Enfermedades en flores de corte

El Dr. Eduardo Wright, en la etapa final de la redacción del manual Enfermedades de cultivos de flor de corte no tradicionales en la Argentina, que está escribiendo junto con la Ing. Silvia Wolcan1, hace un adelanto de este.

Eduardo Wright. Foto: gentileza de Eduardo Wright

El Dr. Eduardo Wright (61), miembro de la Cátedra de Fitopatología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, explica que, cuando la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) de la provincia de Buenos Aires realizó un llamado para el otorgamiento de subsidios con el fin de la publicación de libros, decidieron presentaruna propuestacon la Ing. Silvia Wolcan (58), docente de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata, y agrega que: Afortunadamente fue aprobada.

¿Podrías ampliarnos el contenido del manual y a quién está dirigido?

Incluye toda la información disponible en nuestro país sobre enfermedades en cultivos para flor de corte no tradicionales, que se encuentra en artículos científicos, en revistas nacionales e internacionales, presentaciones en congresos y jornadas científicas. El acceso a esta información muchas veces es difícil para los profesionales relacionados  con el sector, docentes, estudiantes y productores. Esta publicación es una forma de acercarla a ellos, que son los principales  destinatarios de los resultados de nuestras investigaciones.

El contenido comprende los cultivos de Alstroemeria, flor de cera, lisianthus, gerbera, gypsophila, lilium, státice y otros. Para cada enfermedad se incluye el agente etiológico que la provoca, la descripción de la sintomatología, las condiciones que la favorecen y las principales medidas de manejo.

¿Respecto de la sanidad de estas plantas, ¿cuál es la situación de la Argentina, comparada con otros países?

Es muy difícil responder a esta pregunta. Deberíamos tener mayores conocimientos en relación con la situación sanitaria de los cultivos de los principales países productores, ya que la conocemos solamente a través de publicaciones científicas y contactos personales.

Por las características agroecológicas de nuestro país en sus distintas regiones de cultivo, pueden aparecer enfermedades que en otros países no son importantes o, a la inversa, afortunadamente no se registran aquellas que ocasionan pérdidas económicas en otras latitudes. Por ejemplo, en Alstroemeria, que es una especie nativa de América y mejorada en Europa, se encuentran enfermedades que son poco citadas en otros países, ya que acá hay plantas nativas que actúan como reservorio natural de los patógenos, que a su vez también son nativos de América.

¿Cuál es la enfermedad más común presentada en este manual?

En realidad, las más comunes ya son bien conocidas por los productores. Pero el problema radica muchas veces en el agente causal de esas enfermedades. Por ejemplo, la podredumbre basal de gerbera, que es un problema grave en la zona bonaerense y en otras provincias, en donde se la cultiva, puede estar causado por hongos de los géneros Phytophthora o Fusarium. Los productos que controlan estos dos patógenos tienen principios activos diferentes, es decir, un mal diagnóstico conduciría a una inversión en un producto que no será eficaz para controlar al patógeno. Se recomienda, entonces, consultar en el laboratorio para confirmar la etiología.

Lo mismo ocurre con la podredumbre basal en Gypsophila. La causa puede ser hongos de los géneros Phytophtora o Rhizoctonia, que también se tratan con drogas diferentes. También es útil conocer la especie de los hongos que afecta a estos cultivos, ya que en el caso de Phytophthora, por ejemplo, son diferentes (Ph. cryptogea en gerbera y Ph. nicotianae en gypsophila), y cada una afecta, a su vez, a otros cultivos florícolas diferentes. Ese conocimiento es necesario para optar por el cultivo que se puede incluir en las rotaciones.

Por otra parte, hay enfermedades que se han detectado en  alguna provincia y no en otras, así que es interesante saber que en el país ya ingresó el inóculo y, en algún momento, puede infectar los cultivos de otras regiones.

En el caso de recurrir al análisis de laboratorio ¿a dónde podría dirigirse el productor o el asesor?

Todas las universidades nacionales tienen laboratorios de fitopatología en su Facultad de Agronomía. En el caso de la UBA y de La Plata, hay Servicio de Diagnóstico que, según el grado de complejidad de las muestras, tienen distintos aranceles accesibles.

¿Han colaborado muchos investigadores en este libro?

Participan otros investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad de La Plata, de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad del Noreste, del Departamento de Agronomía de la Universidad del Sur y del Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (CERZAC, CONICET); es decir, todos los que están investigando en relación con la temática del manual. Además, el Coordinador del Proyecto nacional del INTA realiza una introducción a la producción florícola argentina.

¿Cuánto falta para su edición y su venta?

Esperamos terminarlo para mayo y entregarlo a la Editorial Orientación Gráfica Editora para su impresión, de manera que suponemos que estará a la venta a mediados del segundo semestre. 

¿Cómo tienen planeada su llegada a los productores?

En cuanto a la venta, recién estamos viendo las posibilidades. Hasta el momento, estimamos que se podrá  efectuar a  través de la Cooperadora de la Facultad de Ciencias Agrarias de La Plata, en reuniones científicas o de extensión vinculadas con el sector, así como en cursos dirigidos a profesionales que tengan esta orientación. Ya hablamos con Mercoflor y ellos ofrecieron actuar como una boca de expendio para los socios. Todavía no nos comunicamos con la Cooperativa, pero suponemos que podremos hacer un trato similar. Además, lo distribuirá la editorial que realizará la impresión.

1 La Ing. Silvia Wolcan no pudo participar de esta entrevista por problemas personales, ya que ha sido afectada por el temporal, de público conocimiento, que se abatió sobre La Plata (Buenos Aires).