Controlan arañuelas con vaquitas de San Antonio

Los ensayos sobre cultivos de flores de corte están siendo dirigidos por el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza. El cultivador Juan Spitallieri y el Tec. Gastón Crauchuk hablan sobre los mismos.

Cultivo de Juan Spitallieri. Foto: Gentileza ISCAMEN

Desde el Programa Control Biológico Integrado del ISCAMEN (Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza), inician la entrevista explicando que el control biológico consiste en la supresión de las plagas mediante la utilización de sus enemigos naturales. Y  con ello se reduce la  necesidad de usar agroquímicos, disminuyendo la contaminación y restableciendo el equilibrio biológico a un costo menor para el productor.

Para esto, por ejemplo, se están usando depredadores –herbívoros o carnívoros–, parásitos u otros medios naturales, nos dice el Tec. Gastón Crauchuk, Jefe de Cría del ISCAMEN, y agrega: El costo para el productor es nulo,  ya que está subsidiado por el Gobierno. De toda manera, el importe para  realizar las crías no es tan alto, más que todo, se emplea inteligencia, estudio y dedicación.

Todas estas crías están hechas en laboratorio y, como te comenté –continúa Crauchuk–, se las entregamos al productor en forma gratuita, con un kit para poder desarrollarlas. El productor, además, recibe un manual completo a través del cual se le enseña todo sobre crías, tiene también el asesoramiento de un técnico en forma constante. Este manual no solo enseña sobre ese tema, sino también, de plantas benéficas que atraen a los controladores y alejan las plagas. Incluye, a su vez, fórmulas caseras para pesticidas ecológicos y técnicas de fabricación de trampas caseras para insectos.

Nosotros hacemos una liberación inundativa de controladores calculando la distancia en que se desplazan  y lo que comen o parasitan, pero entregamos  algunos de ellos a los productores para que formen su propio insectario en la plantación y aprendan a criarlos ellos solos, y conozcan, a la vez, los ciclos de los controladores con el fin de poder cuidarlos en sus vivero.

Experiencia compartida

Hace aproximadamente dos meses, asistí a una charla que dio el Tec. Gastón Crauchuk sobre control biológico de plagas. Fue este primer acercamiento el que me llevó hasta el ISCAMEN. Siempre me ha gustado todo lo que es innovación y ver cómo se pueden mejorar los cultivos sin usar insecticidas a fin de no contaminar el ambiente. Es así que inmediatamente les interesó mi propuesta para probar el control en campo, dice  el productor de flores de corte Juan Spitallieri.

La primera vez que trajeron los huevos de las vaquitas de San Antonio, mi yerno fue el más interesado en esta tarea, así es que le entregaron a él varios frascos con larvas y huevos. Comenzó a alimentarlas  e inmediatamente pusieron una gran cantidad de huevos.

Con la ayuda de los técnicos, puso los huevos y las larvas en dos canteros de claveles infectados con arañuelas, pero no vimos resultados, así que decidimos tratar un pedazo del cantero y aislarlo de los demás, y así poder seguir curando a través del tratamiento con acaricidas e insecticidas el resto del cultivo. Es así que se dedicaron a poblar de larvas y huevos, ya que ese lote de pruebas estaba muy perjudicado -se notaba que era muy grande la infección de arañuelas-.

Gastón Crauchuk: En general, todos los productores tienen el mismo problema, lo cual no es malo. Están acostumbrados a ver los efectos inmediatos de los venenos con los que trabajan. El efecto del control biológico es mucho más lento. A pesar de esto, Juan y Roberto –su yerno son dos personas muy inteligentes y aplicadas, por eso creo que van a ser pioneros con esto del control biológico en flores, en todo el país. Para nosotros también es todo un desafío, porque siempre hemos trabajado con frutales y hortalizas, y ellos serían nuestros primeros floricultores.

Estamos en una etapa de pruebas y de experimentos, de manera que seguiremos probando para  ver cómo podemos ir encontrando la mejor forma de que nos dé óptimos resultados y, así, transmitírselos a los que les puedan interesar y deseen  llevar el control biológico a sus cultivos. Es una experiencia que hay que pulir y buscar cuál es la mejor forma de expandir los insectos benéficos en campo, no solo en floricultura, sino también, en horticultura y fruticultura, concluye Spitallieri.

  • Las vaquitas

Los coccinélidos (Coccinellidae) son una familia de insectos coleópteros de la superfamilia Cucujoidea. Tienen el cuerpo redondeado y con frecuencia colores vivos. Su nombre común varía según la especie y el país. En la Argentina se los llama vaquitas de San Antonio.

Las vaquitas son muy apreciadas, ya que son depredadoras naturales de las plagas: áfidos (pulgones), cocos, pulgas, ácaros y cochinilla. Se estima que una vaquita adulta puede consumir más de mil de estas plagas durante el verano, y una hembra puede tener más de un millón de crías.

El ISCAMEN

Con el propósito de  profundizar el trabajo que el ISCAMEN viene realizando en este sentido desde hace más de una década, se han acondicionado laboratorios en diferentes zonas de la provincia de Mendoza. En estas instalaciones, se realizan las tareas de producción masiva y liberación de los parasitoides y predadores. Además del trabajo con los productores, en función de sus propias necesidades.

Los parásitos de las plagas -llamados también parasitoides– son insectos que viven a expensas de otro insecto (hospedero) al que devoran progresivamente hasta causarle la muerte. Durante ese tiempo, completan su propio desarrollo y emergen de los restos de sus hospederos. Por otro lado, los predadores son insectos u otros animales que causan la muerte de las plagas (víctimas o presas) en forma más o menos rápida, succionándoles la sangre o devorándolos, completan la explicación desde el ISCAMEN.

Entre las características favorables, los técnicos citan: Los parásitos y predadores buscan a sus hospederos y presas en los lugares donde estos se encuentran -incluyendo sus refugios-. Los enemigos biológicos -a diferencia de los pesticidas- no dejan residuos tóxicos sobre las plantas ni contaminan el medioambiente.  La acción de los enemigos biológicos tiende a intensificarse cuando las gradaciones de las plagas son más altas. Los enemigos biológicos no producen desequilibrios en el ecosistema agrícola. Mientras que, entre las características desfavorables, enumeran: Además de su efecto represivo lento, los enemigos biológicos son influenciados por las condiciones climáticas y biológicas del lugar, las que en gran proporción escapan al control del hombre.

Actualmente, dicho Instituto está criando:

. Mastrus ridibundus: parasitoide específico de larva de Carpocapsa.

. Trichogramma: parasitoide generalista de lepidópteros.

. Aphidius colemani: parasitoide específico de pulgones.

. Coccinélidos: predadores polífago (mosca blanca, pulgón, arañuela, ninfas de lepidópteros, etc.).

. Crisopas: predadores polífago (mosca blanca, pulgón, arañuela, ninfas de lepidópteros, etc.).

. Mantis Religiosa: Mantis religiosa es un insecto carnívoro conocido por comer casi cualquier ser vivo que se presenta en su camino; excelente predador de insectos grandes.

. Orius Insidiosus: género de hemípteros heterópteros; los adultos tienen una longitud de entre 2 y 5 mm, y son predadores. Se alimentan preferentemente de trips.