Una nueva devaluación afecta el sector florícola
El Ing. Agr. Mario Ferrari -presidente de la Asociación Argentina de Floricultores y Viveristas-, la Cra. Yuka Yamawaki -gerenta de Mercoflor- y Amaro Mathieur -presidente de la Cooperativa Argentina de Floricultores- brindan ideas sobre cómo hacer frente a esta problemática.

Ing. Agr. Mario Ferrari
Presidente de la Asociación Argentina de Floricultores y Viveristas.
Este proceso reciente de devaluación tiene incidencia en nuestra producción, en forma directa e indirecta. En forma directa, porque incide en los costos de insumos, como por ejemplo, agroquímicos, herramientas, maquinarias, etc. Sugiero no realizar compras innecesarias, hasta tanto el mercado se estabilice, es decir, compremos lo justo y necesario.
En forma indirecta, porque afecta el costo de vida real de nuestros trabajadores, y esto se verá reflejado en las próximas negociaciones de paritarias para lograr que nuestro personal tenga un salario digno, siendo este rubro uno de los de mayor incidencia en nuestros costos de producción.
De acuerdo con las características de nuestro mercado con ventas cíclicas, solamente debemos estar agradecidos de que haya sucedido en momentos en que nuestras ventas son mínimas, lo que nos permitió no apresurarnos a tomar decisiones rápidas que distorsionaran, aún más, los precios de nuestros productos.
Espero y deseo que en el mes de marzo, se equilibre en algo la economía de nuestro país, y podamos comenzar nuestra temporada 2014 sin sobresaltos y pensando, únicamente, en nuestros cultivos, sin correr detrás de una “Patria financiera”.
Cra. Yuka Yamawaki
Gerenta de Mercoflor
La devaluación ya está, la venta ha decaído y los precios de los insumos, servicios y sueldos van al ritmo de la devaluación. Pero no es la primera vez que los productores se enfrentan a situaciones similares y siempre lo han sabido superar.
Ante esta situación, lo que todos tratamos de hacer es reducir nuestros gastos y costos. Lo interesante es saber cuáles son los costos y gastos que podemos reducir, para lo que necesitamos conocer en qué estamos gastando, cuánto, cómo y qué incidencia tienen estos conceptos en el rendimiento de la producción.
Esta información es parte de lo que siempre venimos hablando, pero que en la práctica no todos lo llevan a cabo: tener datos y análisis estadísticos de la producción. También sería interesante contar con un cuadro con estos datos para saber si los precios de ventas son los adecuados.
Los productores no son los generadores de esta situación de crisis económica, por lo tanto, tampoco tienen las herramientas adecuadas para poder cambiar su rumbo. A pesar de esto, recuerdo el consejo de mi abuelo que decía que “no hay que poner todos los huevos en el mismo canasto…”.
Amaro Mathieur
Presidente de la Cooperativa Argentina de Floricultores.
Lamentablemente, es una problemática cíclica en nuestro país. Como floricultores deberíamos optimizar al máximo el uso de insumos, ya que el precio de las flores no es fijo, sino determinado por la libre oferta y demanda. Tenemos presente que nuestro producto es ornamental, no de necesidad básica, entonces, afecta nuestra actividad gravemente.
Por otra parte, nos resulta difícil, en este contexto, mejorar la calidad e implementar tratamientos poscosecha, pero tenemos claro que si no ofrecemos un buen producto (durabilidad y calidad), las ventas se retraerán aún más.
En este momento puntual, debemos ser cautos, cuidar el producto, mejorar los envíos (embalajes y transportes), optimizar todos los costos y prestar gran atención a las cobranzas.
Desde la Cooperativa Argentina de Floricultores, como dirigentes, tratamos de mantener las mejores condiciones de venta de insumos para nuestros productores, gestionando con las empresas proveedoras los mejores precios y plazos de pago, para transferir el beneficio a nuestros floricultores.






