Vivero Mario

Roberto Giudici, vicepresidente de esta empresa de origen italiano, habla sobre ella: Lo principal es que los socios de la empresa somos, además, hermanos, sino sería muy difícil seguir adelante, sobre todo en las crisis.

Roberto Giudici, Vicepresidente de Vivero Mario. Foto: gentileza de Vivero Mario

Vivero Mario es una empresa familiar (integrada por cinco hermanos). Se compone  de la casa central, que es un vivero de venta al público, ubicado en Castelar (Buenos Aires); de una sucursal, en la zona de Palermo (Ciudad Autónoma de Buenos Aires); y de un cultivo, en Merlo (Buenos Aires), explica Roberto Giudici (67), vicepresidente del establecimiento citado.

Cuéntanos sobre los orígenes de esta empresa.

Los orígenes de Vivero Mario se remontan a Clusone, Bérgamo (Italia), y la empresa tomó el nombre en honor de don Mario Giudici. Este, a mediados del siglo XX, abrió las puertas del vivero, luego de realizar, durante cinco años, sus estudios del oficio en los jardines del Vaticano.   

Años más tarde, decidió emigrar a la Argentina, donde continuó, junto a sus hijos, desarrollando, no solo el vivero de venta al público, sino también realizando el servicio de parquización y luego llevando adelante  el cultivo.

¿Cuál es la clave para impulsar una empresa familiar integrada por tantos socios?

Lo principal es que todos los socios de la empresa somos hermanos, sino sería muy difícil seguir adelante, sobre todo en las crisis. Entre nosotros podemos discutir y no estar de acuerdo con muchas ideas, o con  maneras de proceder, pero siempre prevalece, ante todo, el lazo familiar.

 ¿Se definen como un vivero productor o uno de venta al público?

Somos un vivero de venta al público, el cual posee un cultivo propio exclusivamente para abastecer gran parte de la demanda de la casa central y de la sucursal.

Actualmente, brindan servicios de paisajismo, mantenimiento de espacios verdes… ¿Alguna otra prestación?

Nuestro servicio principal es el asesoramiento en el vivero. Siempre tratamos de que el cliente se acerque a nuestro espacio con sus dudas e inquietudes, y con sus plantas, macetas o muestras de hojas enfermas: es la mejor manera de darle las soluciones y respuestas más certeras y eficaces. Y esto ocurre tanto sea para que los asesoremos sobre plagas o para que les trasplantemos sus propias plantas, o incluso, cuando nos traen sus bonsáis para que les hagamos un “service”. Nunca, en cualquiera de esos casos, cobramos por tales servicios, están incluidos solamente por el hecho de haber elegido acercarse a nuestra casa.

¿Qué puedes decirnos en relación con el mercado de plantas?

A lo largo de todos esos años en el rubro, notamos  que ha disminuido la calidad de las plantas. Con respecto a la demanda, advertimos, en nuestro caso particular, que año tras año va aumentando.

¿Por qué crees que disminuyó la calidad de las plantas?

Porque los cultivos más importantes y prestigiosos que llevaban adelante el mercado fueron perdiendo sus fuerzas. 

¿Ustedes son de participar en alguna asociación de viveristas o en determinado evento del sector?

Formamos parte de la Asociación Argentina de Floricultores y Viveristas (somos socios), pero hace muchos años que no intervenimos en ninguna feria o congreso.

¿Cuál es la razón?

Sentimos que si decidimos participar, no lo podemos hacer con mediocridad, sería una falta de respeto a la feria o exposición, y al público. Consideramos que el esfuerzo que hay que dedicarle para que todo salga bien hoy no se lo podemos brindar.

¿Conoces el Foro Nacional de Floricultura?

Aunque me he interesado en las noticias del sector, debo responder que no. Particularmente lo desconozco.

Al momento de darse a conocer ante sus potenciales clientes o mantenerse en vidriera de los actuales, ¿qué herramientas prefieren?

Nuestras únicas herramientas son la calidad, la presentación de nuestros productos y la atención brindada.