Césped en panes

Consultamos a tres empresas productoras, Vivero Natural, Nuevos Verdes y Top Grass, para que nos expliquen el boom de este producto. Cómo ven el mercado y quiénes son sus principales clientes.

Foto: gentileza de Nuevos Verdes

Las tres firmas tienen en común el hecho de ser cultivos relativamente nuevos en cuanto a la producción de panes de césped. Economía & Viveros consideró muy importante hablar con ellas a fin de analizar esta tendencia nacional. En referencia a esto, se agrega que, desde hace unos años, es posible observar cómo algunos productores de árboles y arbustos han comenzado a ceder hectáreas de sus cultivos para introducir este nuevo producto. Les presentamos el tema.  

Top Grass

Al respecto, Pablo Bellucci (44), responsable de la firma, nos decía: En nuestro caso, comenzamos en 2006, en pleno auge del cultivo de césped en panes. Actualmente, cultivamos Grama Bahiana, Tifway, Kikuyo y Bermuda. Atendemos a parquistas y paisajistas que buscan una determinada calidad.

¿Qué significa “una determinada calidad”?

No la menciono para utilizar un cliché, sino para señalar que, al ser productores chicos y además, al destinar espacio a cuatro variedades, nuestro negocio no pasa o no se caracteriza por la cantidad, sino por la calidad. Es esta, entonces, la condición que nos diferencia y es, según entendemos, la única forma de crecer en este mercado tan competitivo. 


¿Asistes a las reuniones de productores de césped?

Sí, por supuesto que asisto. ¡Soy un ferviente creyente en estas reuniones! Son muchos los aspectos positivos para destacar de este tipo de encuentros, como por ejemplo, compartir información sobre clientes difíciles y ver cómo viene el stock de césped de cada productor. En estos momentos, somos unos quince productores, que nos venimos reuniendo desde hace aproximadamente dos años.


Según tu opinión, ¿qué característica tiene actualmente el mercado de este producto?

En estos momentos, está muy volcado a la Grama Bahiana. Hay muchos productores nuevos que se han iniciado pensando que era fácil, pero como todo negocio, requiere de mucho foco y una debida atención para lograr un buen producto y un buen servicio.

¿Cómo defines estas dos últimas peculiaridades que has nombrado: buen producto y buen servicio?

Entiendo por buen producto el hecho de ofrecer un césped puro con panes bien armados, y buen servicio es lograr que la entrega se realice en tiempo y forma; es decir, satisfactoriamente. Lo dicho es para destacar que la logística de las entregas es otro de los grandes temas.

Nuevos Verdes

Por su parte, Javier Hanna (39) nos contó que en la empresa se produce césped, desde el 2003, en Buenos Aires, y, desde el 2005, en Mendoza. Recientemente, han abierto una tercera sucursal en San Luis. Respecto a la evolución de este mercado y a su importancia a nivel nacional, nos comentaba: Observamos en esta área un permanente crecimiento, por supuesto que se cuenta con años más fuertes que otros en ese sentido, pero siempre hay que destacar la expansión que se viene dando. Notamos algo interesante en torno precisamente a este producto, es decir, los panes de césped, y es que antes constituían  una alternativa exclusiva de la gente con alto poder adquisitivo, en tanto que en la actualidad, dicho producto ha logrado alcanzar un consumo de mayor masividad y, al mismo tiempo, se ha vuelto más accesible económicamente.

¿Cuál sería la razón de este fenómeno?

Según mi criterio, esto se logró, en gran parte, porque se trata de un producto que ofrece grandes e inmediatas ventajas. Por ejemplo, se advierte el notorio cambio que se produce en una casa recién construida si está rodeada de verde en comparación con una edificación que carece de este. Y por otro lado, porque los precios y la financiación que manejamos hacen que los clientes, que quieren tener el césped de su jardín listo inmediatamente, tengan muy en cuenta esta opción.

¿Qué factores han gravitado para que invirtieran en Mendoza y en San Luis?

Hace unos años, hemos notado un potencial en el mercado mendocino y, tras un relevamiento realizado oportunamente, decidimos expandirnos e invertir allí. Por suerte, el tiempo nos dio la razón, y hoy nos encontramos muy afianzados, con un mercado al que hemos aportado la producción de alfombras de césped con los estándares de calidad más altos. El mismo camino estamos siguiendo ahora en San Luis, y en la actualidad, ya estamos produciendo allí. Esperamos que el resultado sea similar o mejor aún. De esta manera, somos la única empresa del rubro que produce en tres provincias distintas del país.

¿Qué significa para ustedes ser miembro de Turfgrass Producers Internacional (TPI)?

Significa poder estar al tanto de los últimos avances tecnológicos y de producción que se dan en el mundo. Esto nos permite mejorar permanentemente y trasladar estos beneficios al producto final, y por ende, beneficiar a nuestros clientes, tanto en lo productivo como en lo económico (con menores costos).

¿Quiénes son los principales clientes de las empresas que cultivan este producto?

Sin duda, los profesionales, tanto como los viveros, paisajistas, parquistas y arquitectos. Para todos ellos, manejamos precios especiales y, sobre todo, con escala de metros. En menor medida, se efectúan ventas directas al consumidor final.

¿Asisten a las reuniones de los productores de césped? ¿Qué señalarías como destacable en torno a ellas?

Sí, también asistimos a estas reuniones que se dan regularmente a lo largo del año. Lo más importante es poder tener un canal de diálogo con colegas y compartir información de esta actividad tan particular, ya que sería imposible hacerlo por otros medios que no sean de manera personal. Allí se explicitan y se analizan cuestiones de la experiencia diaria que nos enriquecen a todos, a nivel de las posibles estrategias a seguir para expandir más el mercado del césped.  

Vivero Natural

Desde el Sur, Néstor Ale (54), quien dirige la empresa Vivero Natural, ubicada en la provincia de Neuquén, nos cuenta: Además de tener una consultora ambiental, producimos césped desde el 2000. Actualmente, la variedad que más se vende es la mezcla de Ray Grass y festuca —en algunos casos, agregamos trébol, porque en esta zona hay mucha bermuda, y el trébol la combate muy bien—. Sin embargo, el abanico de variedades que trabajamos es mucho más amplio, porque también realizamos campos deportivos.

Por otro lado, un aspecto que tenemos en cuenta al momento de presentar nuestra oferta es que trabajamos en una zona cuyo relieve tiene muchas ondulaciones; en consecuencia, buscamos poner un césped en donde, en los casos cuyas pendientes sean de unos 14°- 15° grados, se tengan que realizar pocos cortes.

¿Cuál es su zona de comercialización?

En general, hemos recibido pedidos de Bahía Blanca hacia abajo, que son zonas para las cuales estamos seguros de que las variedades que producimos van perfectamente.  Con respecto a esto, nuestros clientes son desde particulares y paisajistas, hasta empresas.

¿Cómo ves la evolución del consumo de este producto?

Aquí, todavía es un producto suntuoso. Hasta el 2003 fueron años difíciles para nosotros. De ahí al 2007, la demanda creció; en el 2008 comenzó a entrar en una meseta, pero en el 2009 tuvimos un buen año y en el 2010 nos fue un poco mejor.

Entiendo que el cómo nos fue, tiene que ver con el proceso inflacionario, porque para quienes somos productores, es más difícil elevar un precio. En nuestro caso, desde el 2008, mantenemos un precio similar, mientras que todos los servicios se han actualizado permanentemente.

¿Qué relación tienen con otros productores?

A finales del 2010 y principios del 2011, hablamos de la posibilidad de crear una entidad de segundo grado que nos represente. Podría ser algo así como una cámara, pero todavía no hay nada en concreto. Yo formo parte de dos cámaras, y vemos que el hecho de formar una relacionada a esta producción podría ayudarnos mucho. Es diferente presentarse ante el Estado como una entidad de estas características y mostrar la cantidad de trabajo que generamos, etc. Recientemente, hablé con algunos productores de la región, y es que todos notamos que nuestras necesidades son diferentes a la de otros productores de la Argentina; de ahí, el querer juntarnos.