Cómo afectó la última devaluación al sector florícola

A pesar de que la devaluación no se efectuó en la temporada alta, los floricultores reportaron un mal año: “El peor de los últimos tiempos”. Hablan tres empresarios: Juan Spitalieri (Mendoza), Jorge Diéguez (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y Javier Rojas (Corrientes).

Foto: Economía & Viveros

Juan Spitalieri (64), propietario del cultivo de flores de corte que lleva su nombre y presidente del Mercado Cooperativo de Floricultores de Mendoza; Jorge Diéguez (55), socio del  Vivero (mayorista) La Facultad e integrante del Clúster Florícola del AMBA y San Pedro, y Javier Rojas (54), propietario de Cultivos Carumbe, donde, además de producir plantas de interior, multiplica por sistema in vitro distintas variedades de plantas ornamentales, comentan cuál ha sido el comportamiento económico de sus firmas en los últimos años.

¿Cuánto ha crecido tu empresa en los últimos dos años?

Jorge Diéguez: Los primeros siete meses de 2012 arañaban un crecimiento en pesos similar a la inflación real, en agosto, cuando literalmente llovió todo el mes, y siguió el mal tiempo durante los fines de semana de septiembre, se desplomaron las ventas, y esto hizo que el año cerrara con un incremento, en pesos, de alrededor del 15%.  El 2013 transcurrió sin sobresaltos y con un crecimiento en pesos del 40%.  Si analizamos una inflación del 25%, para 2012, y del 30%, para 2013, advertimos que hablamos de crecimiento cero respecto a 2011, y las ventas en pesos acompañaron la arremetida de la inflación.

Juan Spitalieri: Tanto en 2011 como en 2012, crecimos, aproximadamente, un 30%. Sin embargo, desde 2013 y lo que va de 2014 hemos retrocedido casi todo lo que crecimos en 2012.

Javier Rojas: El crecimiento, en los últimos años, es simplemente el que ha acompañado a la inflación, y siempre estuvimos por debajo de la misma: en 2012 crecimos, aproximadamente, un 20% y, en 2013, fue menor, 14%.

¿Cuál es la evolución que estimas para este año, en tu ámbito?

Jorge Diéguez: El 2014, inclusive, analizado septiembre, se está comportando de forma muy caprichosa, errática, con meses de sensibles incrementos contra otros que repiten el valor en pesos del año anterior.  De cualquier manera, creemos que se mantendrán los lineamientos de años anteriores: no se producirá crecimiento y las ventas acompañarán el efecto inflacionario.

 Juan Spitalieri: Con respecto a este año, estoy casi seguro de que vamos a retroceder un 40%, en relación con 2012.

Javier Rojas: Estimo que, con respecto a 2012, este año, creceremos un 57% -siempre hablando en pesos-, ya que si tomamos el valor dólar, no crecimos nada, y sobre todo, por la baja de nuestra rentabilidad, que es consecuencia del aumento de todos nuestros insumos.

¿Por qué crees que se han dado estos números?

Jorge Diéguez: Estimo que la falta de crecimiento no puede atribuirse a una sola empresa sino a la apatía del gremio a encarar acciones conjuntas que conlleven a vencer la estacionalidad y posicionar el rubro plantas en el mercado consumidor.  Antes de buscar factores externos a la falta de crecimiento de los viveros, empezaría por analizar la realidad interna de nuestro sector.

Juan Spitalieri: En mi caso, creo que una de las variables que explica estos números es la inflación, y esto se suma a la falta de demanda provocada por la gran incertidumbre que se vive en el país. Y a esta situación le adicionamos que los insumos son cada vez más caros y que, en Mendoza, hay una superproducción de flores de corte, consecuencia de la falta de controles para eliminar los cultivos de quienes trabajan en negro.

Javier Rojas: Yo creo que la falta de ventas es debida a la recesión, a que la gente no tiene un buen poder adquisitivo. Este año se han vendido plantas chicas y no, grandes. Esto demuestra que es un tema de mercado. Históricamente -según varios productores-, el valor de la planta de interior era diez veces mayor al valor de la maceta, y hoy estamos por debajo de ese valor. Actualmente, estoy en el 65% del precio que tendría que estar.