Macetela: una originalidad redituable

Con una inversión inicial de $125.000, en 2012, Joan Noejovich, socio de esta empresa -fabricante de macetas de tela a partir de botellas de plástico recicladas-, la presenta.

Foto: gentileza de Macetela

Con la motivación y las ganas de dedicarnos a la jardinería y a la horticultura, teniendo cada uno su trabajo en relación de dependencia, decidimos invertir hace tres años en el desarrollo de un producto sustentable que reemplace las tradicionales macetas, y dimos con un proceso industrial por el cual las botellas de PET (Poli Etilén Tereftalato) se convierten en un material versátil y geotextil, que mantiene a las raíces aireadas y saludables. De esta manera, es posible obtener plantas sanas y fuertes, y superar, ampliamente en rendimiento, a las macetas plásticas tradicionales, de barro o de cemento, explica el técnico agrónomo Joan Noejovich (30), socio de Macetela.

¿Cómo nació la idea de hacer este producto?

La técnica de la poda por aire y de los cultivos con fieltros existe hace años, lo que nosotros hicimos fue aplicar PET reciclado para desarrollar un material de mejores características, ya que es mucho más resistente y duradero. Tuvimos en mente desde un primer momento armar las macetas cilíndricas, los modelos de terraza para huerta, y las colgantes de balcón y baranda, aun tenemos varios modelos más por presentar, pero se encuentran en fase de prueba.

Cuéntanos sobre el proceso de reciclado.

Se realiza un recolección posconsumo de botellas, para ser aplastadas, trituradas en pequeñas hojuelas; en ese momento son limpiadas y blanqueadas. Posteriormente, pasan por un proceso de transformación para convertirse en fibra y, por último, en tela, mediante un sistema de rodillos y resinado con protección ultravioleta. Con esta tela porosa y superresistente, desarrollamos los diferentes modelos y colores de macetas.

¿Puedes ampliarnos los beneficios de estos contenedores?

Debido a su entorno aireado, estas macetas de tela hacen que cualquier planta logre un mayor enraizamiento en comparación con una maceta convencional. El efecto se llama poda por aire -una técnica ya muy estudiada e implementada en la Argentina y en el resto del mundo-, ya que logra evitar el enraizamiento circular y otorga una mayor densidad de raíces. Como resultado, la planta crece más sana y fuerte.

Por otro lado, a través de sus poros, se genera un drenaje natural, que hace que no requiera piedras o leca, y así también, es posible aprovechar el 100% del volumen de tierra y evitar el encharcamiento, y que las raíces sufran de estrés hídrico.

Incluso, estas macetas sirven para las plantas acuáticas, ya que al ser completamente porosas, cuando se las sumerge, el agua corre libremente por el interior del recipiente y el sustrato como si fuera el suelo natural, claro que este permanece en el contenedor. Y, cuando se necesita limpiar, simplemente se levanta la macetela, se higieniza el estanque y se la vuelve a colocar en su lugar.

¿Qué productos ofrecen?

Tenemos macetas cilíndricas que van desde 4 hasta 90 litros. También, sobres colgantes para jardines verticales y baranderas dobles -básicamente para balcones con baranda-. A su vez, ofrecemos un modelo de 250 litros -de un  metro de diámetro y treinta centímetros de altura-, el cual sirve para armar huertas en terrazas o techos. Si se combinan varios se puede lograr un hermoso techo verde de manera sencilla y liviana.

¿Cuál es el perfil de los consumidores?

El target está conformado por hogares, oficinas y comercios de toda la República Argentina, nivel socioeconómico ABC amplio, que están interesados en mejorar la calidad de sus plantas mediante un producto amigable con el medio ambiente y con un diseño moderno e innovador.

¿Qué canales de ventas manejan?

Contamos con treinta puntos de venta a lo largo del territorio nacional -viveros, y supermercados- ubicados en CABA, Gran Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Chaco, entre otros.

¿Qué dificultades han encontrado hasta el momento?

La continua alza en los precios, sumado al complejo acceso a un crédito para financiarnos. Esta situación, realmente, nos presenta dificultades, pero a pesar de eso apostamos al producto y a su posicionamiento. Durante  2014, no hemos subido los precios y hemos absorbido todos los aumentos internamente.

La logística y el hecho de desarrollar una buena red de vendedores  fue y sigue siendo otro de los grandes desafíos, al igual que la gestión de los puntos de venta. Un vivero con la mercadería bien exhibida y el personal capacitado vende mucho más, por eso, además, nos encontramos con que debemos capacitar al personal sobre la funcionalidad del producto para que se la transmita al cliente.

¿Tienen pensado presentar alguna otra novedad?

Sí, continuamente estamos invirtiendo en el desarrollo de nuevos modelos, cilíndricos o colgantes para huerta y jardín. En este momento, estamos ensayando pruebas en interior con varios prototipos que desarrollamos de jardines verticales, combinando varios materiales reciclados.

¿Cuál es la meta empresarial más importante por alcanzar?

Establecernos como líderes en el mercado de macetas, fabricando un producto con alto nivel tecnológico y beneficios para las plantas, sustentable y ecológico.

Nuestros objetivos son obtener nuevos puntos de venta a lo largo de todo el territorio nacional. Establecernos en el mercado y eliminar las barreras de ser un nuevo producto. Generar canales para la exportación de Macetela al resto de los mercados. Expandirnos a nivel empresarial y en torno a la infraestructura, los empleados y la fábrica.

Macetela en números

Año de inicio: 2012.

Inversión inicial: $ 125.000 -entre compra de equipos, desarrollo y estudio del material, armado del taller-.

Fuente de capital: propios y Capital Semilla

Facturación anual del primer año: $ 350.000.

Facturación estimada para el segundo año: $ 800.000.

Cantidad de empleados: siete personas -entre efectivos y freelance-.

Tiempo dedicado: treinta horas semanales.

Precios:

Las macetas de 4, 8, 12, 16 y 28 litros con manijas van desde $80 hasta $120.

Las macetas colgantes simples cuestan $96 y las dobles tipo alforja para baranda, $140.

La maceta para techos verdes, $300.