Cultivos florícolas en la Argentina

Tres asesores técnicos, los ingenieros agrónomos Gerardo Rambeaud, Gustavo Amartino y Daniel Morisigue, acercan su opinión en torno a cómo ven el sector florícola -flores de corte y plantas ornamentales-.

Foto: Economía & Viveros

Ing. Agr. Gerardo Rambeaud*

Realmente, es difícil en este país realizar algún tipo de análisis respecto al futuro de cualquier actividad económica y tener algún tipo de certeza de lo que puede llegar a ocurrir como para “estar preparados”, o “anticiparse”, en alguna medida, a los hechos, y salir airosos de cada acontecimiento suscitado. Y la floricultura, sin dudas, sufre lo antedicho, ya que es una actividad que, por sus características, carece de herramientas de análisis, planificación y gestión empresarial que permitan advertir futuros escenarios y realizar proyecciones exitosas. Es en estos aspectos que todos debemos trabajar para ser eficientes y aumentar la competitividad de cada uno de los actores a lo largo de la cadena de valor de plantas y flores

Por otro lado, el consumidor, día a día, es cada vez más exigente en calidad, y habrá que esforzarse para llegar a la calidad deseada, aunque se incremente el costo, que, en definitiva, es el agregado de valor que le aportamos a la planta para que sea elegida por el consumidor.

En resumen, ante un escenario de incertidumbre, y donde la “sensación” del sector nos marca tiempos complicados, debemos estar atentos y preparados, cada uno a su escala y realidad productiva, para ser competitivos (ser capaces de permanecer en el mercado), en un sector que año a año, afortunadamente, camina en vísperas a ser cada vez más sólido, a pesar de los vaivenes político-económicos que sufre el país.

*Responsable técnico del mercado mayorista Mercoflor y de cultivos florícolas.

Ing. Agr. Daniel Morisigue**

El desarrollo de la floricultura argentina de los últimos años muestra avances en varios aspectos. A nivel tecnológico, se han introducido nuevas especies en nuevas zonas y se ha mejorado la producción. En el ámbito de la comercialización, en el interior del país, la apertura de nuevos canales, diferentes a los del circuito tradicional, está permitiendo el acceso a otros nichos de mercado y a nuevas zonas. A nivel organizacional, se están consolidando las mesas provinciales, asociaciones, cámaras y cooperativas de productores que, junto con las fiestas provinciales de la flor, le están dando una visibilidad al sector que permite valorar la importancia económica y social de la floricultura, tanto para el desarrollo de los territorios, como para la agricultura familiar y las economías regionales.

En este contexto, el 2014, como los años anteriores, abre otra posibilidad para que la floricultura siga creciendo. Para ello, es importante que las zonas tradicionales y el circuito comercial tradicional se abran al nuevo mercado consumidor. Este se caracteriza por la complejidad, dada por los nuevos nichos de consumo (generacional, empresarial, social, etc.) y los nuevos conceptos inmobiliarios, desarrollos urbanísticos sustentables y de decoración.

** Instituto de Floricultura (INTA)

Ing. Agr. Gustavo Amartino***

Obviamente, uno siempre tiene el deseo de que el año nuevo sea mejor. Sin embargo, para saber cómo resultará, nos basamos en lo que ha sucedido el año anterior, aunque deberíamos poner un tercer punto: nosotros, porque fundamentalmente, también depende de lo que hagamos.

El año pasado fue un período de ventas, en el que todos hemos trabajado, cada uno en su ámbito. Pero, es importante no confundir trabajo con rentabilidad, y ese es el punto de análisis del 2013 y del año que enfrentamos.

Creo que el 2014, más allá del deseo que todo sea mejor, será un año con mucha incertidumbre, en el cual deberemos ir viendo el día a día. Tendremos que hacer muy bien los números, acotar los costos y producir para poder abastecer la demanda. El consumo seguirá, pero selectivo. Esto obligará al productor a ofrecer una planta terminada, con buena sanidad y tamaño -el año pasado, si bien no faltó mercadería, salvo algunos tamaños de alguna especie en particular, se caracterizó por la falta de tamaño que desmerecía la calidad de la misma-.

Este año deberíamos apuntar a mantener o a aumentar la oferta, y mejorar en la presentación. En la venta, hay una regla que dice que, cuando uno tiene mercadería, vende más, y es una forma de no perder ventas en años de vacas flacas; el cliente que entra a nuestra empresa debe salir con algo, todo sirve.

***Responsable técnico ante el SENASA de cultivos florícolas.