Ecoservice: la primera empresa B de paisajismo

Jorge Morales, fundador de esta firma que se ocupa de proyectar, ejecutar y cuidar espacios verdes, nos informa sobre las singularidades de la certificación de alcance internacional.

Jorge Morales. Foto: gentileza de Ecoservice

Las Empresas B son organizaciones certificadas por B Lab, una entidad internacional que evalúa el desempeño social, ambiental y económico de las compañías. El objetivo es promover modelos de negocio que, además de procurar rentabilidad, generen un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. En la Argentina, la primera empresa de paisajismo certificada es Ecoservice SRL.

Ecoservice nació en 1995 con una máquina de cortar pasto y una bordeadora, comienza contando su fundador, Jorge Morales. Estaba recién recibido de ingeniero agrónomo y empecé a hacer jardines como un modo de subsistencia; eran otras épocas. Poco a poco, vi que era un nicho importante y atractivo, y, con todas las vicisitudes del “emprendedorismo”, pasamos de ser una empresa unipersonal a convertirnos, con el tiempo, en una pyme. No paramos hasta llegar a la organización profesionalizada que somos en la actualidad, con 250 colaboradores.

¿Cómo está conformada hoy Ecoservice y cuáles son los servicios que ofrecen?

Operamos principalmente en el Gran Córdoba; tenemos una célula en Río Cuarto y realizamos obras en distintos rincones de la provincia. Los servicios que brindamos son de diseño, construcción y mantenimiento de espacios verdes; podas con sistema de trepa o con elevadores; mantenimiento de rutas; diseño y construcción de sistemas de riego; construcción de jardines verticales y techos verdes para clientes públicos y privados.

Somos un equipo de profesionales integrado por ingenieros agrónomos, ingenieros electricistas, ingenieros ambientales, arquitectos, diseñadores industriales, contadores, administradores de empresas, licenciados en recursos humanos y licenciados en logística.

También brindamos servicios y alquilamos equipos tales como camiones volcadores, camiones de riego, bateas, bobcat, elevadores y grúas de entre 13 y 25 metros de altura, además de tractores de 25 a 110 hp con desmalezadoras de 1,5 hasta 5 metros de ancho, entre otros.

¿Qué valores definen la cultura de trabajo y la relación con sus clientes?

Honramos los acuerdos, cuidamos a nuestros colaboradores y accionamos de manera profesional y responsable con el medio ambiente. No queremos ser simplemente proveedores, sino aliados estratégicos de quienes nos eligen para desarrollar sus proyectos.

Experiencia B

¿Qué significó para la empresa obtener la certificación Empresa B?

Fue una decisión estratégica. Estuvimos y estamos convencidos de que este es el camino. Nos ocupó cuatro años y medio de trabajo e inversión. Además, tuvimos que llevar adelante el proceso en paralelo con la operación diaria, que generalmente absorbe todo.

Contratamos asesoras especialistas que nos guiaron durante el proceso, pero igualmente debimos hacernos preguntas que no podíamos evadir e ir tomando decisiones, validando cada paso con documentación en un proceso muy riguroso.

No fue fácil, pero logramos este escalón: certificar. Aunque, como decía antes, es solo un peldaño, porque hay que recertificar cada tres años, y los estándares son cada vez más altos. Como dictamina el dicho: “Si no hubiese caballos bravos, no habría buenos jinetes”. Estamos convencidos de que este es el camino y trabajamos todos los días para sostenerlo.

¿Cómo nació la decisión de convertirse en la primera empresa B de paisajismo del país?

Participando en la Comunidad de Empresarios de Córdoba, me encontré con dirigentes y empresarios B. Los veía convencidos y felices con el camino emprendido. Parecían unos “locos”, con un objetivo que para muchos es utópico: querer cambiar el mundo desde adentro, desde el lugar en donde a cada uno le toca generar impacto.

Me puse a investigar y sentí que quería formar parte de ese movimiento. Luego tuve que convencer a mi equipo, con distinto nivel de éxito, y, finalmente, se convirtió en una decisión empresarial.

Ahora estamos en una etapa muy desafiante: transmitir esos valores a nuestro cliente interno, a nuestros colaboradores. Siento que estamos encaminados para seguir impulsando este proceso de cambio en la comunidad.

¿Cómo funciona la certificación Empresa B?

La certificación es otorgada por B Lab, una organización de origen norteamericano que hoy cuenta con 10.500 empresas certificadas en todo el mundo, 260 en la Argentina y 19 en Córdoba. Nosotros somos la primera empresa certificada en nuestra actividad, en el país.

¿Qué cambios tuvieron que implementar para alcanzar los estándares exigidos?

Las empresas de triple impacto son organizaciones que se sostienen sobre tres pilares: generar riqueza y rentabilidad, actuar con responsabilidad ambiental y trabajar de manera coherente con las personas; es decir, con una fuerte mirada social.

Lo primero que hicimos fue medir para saber cómo estábamos posicionados según las métricas de B Lab. Pensábamos que nuestra certificación iba a estar principalmente vinculada a la cuestión ambiental, por nuestra actividad y nuestro nombre. Sin embargo, cuando obtuvimos esa primera radiografía descubrimos que teníamos prácticas muy sólidas con nuestra gente.

A partir de eso, decidimos transformar esas buenas prácticas en un modelo de negocio de impacto, trabajando fuertemente la dimensión social. Fue por ese camino que logramos certificar.

¿Qué impacto tiene este logro en el mercado y cuáles son los próximos desafíos?

Ser los primeros en certificar en nuestro sector es un orgullo y, también, una gran responsabilidad. En la Argentina, todavía no existen ventajas competitivas concretas por tener esta certificación, por ejemplo, respecto de licitaciones. Pero volvemos al concepto anterior: creemos que el mundo avanza en esta dirección.

Creemos que podemos generar impacto positivo en las comunidades donde trabajamos y que los cambios verdaderos van a venir desde el interior de las organizaciones. Hoy tenemos colegas que nos consultan sobre el camino recorrido; algunos incluso ya comenzaron a trabajar para certificarse.

Si observamos lo que sucede en países más avanzados en esta materia, las preguntas sobre cómo gestionar organizaciones están cada vez más alineadas con esta mirada. Por eso debemos seguir trabajando con seriedad, a través de procesos y contando con una profesionalización constante.

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