Cómo afectó el tornado a los floricultores

El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que este fue, efectivamente, el fenómeno que afectó la Zona Oeste y Sur de la Provincia de Buenos Aires el pasado 4 de abril. Te contamos cómo lo sintió el sector.

Foto: Economía & Viveros

El informe oficial elaborado por el Servicio Meteorológico Nacional -organismo descentralizado que desarrolla su acción dentro del Ministerio de Defensa- fue firmado por los profesionales Matías Armanini, Luis Rosso y la Dra. María Altinger, especialista en tornados. Allí, señalaron que el fenómeno se clasificó como tornado en la escala F2, en la escala Fujita, que corresponde a una velocidad de viento estimada entre 180 y 250 km por hora.

Dichos especialistas agregaron que se detectaron los primeros daños en la Ruta 6, unos cinco kilómetros al sur de la Ruta 7. De allí, el tornado se desplazó en dirección este hasta Dock Sud, sobre la costa del Río de la Plata. Causó severos destrozos en los partidos de General Rodríguez, Moreno, Merlo, Ituzaingó, La Matanza, Lanús, Avellaneda, y en los barrios del sur de la Capital. La franja de daños más severos se extiende a lo largo de 70 km, con un ancho que varía entre los 1500 y 2500 metros.

Consecuencias en la floricultura

A pesar de que este suceso afectó zonas de cultivos de plantas ornamentales y flores de corte (Merlo, Moreno y La Plata), los productores mostraron sorpresa al observar que, en líneas generales, no se reportaron grandes daños.

Más allá de esto, varios empresarios aprovecharon la oportunidad para incorporarse al Programa de Emergencia Agropecuaria. Las presentaciones se hacían en cada municipio -que la provincia declaró en emergencia-, pero todo era coordinado por la Provincia, dijo a Economía & Viveros, Yuka Yamawaki, gerenta del mercado mayorista Mercoflor.

Sin embargo, hubo casos graves. Como el de la fábrica de sustratos Terrafertil, que vio dañada su estructura edilicia, y así lo explicó su director, Marcelo Lazzarini: Sí, nos afectó bastante, ¡pero nada en comparación con otras áreas! Nos tiró un galpón,  torció todas las estructuras de la fábrica, hubo voladura de chapas y puertas, árboles caídos, pero bueno, ¡ya estamos en reparaciones! Y agregó: Por desgracia, no tenemos el anexo de cobertura de seguro para este tipo de catástrofes, por lo tanto, debemos afrontar el costo de las reparaciones. Por suerte, tuvimos luz desde el viernes 13, ¡lo que no es poco, luego de casi diez días sin energía eléctrica!

Similar experiencia vivieron Vivero Tesone (Merlo) y  Vivero Ianni (General Rodríguez),  con caídas de estructuras de media sombra, invernáculos y, en algunos casos, paredes medianeras y otros daños. Con respecto a la zona sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, precisamente en el barrio de Barracas, donde tiene su sede la Cooperativa Argentina de Floricultores, según su presidente, Américo Lopes, esta solo reportó daños menores, como la caída del techo de un pequeño estacionamiento.