Alstroemerias en la Biofábrica bonaerense

Propuestas del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires buscan poner en valor la genética local y reducir la dependencia de los materiales externos. Cómo trabajan.

Biofábrica de Buenos Aires. Foto: gentileza de L. A. Vottero Gustin

La disponibilidad de material vegetal sano, uniforme y confiable constituye uno de los principales desafíos del sector florícola en la Argentina. La presencia de virosis, la pérdida de vigor y la dependencia de material importado afectan de manera directa la rentabilidad y la previsibilidad productiva. En este contexto, la micropropagación vegetal se consolida como una herramienta estratégica para el desarrollo de los cultivos, explican desde el Laboratorio de Micropropagación Vegetal de la Provincia de Buenos Aires.

Laboratorio de Micropropagación Vegetal

En octubre de 2021 se puso en funcionamiento el Laboratorio de Micropropagación Vegetal (LMV), también denominado Biofábrica, en la Chacra Experimental de Mercedes, dependiente del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires.

El laboratorio forma parte de la red de 16 chacras experimentales provinciales y tiene como objetivo central la producción masiva de plantas sanas, con foco en la genética nacional destinada a la horticultura y la floricultura.

– Ejes de trabajo: saneamiento vegetal, propagación y conservación de germoplasma

El Laboratorio estructura su actividad sobre tres ejes principales: saneamiento vegetal y rejuvenecimiento, propagación masiva de material de interés y conservación de germoplasma in vitro. A estas líneas se suman tareas de rescate genético y multiplicación específica a demanda de los productores.

La capacidad instalada del laboratorio permite producir hasta 50.000 plantas in vitro anuales, en simultáneo, orientadas principalmente a multiplicadores de plantas madre y a productores que buscan establecer un stock inicial de material vegetal de calidad para producción a campo.

– Cultivos estratégicos para la producción regional

Entre las especies trabajadas en el Laboratorio, se destacan las siguientes: batata, alcaucil, kiwi y alstroemeria, cultivos de alto interés económico tanto para el mercado interno como para los sistemas productivos regionales, en los cuales la sanidad y la uniformidad genética resultan determinantes para la competitividad.

Alstroemeria “Fiesta de 15 INTA”. Foto: gentileza de L. A. Vottero Gustin

Alstroemeria: plantas madre libres de virosis

Uno de los casos más relevantes es el de la Alstroemeria, flor de corte en la cual la presencia de virosis impacta directamente en la calidad comercial y la vida útil del cultivo.

En la actualidad, se encuentra en proceso de formalización un convenio de cooperación técnica con el INTA, a través del Instituto de Floricultura, que permite la transferencia de protocolos de multiplicación in vitro y ex vitro.

Este trabajo responde a la necesidad del Instituto de preservar materiales genéticos desarrollados durante más de diez años, garantizando su continuidad y disponibilidad para el sector productivo.

– Articulación con el INTA y transferencia tecnológica

En conjunto con el INTA, se logró establecer el material genético en la Biofábrica y, actualmente, se multiplican ejemplares libres de virosis, tanto en laboratorio como en invernadero. El servicio ofrecido a los productores consiste en la venta de plantas madre, que luego pueden ser multiplicadas en el vivero.

En la actualidad, se dispone de la variedad “Fiesta de 15 INTA” y de otras dos adicionales en proceso de inscripción ante el INASE.

– Primeras entregas y validación productiva en campo

En agosto de 2025, se entregaron las primeras 150 plantas a un productor florícola de La Plata. El módulo productivo instalado con la variedad “Fiesta de 15 INTA” se encuentra en funcionamiento, y los resultados iniciales muestran una buena adaptación y una alta uniformidad, que validan el uso de plantas madre saneadas como base del sistema productivo.

Innovación pública para fortalecer la competitividad del sector

La experiencia del Laboratorio de Micropropagación Vegetal expresa con claridad la mirada de la provincia de Buenos Aires, a través de su Ministerio de Desarrollo Agrario: apostar a la innovación tecnológica como herramienta para poner en valor la genética local, generar alternativas concretas para los viveros regionales y reducir la dependencia de los externos, fortaleciendo, así, la base productiva del sector hortícola y florícola, concluyen desde la Biofáfrica.

Agradecemos la colaboración especial de la Técnica Química Lucía Andrea Vottero Gustin, Responsable del Laboratorio de Micropropagación Vegetal del Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires.

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