Después de la moda de las gramíneas ornamentales
María de Luján Puglía, autora de varios trabajos sobre gramíneas ornamentales, nos dice: Lejos de producir “lo que se vende”, me interesa generar tendencias basadas en el estudio de lo que nos ofrece la naturaleza y lo que necesitan las personas.

Cuando empecé a trabajar con gramíneas, hace ya quince años, los pastos en general casi no se utilizaban en parques y jardines, exceptuando unas pocas especies, entre ellas, las cortaderas y los bambúes, nos dice la Ing. Agr. María de Lujan Puglía (54) -coautora del libro Gramíneas Ornamentales, Plantas de la Argentina. Silvestres y cultivadas, y autora de la edición especial Gramíneas Ornamentales de la revista El Jardín en la Argentina.
Con los años, al aumentar la oferta de gramíneas y el trabajo de difusión presentado en charlas, congresos, publicaciones y exposiciones, este grupo de plantas fue tomando un mayor protagonismo en el diseño de espacios verdes, agrega Puglía, quien además es directora del vivero Gramíneas Ornamentales –considerado por muchos el primer vivero especializado en Gramíneas de Latinoamérica-, diseñadora de espacios verdes y docente de la magistratura en Gestión del Patrimonio Arquitectónico Urbano (Universidad Nacional de Mar del Plata).
¿Cuáles son los referentes que podrías citar como facilitadores de este trabajo?
Considero muy importante la visita al país de paisajistas de la talla de John Brookes, Van Sweden, Gilles Clement y Dan Pearson -entre otros-, quienes al utilizar gramíneas en sus trabajos, las hicieron conocer y fueron una fuente continua de inspiración a nivel mundial.
¿Cuál sería tu apreciación en cuanto a las gramíneas como un uso impuesto por la moda?
En cuanto al hecho de que las gramíneas estén o hayan estado “de moda” me parece algo natural, como casi todo lo que es nuevo en la Argentina. Mi interés por los pastos surge a partir de dos aspectos, uno muy personal: la propia sensibilidad a su particular belleza, y otro relacionado con el entorno. Cultivo pastos ornamentales porque, además de ser de fácil cultivo y bajo mantenimiento, representan mejor que ningún otro grupo de plantas la identidad de nuestros paisajes de praderas, estepas y sabanas.
Lejos de producir “lo que se vende”, me interesa generar tendencias basadas en el estudio de lo que nos ofrece la naturaleza y lo que necesitan las personas. Con mi trabajo intento hacer un aporte ofreciendo plantas adaptadas a una jardinería orgánica, sustentable y libre de agroquímicos… una pequeña respuesta a los grandes desafíos actuales
¿Tienes identificadas cuáles son las gramíneas más populares?
No he realizado un relevamiento para dar una buena respuesta a esta pregunta. Me parece que, en general, las especies de mayor uso son las más conocidas y las más vistosas. No siempre las especies más vendidas representan la mejor elección para cada caso en particular. Por ejemplo el Pennisetum setaceum Rubrum es una gramínea muy llamativa, pero lamentablemente es bastante sensible a las heladas y se desmerece durante el invierno.
¿Qué aspectos deben considerarse para elegir una gramínea?
Las gramíneas se adaptan a diversos tipos de jardines, escalas, estilos y situaciones agroecológicas. Lo importante es basar la elección de la especie en los conocimientos de la planta y su adaptación al lugar donde será plantada. A su vez, la planta elegida debe responder a la función que cumplirá en el diseño del jardín. Dicho esto, las gramíneas se lucen especialmente en grandes espacios, plantadas en grupos extensos imitando la manera en que se encuentran en los espacios naturales.
¿Qué ventajas y desventajas observas en su elección?
No veo ninguna obligación de plantar gramíneas; el éxito de su incorporación a un proyecto depende no solo del carácter del mismo, sino de la habilidad del paisajista para utilizarlas. Además, como cualquier planta, pueden gustar o no. Pienso que representan una gran alternativa y resultan promisorias para ser utilizadas en los espacios verdes, tanto privados como públicos.






