Estilos en arte floral
Especial de Emilia Nardi para Economía & Viveros.

Estilo es el modo, la manera, las costumbres y la estética desarrollada dentro de un período determinado de años. Los elementos y la decoración expresan un sentimiento de la arquitectura, el uso de determinados materiales y la manera de vivir de una época; en cada una de estas, se aprecia la influencia de las condiciones sociales, tanto en la línea, en los colores y en los elementos, como también, en el arreglo y la disposición de los restantes factores de la decoración.
Los gustos, las costumbres y el nivel de bienestar y prosperidad fueron marcando, en la vida, una cualidad personal, visual y emotiva bien diferenciable.
El estilo de una época está determinado generalmente por la fusión del esfuerzo creador de los artistas, por la suma de las diferentes creaciones en las que se contienen los rasgos comunes que lo caracterizan y le dan forma.
El artista floral debe conocer las características de cada uno de ellos para trabajar en armonía con la arquitectura del lugar. A continuación una breve reseña.
Período Románico. Del siglo IX al XI. Surge en los claustros; las habitaciones eran de piedra caliza con cantos perfilados. Pequeñas aberturas con arco de medio punto. Recogimiento. Fe. Austeridad. Ermitas muy bien situadas: en pequeños montes de caminos rocosos.
Los diseños florales que armonizan con estos espacios mantienen la forma redonda de los arcos de medio punto, realizados con flores espontáneas mezcladas con frutas, en recipientes de barro o cerámica basta.
Período Gótico. Se destaca por la búsqueda de luz. Del siglo XII al XIV. Suben las naves consiguiendo más altura; se destaca el arco ojival; los vitrales se extienden y muestran color. La salida del sol va directamente al Sagrario. Enorme rosetón en la fachada. Elegancia. Altivez.
La ornamentación floral también se estiliza; los diseños se realizan con las mismas flores que en el período anterior, en recipientes metálicos.
En el Renacimiento (siglo XV al XVI), se regresa a la austeridad; las iglesias se construyen más bajas, decae el poder político. Se trabaja en tres dimensiones y en simetría. El color que corresponde a este período es el rojo rubí.
Se utilizan flores grandes y pomposas en los diseños, guirnaldas y adornos con frutas y hojas. Los recipientes utilizados son metálicos, sin brillo y poco trabajados. En esta época, se fabrican los primeros recipientes de cristal.
El estilo Barroco (siglos XVI al XVII) es recargado, con un marcado resurgimiento de la belleza. Hoy llamado “Maximalismo”, tiene una exuberante expresión ornamental en las volutas de líneas curvas. El otoño es expresión del Barroco.
Los diseños florales son realizados con gran cantidad de elementos: flores, frutas, semillas, etc.
Hacia finales del período, en Francia aparece el Rococó, bajo la influencia refinada de María Antonieta. Todo es profusión de decoraciones: paredes, pisos y techos decorados con ángeles, flores, guirnaldas, palmas, paños, tapices. Surgen los colores pastel.
La decoración floral se realiza en recipientes lujosos, trabajados en relieve. Se utiliza gran cantidad de flores pequeñas, con elementos decorativos y flores artesanales de encaje.
En América nace la Arquitectura Colonial, después del Descubrimiento, y perdura hasta su emancipación. El arte latinoamericano de esa época es principalmente religioso. La civilización colonial se edifica sobre las ruinas de los pueblos indígenas y, en cada país de América, adopta características propias, relacionadas con los materiales del lugar.
Las decoraciones con flores son coloridas; se utilizan las variedades locales y recipientes de barro artesanales.
En el período Clásico (siglo XIX) resurge la belleza concebida como orden, medida y equilibrio. De líneas sensuales, formas limpias, da sensación de frescor. Llega hasta el Art Noveau, con sobrecarga de líneas curvas y elementos decorativos.
Se desarrollan normas dentro del arte floral. Los materiales se tratan con máxima libertad de formas inspiradas en la naturaleza, pero estilizadas y deformadas sin límites por la imaginación del diseñador.
Vanguardia: se inicia el uso de formas geométricas puras y líneas racionales que persiguen la funcionalidad como objetivo principal. La función determinará la forma; se expresa desde la Bauhaus, y en la segunda década del siglo XX sorprende a Europa. Los cambios sociales de la época fueron el motor para que Walter Gropius, fundador de esta nueva estética, resolviera los ambientes según las necesidades de sus habitantes.
Los diseños actuales responden al Minimalismo, en cuanto a repetición de formas, utilización de pocos elementos y ausencia de color.
Se buscan nuevas opciones, y se aplica un valor agregado a los diseños con la inclusión de técnicas de las artes plásticas.
Texto: Emilia Nardi (Floral Designer de la Universidad de Pavia (Italia)






