Asalto a plena luz del día en un vivero

Vivero Sbaraglia fue víctima de un hecho ilícito en su cultivo de plantas ornamentales ubicado en General Rodríguez (Buenos Aires). Habla Dante Sbaraglia. Además: un experto en seguridad privada da pautas para evitar estas experiencias.

Dante Sbaraglia. Foto: Gentileza Vivero Sbaraglia

El sábado 28 de julio -a las 12:30 del mediodía-, dos hombres entraron corriendo y de manera sorpresiva al galpón en donde nos encontrábamos mi madre, mi hermano y yo. A cara descubierta, ambos nos apuntaron con pistolas, nos tiraron al piso y pidieron que les diéramos toda la plata de la recaudación de la mañana, comenzó narrando Dante Sbaraglia (33) a Economía & Viveros.

A los pocos minutos ya éramos nueve las personas tiradas en el piso boca abajo. A continuación, los delincuentes nos ataron con unas sogas los pies y las manos, y nos sacaron las pertenencias que llevábamos encima (relojes, billeteras, anillos…), pero seguían exigiendo más dinero.

De mi oficina me robaron dos notebooks y tres celulares, además de un poco de dinero que había en la caja, que, al parecer, no alcanzaba a cubrir las expectativas de los ladrones. También se llevaron las llaves y los papeles de los autos que estaban en el estacionamiento.

Cuando llegó la policía, en respuesta a nuestro llamado al 911, no pudimos siquiera decirle qué vehículo había sido el utilizado por los delincuentes, ya que no lo vimos, pero sí puedo inferir que se trataba de una unidad “moderna” por el sonido de su motor. Explicó en relación con el rápido accionar delictivo.

Según informaron los afectados por el delito, los malvivientes eran aproximadamente cinco, cuyas edades oscilan entre los treinta y cinco y cuarenta y cinco años. Aparentaban estar tranquilos en su accionar; aunque  nos apuntaban con la pistola a la vez que tiraban de la corredera, para demostrar que el arma estaba cargada, ¡y ellos dispuestos a tirar!

En cuanto a la seguridad con que contaba el establecimiento atacado, nos comentaron que había cámaras: … cuatro en la zona en la cual los delincuentes se movieron. Una está dentro de la oficina, apuntando directamente a la caja. Allí estaban las dos computadoras que se llevaron. Teníamos desde hace años instaladas las alarmas dentro del galpón y la oficina… pero hace dos meses, cayó un rayo y quemó la grabadora de las cámaras. Lamentablemente no la repuse. Así que no obtuve imágenes del robo…

Seguridad privada

Economía & Viveros consultó sobre este tema a Alejandro H. Lanza (*), creador del Departamento de Operaciones de una empresa líder en seguridad privada a nivel mundial –armó el servicio de respuesta ante alarmas–, quien nos asesoró en torno a los aspectos más importantes para tener en cuenta cuando se desea contratar un sistema de seguridad por monitoreo. Acercamos sus palabras: Unas de las primeras cosas que hay que hacer es analizar el nivel de respuesta policial que tiene tal sistema. En lugares alejados, conviene consultar en la dependencia policial de la zona sobre qué empresa trabaja de manera más profesional y mancomunada con ellos. Esto, debido a que al momento del incidente, si el servicio no posee personal de respuesta en la zona, entonces, no sirve. Y si no da aviso a la dependencia policial, o la misma no da trascendencia al pedido, de manera urgente, no es eficaz. Lo importante es que se tenga un tipo de aviso redundante (repetido), es decir, se dispare el aviso por vía telefónica e inalámbrica.

¿Es posible evitar estos asaltos en lugares abiertos, como un vivero, por ejemplo?

Es difícil, porque los delincuentes vienen corriendo y  toman desprevenida a la persona. Recomiendo un pulsador de asalto silencioso, y siempre portarlo encima. Esto depende de la audacia de la persona, ya que estando los perpetradores del ilícito ahí, se debe analizar con cuidado la posibilidad de disparo.

Otras formas son, por ejemplo, tener una caja con sensor de último billete (sensa el último billete), y en caso de extracción del  mismo manda un aviso de alarma silencioso, o guardar el efectivo en una caja de seguridad, la cual debe poseer un código de apertura y otro, además, de apertura con alarma silenciosa.

Sin embargo, Lanza es concluyente al respecto de que la mejor manera de evitar este tipo de delito es la disuasión: Demostrar que tengo un perímetro controlado, con carteles, cámaras, perros, y otras medidas bien visibles. En caso de poder invertir, instalar sensores perimetrales que se desactiven al momento de permitir el ingreso o el egreso de alguien. Es decir: lo habilita y deshabilita el propietario (o la persona encargada de eso). Algunos de los elementos utilizados como barreras de seguridad son: barreras de microondas, espira de detección de autos,  cable microfónico, barreras y sensores de movimientos infrarrojos. Asimismo, de noche, reflectores con sensor de movimiento, los cuales son de bajo costo y simple instalación.

* Alejandro H. Lanza creó el Departamento de Operaciones de una empresa líder de seguridad privada a nivel mundial –armó el servicio de respuesta ante alarmas, que tiene aproximadamente, más de seiscientos procedimientos reales al mes–. Dentro de su experiencia se incluye la asociación con Fabricaciones Militares para el desarrollo de tecnología, y la realización de auditorías de seguridad a empresas dedicadas a este trabajo. Además de haberse perfeccionado en el extranjero en sistemas de seguridad física, electrónica y protección VIP.