Cómo mantener la sanidad de un cultivo
¿Qué aspectos hay que tener en cuenta? ¿Por qué es importante realizar un manejo sanitario integrado? ¿Cómo se utilizan los agroquímicos?
El ataque de diferentes patógenos (insectos, hongos, malezas, etc.), influye sobre el número de plantas y la calidad de ellas. En consecuencia, baja la rentabilidad final del negocio.
Frente a esta circunstancia, la mejor opción es efectuar un manejo sanitario integrado de plagas y enfermedades. Esto significa hacer uso de distintas estrategias y métodos que incluyen prevención y control a fin de reducir el impacto negativo que puede haber sobre los cultivos, el hombre y el medio ambiente.
Los trastornos en las plantas pueden ser ocasionados por: malezas (plantas); plagas animales (insectos, caracoles y otros); enfermedades causadas por microorganismos (hongos, bacterias, virus), y enfermedades causadas por factores ambientales.
A continuación, haremos referencia a ciertas pautas y estrategias para su manejo de los problemas más frecuentes en vivero:
– Utilizar para la multiplicación plantas madre sanas.
– Mantener limpios los canteros y caminos eliminando malezas y otras plantas en donde puedan refugiarse las plagas. Las plantas o partes enfermas, y los restos de podas, también deben eliminarse inmediatamente de la zona de producción.
– Utilizar sustratos de calidad, y desinfectarlo antes de emplearlo (principalmente si es de origen dudoso o desconocido).
– Evitar la alta densidad de plantas.
– Si se utilizan productos químicos, hay que tener en cuenta que, para insectos, se usan insecticidas; para ácaros y arañuelas, acaricidas; para hormigas, hormiguicidas o insecticidas; para babosas y caracoles, molusquicidas; y para nemátodos, nematicidas.
– Se recomienda tener en cuenta los requerimientos de las plantas en cuanto a suelo, temperatura, humedad, luminosidad, nutrientes (cumplir con estos requisitos hará que los ejemplares sean menos propensos al ataque de plagas y enfermedades).
– Si se introducen plantas en el vivero y son de origen o sanidad dudosa, hay que dejarlas en cuarentena hasta verificar que no haya plagas, enfermedades o malezas.
– Desinfectar herramientas de poda y multiplicación.
– Ventilar túneles e invernáculos.
Algunas recomendaciones finales sobre el uso de agroquímicos:
– Es importante leer atentamente el marbete y conservar las etiquetas de los envases, ya que indican las características del producto y las recomendaciones de uso.
– En el momento de su aplicación, deben usarse elementos de protección personal: guantes, delantal, botas, máscara, anteojos o antiparras (y recordar que, antes de su uso, deben controlar el buen estado de los equipos).
– No transportar los productos en cabinas cerradas, ni con alimentos o animales.
– Contar con procedimientos y teléfonos (hospitales, policía, bomberos), para casos de emergencia.
– Guardar los productos en depósitos, bajo llave, con cartel indicativo de peligro y área restringida.
– Conservar los productos en sus envases originales y con sus etiquetas.
– Considerar al elegir un producto: dosis necesaria, condiciones ambientales (presencia de viento, humedad, sol), cultivo a tratar, capacitación del operario, nivel de plaga o enfermedad a controlar.
– Registrar todas las aplicaciones: nombre y dosis del producto utilizado, especie/s tratada/s, responsable del trabajo realizado, fechas, etc.
– Lavar, por lo menos tres veces, los envases vacíos. Volcar el contenido en la mochila o en el tanque de pulverización (no verter excedentes en cursos de agua), y finalmente, destruir el envase (perforar). Nunca debe ser reutilizado.
Texto: Ing. Agr. Patricia Langé (AER Corrientes, INTA)






