Una experta en arreglos florales, Nora Gribaudo

CUESTIONARIO E&V Egresada de la Escuela Iberoamericana de Arte Floral y una de las pocas floristas que cuentan con el premio Ceibo de Oro, que otorga la Cámara Argentina de Florerías, nos permite conocerla y descubrir su mirada sobre el sector.

Nora Gribaudo. Foto: gentileza de Nora Gribaudo

Nombre: Nora Gribaudo

Edad: 55 años

C.V.: Florista profesional egresada de la Escuela Iberoamericana de Arte Floral.  Especialista en bodas y fiestas temáticas. @noragribaudo

Un trabajo que me enorgullece: La floristería.

Si fuera una planta o una flor, sería…: Si bien tengo varias preferidas, como las orquídeas y las zinnias, trataré de elegir una. Entonces, definitivamente sería un cosmos (Cosmos sp.), por varias razones.

Si pudiera elegir entre ser experto en alguna disciplina o ser entendido en varias actividades, optaría por…: Ser artista floral me ha dado experiencia y me posibilitó ser experta. Igualmente, me interesan otras disciplinas y las desarrollo; por ejemplo, el arte fractal, los tejidos y el alambrismo.

A mi yo de dieciocho años le aconsejaría que: Estudiara la tecnicatura en floricultura. (En esa época no existía en ese formato).

Mis clientes/empleadores siempre me dicen: Que “colocar el ojo donde corresponde” es virtud.

Si pudiera sumar otra profesión, sería…: Artista plástica.

Algo que me gustaría tener: Una orquídea vanda azul (Vanda coerulea).

Una comida preferida: Las sencillas, sin sal. Y todo lo que sea dulce.

Creo que el mayor reto de alguien que se inicia en un trabajo como el nuestro es…: Ser profesional y justo.

Me mantengo actualizado/a: Sí.

En relación con mi sector laboral, me gustaría que el Estado tomara la siguiente medida: Hay muchas cosas en las que podría intervenir, pero no me gusta la política. Creo que trabajar, capacitarse y ser profesional es lo más justo.

Una sugerencia: Varias. Hoy en día cualquier persona toma un curso y luego se pone a dar clases o cobran demasiado por trabajos mal hechos. Eso no tendría que pasar. Es una falta de respeto a la profesión. Algunos salones de fiesta venden todo incluido, incluso las flores (colocadas así nomás, marchitas, muchas veces, y bien cobradas). Eso tampoco debiera ocurrir. De esta forma, nuestra profesión no es valorada ni tampoco respetada. Quizá, sería adecuado desarrollar alguna campaña sobre esto.

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