El Instituto de Floricultura estudia la calidad del agua de riego
El Instituto de Floricultura (INTA) está realizando un análisis del agua de riego en toda la zona del Gran Buenos Aires con el objetivo de mejorar la calidad de las plantas. Te contamos cómo pueden participar los distintos cultivos.

Este estudio comprende las zonas de producción florícola del AMBA (Área Metropolitana del Gran Buenos Aires), y su objetivo es conocer la calidad del agua de riego para establecer pautas en el manejo del cultivo de plantas ornamentales y flores de corte, sobre todo en producciones bajo cubierta, explica la técnica del Instituto de Floricultura Mónica Karlanian, quien trabaja en el Laboratorio de sustratos y calidad de agua de riego que hará dichos análisis.
Informan, a su vez, que el agua de pozo debería ser analizada en forma periódica porque su calidad varía estacionalmente y entre zonas. Mientras que en cultivos intensivos, en especial en aquellos bajo cubierta, el manejo del riego es uno de los principales factores que determinan la calidad final del producto.
Esto se impulsó gracias al interés de un grupo grande de productores florícolas interesados en este análisis, y aprovechamos la oportunidad para invitar a todos a sumarse para una caracterización más representativa, agregó Karlanian.
El análisis tiene un precio promocional de $130, y los productores interesados en participar deberán acercar sus muestras a dicho Instituto. Las muestras, que comenzaron a recibirse en junio, también se recibirán durante julio, y los informes serán entregados cuando se finalicen todos los análisis.
– Cómo tomar la muestra de agua en el cultivo
1. Cuanto menos tiempo transcurra entre la toma de la muestra y el análisis, más confiables serán los resultados. Hacerla llegar al laboratorio antes de las 24 horas de tomada o bien mantenerla refrigerada a 8°C o en lugar fresco y sin luz.
2. El recipiente en que se extraigan las muestras deberá ser una botella plástica de agua mineral de ½ o 1 litro de capacidad. Debe estar limpio y poder cerrarse o sellarse herméticamente.
3. Antes de tomar la muestra, la corriente de agua debe funcionar a flujo normal, y la muestra debe ser tomada lo más cerca posible de la cabecera del pozo.
4. Dejar correr el agua de cinco a diez minutos, con el objeto de no incluir en la muestra agua que haya quedado estancada dentro del recorrido de las cañerías.
5. Enjuagar el recipiente tres veces con el agua por analizar y luego llenarlo sin dejar aire, es decir, llenarlo por completo.
6. Después de cerrar bien el envase, etiquetarlo para su posterior identificación. Debe contener los siguientes datos: identificación de la muestra, nombre del propietario, dirección, teléfono o e-mail y datos del pozo. También aquellos datos o descripciones que se consideren relevantes.
Más información: karlanian.monica@inta.gob.ar
Antecedentes
Antes del último estudio, desarrollado en 2006*, uno de los pocos trabajos sobre calidad del agua de riego utilizada en el cultivo de flores de corte y plantas ornamentales data de 1987**. En él, el 87% y el 49% de las muestras de agua analizadas contenían, respectivamente, más sodio y más magnesio que los niveles recomendados para flor de corte. Además, la calidad de agua variaba en función de la zona.
Posteriormente, comparando los valores de pH de dicho trabajo con los de 2006, se observó que fueron similares, no así la conductividad eléctrica, donde el valor promedio de 2006 fue superior al de 1987.
De esta manera, se pudo apreciar que la calidad del agua analizada no era la óptima desde el punto de vista de su uso agrícola, aspecto de especial de importancia para la producción de plantas en macetas, en cuyo limitado volumen de sustrato impacta de forma significativa la calidad del agua.
De las zonas analizadas, en términos relativos, Escobar, José C. Paz, La Plata, Moreno y Malvinas Argentinas tenían agua con menos problemas que Cañuelas, Marcos Paz y Merlo, donde, especialmente, los niveles de sodio y RAS eran altos, lo que hacía necesario un manejo adecuado de la frecuencia e intensidad del riego para tratar de atenuar el efecto del sodio por acumulación, no solo en la planta (algunas especies tenían los bordes de las hojas quemados), sino también en las características físicas del sustrato (sobre todo en la permeabilidad y el drenaje, aspectos que se deben tener muy en cuenta en producción de flores de corte).
* Morisigue, D. y Karlanian, M. 2006. Análisis del agua de riego utilizado en el Área Metropolitana de Buenos Aires para el cultivo de flores y plantas ornamentales.
** Ando, T. 1987. Analices of well water used for flower production in Buenos Aires, Argentina.






