volcarla a los precios. Hecho que hace que en Europa no haya más cultivos de flores de corte de rosas. Como siempre, el panorama es bueno para uno y malo para otros.
¿Cómo llegaste a representar a estas tres empresas?
Visto todo lo que te conté antes y, tomando la política comercial que se ha diseñado para India, fui autorizado por Rosen Tantau a armar una vidriera nueva cerrando un acuerdo con la rosera Nirp International para representarla. Junto a esa vidriera, se montará la vidriera de Terra Nigra Rosas. O sea que, en breve, tendremos en Rosario -y por consiguiente, para la Argentina- las tres empresas obtentoras de variedades más importantes del mundo, todas juntas.
¿Cómo instrumentarán esto?
La temática es la misma que venimos desarrollando durante estos tres años. Se traen las yemas desde Italia, Holanda, Alemania; se injertan en miniplantas, en Rosario, y se hace la vidriera. De esas nuevas variedades, las que tengan potencial comercial se registran, y las que no reúnan dicha condición, en dos años, se queman.
Las tres vidrieras se ubican en Rosario –donde esta nuestro cultivo– para tener las mismas condiciones de manejo y clima. Además, porque la ubicación de nuestro cultivo reduce el riesgo de que las yemas que no se patenten circulen por las zonas productivas. Se dificulta, así, su robo.
Otro atractivo es que el productor argentino puede acceder a nuevas variedades ya probadas en la región y así reduce sus posibilidades de fracaso. Al tener este acceso a variedades recién registradas en origen y que en el mismo momento se están ensayando en Ecuador, Colombia, Kenia y Brasil, conquistamos las mismas posibilidades de competir con la flor importada.
Por otro lado, al realizar los injertos en la Argentina, el productor se ahorra el flete aéreo, la aduana y los costos de importación, aproximadamente, el ahorro es de U$S 1-por planta-, y tiene una entrega programada y una plantación conducida por un ingeniero agrónomo que lo asesora como soporte técnico hasta que la planta prenda.
Como este encuentro se llevó a cabo en el marco de la cuarta edición de la IFTF (International Floriculture Trade Fair), ¿qué puedes decirnos del evento?
La IFTF y la primera edición de la IHTF (International Horticulture Trade Fair) se realizaron en simultáneo del 6 al 8 de noviembre. Participaron empresas obtentoras de variedades, los grandes propagadores y los comercializadores más importantes. Se trata de una feria exclusiva para profesionales -en la acreditación, hasta solicitan la presentación de una tarjeta comercial al visitante-. Este año, el predio fue un tercio más pequeño que en otras ediciones, ya que tanto las máquinas como las hortalizas se excluyeron de esta exposición.
Así es que, en un radio de 10 km, se presenta el grueso, es decir, la parte más importante de las compañías. Es posible visitar por la mañana el cultivo y por la tarde la exposición. En los cultivos, cada uno prepara su propia muestra. Y muchas veces, es más grande y de mejor calidad que la que está en la feria. El visitante es recibido con gran cordialidad, y los vendedores, que son los que realizan la guía por las instalaciones, hablan varios idiomas. Por ejemplo, todos tienes su propia cafetería, tanto en el cultivo como en la exposición, para agasajar al potencial cliente.






