La floricultura en el mundo

Roberto Azar (Agriservice), Ronnie Millenaar (Argenplugs) y Leonardo Wolf (Cultivos Leonardo Wolf), conocidos por recorrer los cultivos y las fábricas de insumos, de diferentes países, nos acercan su visión.

Florería francesa. Foto: gentileza de Rosa Dotta Ruiz

El Ing. Roberto Azar (53), de la fábrica Agriservice -importadora de sustratos-; el Ing. Agr. Leonardo Wolf (65), de Cultivos Leonardo Wolf -importador de plantas ornamentales-; y Ronnie Millenaar (50), del cultivo Argenplugs -importadora de semillas e insumos para el sector florícola-, comparan la floricultura nacional con la del resto del mundo.

¿Qué es lo que más les ha llamado la atención de los cultivos extranjeros en relación con los nacionales?

Leonardo Wolf: El alto nivel de inversiones en los productores líderes, especialmente, en invernáculos inteligentes, instalaciones y robótica.

Roberto Azar: Observo que en la Argentina, tanto en los viveros de atención al público como en las florerías hay un total desconocimiento para la elección de las plantas que compran, como así también, del cuidado de ellas. El asesoramiento al consumidor no existe o es malísimo. No tienen personal calificado. Algo que en los demás países no ocurre.

Ronnie Millenaar: En mi caso, lo que más me ha llamado la atención en el exterior es la calidad y presentación de sus productos.

¿Cuáles son las principales diferencias y semejanzas con la floricultura nacional?

Leonardo Wolf: Las semejanzas, en general, es que son empresas familiares. Por otro lado, se advierten las diferencias en todo el resto: las instalaciones, la comercialización, la rentabilidad… Mientras que las ventas, en la Argentina, están muy concentradas en la primavera, con baja rotación y rentabilidad durante el resto del año, lo cual desalienta la inversión necesaria.

Roberto Azar: No observo semejanzas. Las diferencias son muchas, debido a que en nuestro país no se capacitan. Todo empieza por la educación: los maestros de escuelas de Agricultura no estudiaron en las universidades de Agronomía-Floricultura. Y los que sí lo hicieron, estudiaron con libros viejos, con teorías de hace cincuenta años. Si los profesores -investigadores del INTA o el CONICET- no van a congresos y a las exposiciones de los países más avanzados del mundo, estamos en problemas. Yo, lo primero que miro cuando compro un libro, es la fecha de publicación; si tiene menos de tres años, sé que tendrá informaciones que me servirán.

Ronnie Millenaar: En primer lugar, no tomamos conciencia de lo que estamos vendiendo. Me parece (en verdad, lo afirmo) que aquí existe un problema cultural: por ejemplo, la mayoría de los cultivos no tiene un ingeniero que lo asesore en la producción. Y es más, no toma conciencia en invertir, en marketing y publicidad, para así crear el consumo. No se puede seguir envolviendo las plantas con diarios… Siempre me sorprenden empresas como las bebidas de cola, que gasta el 80 % de sus ganancias en publicidad, ¿y nuestros gremios? Cada uno mira su cultivo, solamente, hacia dentro.

Se sostiene que las dificultades que vive la Argentina forman parte de una crisis mundial, al respecto, ¿el sector florícola internacional también está en crisis?

Leonardo Wolf: No veo una crisis generalizada en el sector florícola internacional. Y en nuestro país, no observo un crecimiento en el sector de flor cortada, tampoco en plantines florales, ni en plantas de interior.

Roberto Azar: Es verdad que se sufre una crisis económica en el mundo, pero no,  social. A diferencia de lo que ocurre aquí, que la crisis es económica, social y, también, de infraestructura.

Ronnie Millenaar: Yo no creo que el sector florícola internacional esté atravesando una crisis. Considero, sí, que siempre se preocupa por mejorar todos los aspectos, desde comunicaciones, delivery, Internet, publicidad, etc. Siempre está a la búsqueda de nuevos mercados. Hoy tenemos que pensar en ser competitivos, local y mundialmente. Eso nos hace superar los obstáculos.

Desde su óptica, ¿cuánto hace que los cultivos argentinos no introducen algunas de las novedades?

Leonardo Wolf: En mi empresa nos mantenemos muy actualizados introduciendo nuevas variedades de plantas y flores que se destacan en el mundo, también, con gran esfuerzo, tenemos proyectado para un futuro próximo un nuevo sector de invernáculos inteligentes de alta tecnología. Diría que el sector, en general, está actualizado en las variedades cultivadas y no lo está, en las instalaciones y técnicas necesarias para producir con eficiencia y calidad. Sufre serios problemas de comercialización.

Roberto Azar: La década de los 90 fue muy mala para algunos y muy buena, para la mayoría. Sin embargo, en este país estamos acostumbrados a que nuestros gobernantes se dediquen a demoler lo que hicieron los anteriores y a empezar de nuevo sobre esas ruinas. En la década de los 90 se introdujo mucha y nueva tecnología y variedades de plantas. Nosotros trajimos los primeros invernaderos metálicos, los polietilenos tricapa, las mallas térmicas, los conservantes poscosecha de flor cortada, las máquinas para procesamiento de flor cortada, etc. Luego, en la década siguiente solo se continuó utilizando todas las novedades que se introdujeron en los años anteriores. Algunos productores de flores en macetas -que se pueden contar con los dedos de una mano- se dedicaron a traer nuevas variedades de plantas florales.

Ronnie Millenaar: Sobre novedades…, ¡¿qué te puedo decir?! No tiene sentido, en la mayoría de los casos,  aprender a desarrollarnos en todos los aspectos antes mencionados, si primero no mejoramos lo que tenemos ahora. Por ejemplo, como dije, creo que hoy en día no se está invirtiendo nada en publicidad, y si miramos la facturación de cada productor, este podría invertir un porcentaje para eso. Cabe destacar lo que está haciendo Economía & Viveros, la Asociación Argentina de Floricultores y Viveristas, a través del proyectoPlantas y Flores Todo el Año y otros pocos en esa área, y que les estamos muy agradecidos por eso.