Cómo decorar interiores con plantas vivas
Conoce qué plantas pueden combinar con los ambientes modernos y con otros espacios. Además, los requerimientos de algunos de los principales ejemplares que se usan en estos lugares.

Cuando se decide colocar plantas en interiores, antes que nada debe buscarse especies resistentes o que se adapten a la atmósfera reinante dentro del ambiente elegido; esto es: humedad ambiente y luminosidad -la humedad ambiente dentro de un baño o un patio interno urbano sombrío, naturalmente, no será la misma que al lado de una ventana orientada al norte -. El sustrato y la irrigación serán manejables por el dueño de casa.
El punto de partida es analizar el contexto y buscar la especie acorde con la situación real y no querer ubicar plantas donde el trabajo de mantenimiento resultará una ardua labor y difícil de sostener en el tiempo.
No hay una regla rígida, pero para ambientes con un estilo más moderno, de líneas puras, rectas y colores neutros, quedan muy bien las sansevierias (Sansevieria trifasciata ´lautenti´), hojas de salón (Aspidistra elatior ) —si se prefiere una especie más suelta y de hojas brillosas—, y además, queda muy bien la zamioculca (Zamioculcas zamiifolia), que posee una forma rígida, pero algo arqueada, y hojas superbrillantes. Las tres especies mencionadas requieren luz pero no sol directo. El riego debe realizarse una vez que la superficie de la tierra esté seca; es decir, debe observarse eso.
Las chamadorea bambusa (Chamaedoerea seifrizii) y la Chamaedorea elegans son palmeritas que ofrecen un estilo oriental. Soportan corrientes de aire, aunque se debe tener mucha atención y contrarrestar el ambiente seco con pulverizaciones periódicas del follaje, para evitar el ataque de la arañuela roja.
A fin de acompañar una decoración mejicana, tropical, los palos de agua (Dracaena fragans) y espatifilos (Spatiphyllum wallisii) lucen ese estilo, con el plus de las blancas inflorescencias que resultan muy decorativas. Son de fácil cuidado y funcionan con luminosidad moderada a alta.
Para iluminar un sector con poca luz, Aglaonema conmutatum ´Silver queen´ funciona muy bien con poco riego, ya que es sensible a la podredumbre del cuello a causa del exceso de agua.
En tanto que para ambientes con mucha luz, los clásicos Ficus bejamina y los escultóricos Ficus lyrata resisten perfectamente en macetas chicas y aportan calidez con el color verde intenso de sus hojas.
Las Dracaena marginata, para sectores con sol directo, pero aireados. No resisten cambios bruscos de temperaturas (aires acondicionados y calefacción) sin enfermarse. Son susceptibles al ataque de la cochinilla algodonosa.
Los rafis (Rhapis excelsa) son el “todo terreno” de los interiores, ya que requieren poco riego, mucha o poca luz (sin sol directo, porque quema sus hojas), con corrientes de aire o sin ellas. Esta especie es muy flexible a cualquier situación y decoración.
Texto: Eugenia Anaya






