José Londero, ganador del Ceibo de Oro
Una entrevista al ganador del Ceibo de Oro, que concursará en el mes de junio próximo por la V Copa Iberoamericana de Arte Floral, organizada en el marco de la IBERIADA 2012.

¿Qué camino te condujo al arte floral?
Desde pequeño me gustaban las plantas y las flores; mi familia tuvo un pequeño vivero por más de quince años. Al terminar el secundario, comencé a buscar trabajo y tuve la suerte de conseguirlo en una florería. Allí empecé a conocer todo lo relacionado con esta actividad y, poco a poco, me fui apasionando más por ella.
¿Cuánto tiempo llevas en esta disciplina?
En este rubro, ya tengo más de catorce años. Las bases de este trabajo me las enseñó Maximiliano Carena, un florista con quien trabajé y que en la actualidad reside en Chile. Después hice diversos cursos con distintos especialistas, hasta que se comenzaron a dictar nuevamente, en la Argentina, los cursos de la Escuela Iberoamericana de Arte Floral (EIAF), de la que actualmente soy alumno avanzado.
Actualmente, ¿dónde desarrollas tu profesión?
En este momento, estoy trabajando en la firma Center Flowers, de Córdoba, y me desempeño como florista de la firma.
Como representante de la Argentina en la V Copa Iberoamericana de Arte Floral, tendrás múltiples expectativas. Cuéntanos sobre ellas.
Sinceramente, deseo representar bien a la Argentina en esa competencia internacional, ya que los anteriores representantes argentinos trajeron consigo segundos y terceros puestos. La Copa tiene un alto nivel competitivo y es mucho más exigente que la nacional.
Recordemos que el concurso mencionado es organizado anualmente por la Asociación de Floristas Iberoamericanos (ADEFI). Dicha copa es otorgada junto con la Escuela Iberoamericana de Arte Floral (EIAF), y el evento se efectuará en el marco de la IBERIADA 2012 y el XXIX Congreso Iberoamericano de Floristas de la ADEFI.
Asimismo, quisimos saber cuáles eran los sentimientos del ganador del Ceibo de Oro, en referencia con ese logro. Al respecto nos respondió: Cuando me inscribí para el certamen nacional, mis expectativas eran las de disfrutar de una experiencia intensa con colegas y amigos, nunca pensé en ganar el premio; es más, cuando me nombraron, quedé muy sorprendido y no podía reaccionar.
¿Cómo viviste la experiencia?
Fue muy divertido y lo disfruté mucho, al igual que todos los demás participantes. Fueron tres días de competencia sana y de un compañerismo que nunca había vivido.
¿Cuáles son tus próximos planes?
Ahora, cursar el sexto y último módulo para recibirme de florista y prepararme para la siguiente competencia que será aproximadamente en junio.
Además, quiero agradecer a todas las personas que me dieron su apoyo y consejo para esta Copa y, por sobre todo, destacar la colaboración de mi asistente, Alejandra Richeta, de Las Perdices, sin cuya ayuda, este sueño, que ahora es realidad, no hubiera sido posible.
Economía & Viveros consideró importante conocer, además, la opinión de José Londero acerca de la calidad de las flores nacionales. En torno al tema, se explayó y nos informó:
La calidad de las flores y los follajes de producción nacional es bastante buena, pero no llega a los niveles de la de importación. Con respecto a esto, creo que siempre hay cosas que mejorar; considero que decir que no hay nada por hacer sería demasiado conformista.
Por ejemplo, un aspecto a considerar es el estado fitosanitario, en épocas de mayor producción; algunos cultivos descuidan este factor haciendo que sus productos tengan una calidad menor a la esperada. Otro aspecto que también debe tenerse en cuenta es el punto de corte de las flores; algunas veces lo hacen cuando están muy cerradas, y es casi imposible lograr que se abran; y otras, con las flores demasiado abiertas, lo cual hace que se estropeen durante el transporte.
¿Has observado algún cambio de tendencia en relación con los gustos de los consumidores?
Los gustos de los consumidores cambian tanto como todas las modas. Flores, que hace unos años eran prácticamente impensadas en las decoraciones, como las calas, por ejemplo, hoy se usan para todo tipo de ornamentaciones, incluso, en ramos de novias. Hay otras que son clásicas (como las rosas, los jazmines y las fresias), y algunas que llegaron hace algunos años y aun están entre nosotros (liliums). Personalmente, prefiero trabajar con las flores de estación, y es algo que siempre recomiendo a mis clientes.






