Cultivo de claveles en la provincia de Santa Fe

Un estudio desarrollado por la Universidad Nacional de Rosario, junto con asesores externos, brinda un panorama de la región y detalla la producción de esta planta para flores de corte.

Clavel. Foto: Economía & Viveros

En el marco del proyecto “Factibilidad de logros de ventajas competitivas en las Pymes del sector florícola del Gran Rosario”, se está trabajando en el módulo de Producción de Plantas Madre de la localidad de Pérez (provincia de Santa Fe), ubicada 12 km al oeste del microcentro de la ciudad de Rosario. Dicho proyecto tiene por finalidad apoyar al sector florícola de la región, al reconocer la potencialidad y el marcado perfil floricultor de la ciudad de Pérez.

En una primera etapa, se estudiaron distintas alternativas tendientes a promover la agregación de valor a la producción florícola mediante la adecuación de la tecnología de insumos y el posterior manejo de la producción, cosecha y poscosecha de flores de corte.

La tecnología de insumos se basa en la utilización de plantines de calidad que podrían ser producidos en la zona. En la actualidad, estos son adquiridos en Buenos Aires a un costo elevado, y los producidos en la zona son de muy mala calidad.

Esta iniciativa cuenta con el apoyo de varias instituciones: Municipalidad de Pérez, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Oliveros a través de Cambio Rural, Ministerio de la Producción de la Provincia de Santa Fe, Cooperativa de Floricultores de Rosario, Subsecretaría de Economías Regionales de la Nación y Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR.

En 2013, se puso en funcionamiento el Módulo de Producción en el invernadero municipal de Pérez. Este permite proveerles de plantines de calidad a los floricultores,  en el momento adecuado para la implantación de los cultivos y a un menor precio que los adquiridos en otras zonas, permitiendo, así, la disminución de los costos de producción (Zuliani, et al, 2013). Este producto diferenciado mejorará la inserción de los productores en el mercado, y podrán obtener, así, mayores resultados económicos.

El plantín es un insumo fundamental en la producción de flor cortada, por lo tanto, si posee una excelente calidad y puede ser adquirido a un precio razonable, es posible un aumento inmediato del área plantada. Esto posibilitaría una oferta abundante en las fechas de mayor demanda, es decir, el plantín es una herramienta básica para la planificación de los cultivos.

El clavel (Dianthus caryophyllus L.) es la principal especie cultivada en el Gran Rosario, porque constituye la actividad que brinda mayores márgenes y permite, además, competir, en algunos momentos, junto al crisantemo, con las flores provenientes de Buenos Aires (Zuliani, et al, 2008, 2009). Los claveles se propagan a partir de esquejes herbáceos obtenidos de plantas madre. Esta técnica de multiplicación utiliza trozos de tallo, de hoja o de raíz, que, colocados en condiciones ambientales adecuadas, son capaces de regenerar nuevas plantas, idénticas a la madre. Los tratamientos con sustancias promotoras del enraizamiento aumentan las posibilidades de éxito en la propagación por esquejes puesto que, además de generar un mayor porcentaje de enraizamiento, mejoran la calidad del sistema radical, acortan el ciclo de enraizamiento y aumentan la uniformidad del lote de esquejes. La mayoría de los propagadores utilizan, como hormona de enraizamiento, el ácido naftalen acético (ANA) (Di Benedetto, 2004).

Investigación*

En relación con lo antes expuesto, se planteó como objetivo optimizar el enraizamiento de esquejes de clavel para el abastecimiento al medio productor.

El ensayo se realizó en mayo-junio de 2014. Los esquejes (brotes con 2 o 3 pares de hojas) de la variedad Báltico fueron recolectados de las plantas madre y, previo a la plantación, se realizaron los siguientes tratamientos: testigo, 100, 200, 300 o 400 mg L-1 de (ANA) y 100, 200, 300 o 400 mg L-1 de ANA + 0,1 mg L-1 de tiamina (T) (vitamina B1).

El ANA se disolvió en alcohol y la tiamina con agua destilada. La aplicación se realizó en forma líquida, sumergiendo la base de las estacas en ANA durante 2 minutos, y en el segundo caso, primero en ANA, 2 minutos y, luego, otros 2 minutos en tiamina.

La plantación se realizó en camas de enraizamiento con perlita de lava volcánica y bajo invernadero, la ventilación del mismo fue lateral, y la pulverización, bajo niebla. Las temperaturas promedio del ambiente (máximas y mínimas) fueron 20 y 4°C, respectivamente. Se determinó peso fresco, peso seco y porcentaje de enraizamiento de los esquejes a los 22 y 32 días desde la plantación.

El mayor aumento en peso fresco (PF) se obtuvo con 200 mg L-1 de ANA + T, lo cual estaría significando un mejor vigor de la planta; en cuanto al peso seco (PS), no se presentaron diferencias entre los distintos tratamientos. El mayor porcentaje de enraizamiento de los esquejes se manifestó con 300 mg L-1 de ANA +T; la tiamina actuó efectivamente como cofactor del enraizamiento aumentando el efecto del ANA en el porcentaje de esquejes que diferenciaron raíces.

Se plantean a futuro ensayos de seguimiento de las plantas logradas para determinar su comportamiento en el cultivo, de manera de poder comprobar si existen diferencias en el desarrollo de los plantines obtenidos con 200 y 300 mg L-1 de ANA + T.

* Enraizamiento de esquejes de claveles para abastecer de plantas al medio productivo. Por V. Romagnoli, E. Casella; J. Lazzari; J. Rodríguez; C. Severin y S. Zuliani.

Tratamiento con 200 mg L-1 de ANA. Foto: gentileza de Valeria Romagnoli
Tratamiento con 300 mg L-1 de ANA. Foto: Gentileza de Valeria Romagnoli

Bibliografía:

Di Benedetto, A. 2004. Cultivo intensivo de especies ornamentales. Bases científicas y tecnológicas. Ed. Facultad Agronomía, Universidad de Buenos Aires. 272 p.

Zuliani, S.; Severin, C.; Rivera Rúa, V.; Romagnoli, V.; Casella, E.; Qüesta T. 2008. Caracterización productiva y socioeconómica del sector florícola del Gran Rosario (Santa Fe, Argentina). Períodos 2001/02- 2006/07. Revista de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Agrarias. UNR. Año 8, Nº XIII: 15-26.