Composición creativa

Especial de Emilia Nardi para Economía & Viveros.

Foto: Emilia Nardi

Composición es la distribución de elementos que incluidos en un diseño constituyen una forma perfecta y ordenada. Componer es ordenar, disponer los elementos con el fin de obtener un efecto de expresión armoniosa.

La composición y el diseño constituyen una unidad y son inseparables en cualquier actividad humana, son dos componentes de un mismo proceso. La teoría permite manejar principios, herramientas y conceptos a la hora de proyectar; permite seleccionar alternativas e interpretaciones del pensamiento teórico.

Los elementos que forman parte de la composición son intermediarios entre el pensamiento y la expresión; a través de ellos se establecerán las relaciones fundamentales que se refieren a la distribución del espacio, disposición de formas, proporciones, etc., permitiendo el diálogo entre el diseñador y el espectador.

Cuando los elementos conceptuales se hacen visibles y adquieren formas concretas: configuración, tamaño, color y textura, se convierten en el sector más importante de la composición.  Todo lo que vemos es reconocido por nosotros a través de su forma, lo distinguimos por el color y lo disfrutamos por su textura.

“La composición debe ser el resultado de la emoción, previo dominio absoluto de la técnica”, Pedro H. Allende.

Son componentes de la creatividad la capacitación, el pensamiento e imaginación, la personalidad, capacidad intuitiva, tenacidad, flexibilidad y las motivaciones. La percepción es un acto de búsqueda de significado; el medio por el cual obtenemos información del ambiente en el que participamos es un acto cognoscitivo en el cual intervienen tanto la sensación sensorial (vista, oído, olfato, tacto) como la organización mental que nos procura la memoria (atención e inteligencia).

El ojo mira y la mente ve, aun cuando los estímulos informativos pasan por los receptores externos, es la mente la que elige la información, atribuyéndole a la misma el significado que la experiencia personal y la cultura consideran fundamentales.

Creatividad es una forma de pensar cuyo resultado es a un mismo tiempo novedad y valor. Fue por creatividad que el hombre salió de las cavernas y llegó a la Luna, por creatividad, no por inteligencia; por la habilidad de crear un pensamiento nuevo.  La profunda motivación define al creativo. La capacitación motiva mentes abiertas a la novedad, flexibles a los cambios estructurales.

El diseño floral está incluido dentro de estos conceptos, es una disciplina en constante evolución.  La forma visual que adquiere la composición (cuando el profesional manipula los elementos que forman parte de ella) es el resultado de la respuesta inmediata a estímulos simples, que son interpretados y organizados mediante la percepción.

Todos los elementos incorporados en una composición tienen su propio lenguaje.  Los proyectos nacen de una idea, y esta siempre viene acompañada por el material adecuado.  No es un soporte inerte, tiene connotaciones expresivas y culturales que lo acompañan, por ello es tan importante la elección de material concordante.

La técnica y el proceso de elaboración son puentes del pensamiento visual, instrumentos mecánicos, y necesario elemento transformador que facilita el proceso.  No se trata de reproducir, se trata de explorar, de crear.  Partiendo del análisis de posibilidades: la utilización de texturas con su capacidad de sensibilizar superficies (aspereza, suavidad, rugosidad, etc.), el manejo de las propiedades del color (tono, saturación y brillo), el procedimiento técnico, el razonamiento y análisis de las conductas que sirven como herramienta para alcanzar un fin determinado, entre muchos otros, servirán para llevar a buen término el proceso creativo.

Dentro del proceso creativo se identifican cuatro fases:

1- Preparación: Se nutre de las etapas de capacitación realizadas y de sus contenidos. Es el punto en el que se reúne toda la información disponible.

2- Incubación: Donde se genera e instala una o varias ideas.

3- Visión: Cuando las piezas encajan. El momento del ¡Eureka!

4- Verificación: Se decide si la Visión es viable.

La última etapa: la Elaboración, es la que lleva más tiempo y trabajo.

La Preparación es el inicio, el comienzo del proceso, donde se reúnen los elementos y datos recogidos en las capacitaciones realizadas y en la experiencia laboral adquirida.

La fase de Incubación se desarrolla en el inconsciente. Consiste en la consideración del problema y su posible solución.

La Visión o Iluminación es totalmente inconsciente, ajena a la voluntad; en ella, el material acumulado en la fase anterior se transforma en un conocimiento claro y coherente que aflora repentinamente. Esta experiencia suele estar acompañada de sentimientos muy fuertes y muchas veces se frena o se descartan las ideas.

La Verificación constituye la parte final del proceso, donde se comprueba y se examina la Visión hasta adecuarse a las necesidades del individuo.  En esta fase se presenta el problema de más difícil solución, que consiste en traducir la Visión subjetiva a formas simbólicas objetivas.

En todo el Proceso Creativo existen tres elementos clave que interactúan constantemente: autor, creación y espectador.

Texto: Emilia Nardi (Floral Designer de la Universidad de Pavia (Italia)