La floricultura después del Puyehue

Iniciando la temporada alta del sector florícola, un grupo de viveristas y paisajistas, de diferentes zonas afectadas por la erupción del volcán Puyehue (Chile), explican cómo se sigue trabajando: Es la primera ocasión en que se logra reunir a los colegas más de una vez seguida.

Foto: gentileza de Economía & Viveros

Bariloche

Aunque como indican los floricultores entrevistados, todavía hay muchos que no participan, la erupción del Puyehue tuvo una consecuencia positiva, y esta fue que llevó al sector a incrementar el diálogo entre sus componentes. Por el momento, no logramos superar siete empresas por reunión, pero entre viveros de atención al público, paisajistas y viveros productores somos más de treinta personas, comienza explicando Guillermo Doll, quien tiene su cultivo en Bariloche, uno de los lugares que concentra el mayor número de viveros productores.

En nuestro caso, tramitamos un subsidio de $1000, para cada empleado. Este importe se da por dos meses, y lo hemos recibido en estos días. Sobre dicha medida, puedo decir que se trata de un programa, que se aplica en situaciones de crisis como estas.

Guillermo, ¿en qué porcentaje se han recuperado las ventas?

Solamente se han recuperado entre un 5 y un 10 %, pero, en otras áreas, la reactivación fue mayor. Por el momento, no notamos ningún problema en la calidad de las plantas, aunque algunas no se luzcan tanto a la vista, porque todavía están llenas de ceniza.

Te puedo decir que a pesar de que estamos mucho mejor que en la semana poserupción, seguimos preocupados por la menor actividad económica en la región. En general, estimamos que  recuperarnos totalmente nos va a llevar  no menos de un año… quizá dos o tres.

Sobre este tema, Virginia Vaieretti, quien cultiva rododendros, arbustos, gramíneas,   herbáceas y anuales, nos dice: Por suerte, acá las cosas están mejor. En cuanto al cultivo, la arena hizo de protección contra las heladas fuertes. Las herbáceas y bulbosas están brotando, incluso, antes de tiempo. Cuando dejó de caer la ceniza –algo que duró unos veinte días–, las cosas  empezaron a mejorar. El volcán ahora arroja una ceniza mucho más fina y blanca que pocas veces llega hasta aquí. Sí es más molesto cuando hay mucho viento y, como consecuencia, se levanta la que está depositada en el suelo. En el vivero estamos limpiando permanentemente, sacando la ceniza de los caminos y donde se acumuló. Cuando se seca es clarita, como la de Cancún, y el sol se refleja muchísimo. Pudimos volver a  poner los polietilenos nuevos que habíamos sacado y reanudar las tareas. Todo lleva mucho más tiempo. La nieve y la lluvia han contribuido a quitarla, pero queda bastante y volver a la situación anterior a la erupción llevará tiempo. Donde podemos, incorporamos la ceniza a la tierra.

¿Recibieron ayuda del Estado?

Sí, las generales que el Gobierno dispuso, como los Programas de Recuperación Productiva, que no ha sido mucho, pero sirvió para amortiguar el aumento de salarios que rige desde mayo. Nada más, todas las obligaciones impositivas nacionales siguen existiendo como si nada hubiera pasado. Ahora se aprobó una ley de  emergencia: veremos cómo nos ayuda.

En cuanto al Ministerio de Agricultura de la Nación, puedo agregar que nos contestaron que debíamos canalizar el pedido de asistencia a través de las autoridades provinciales. Enviamos una carta al Ministro de la Producción de la provincia, y mails a los ministerios y a la secretaria del Gobernador. No hubo respuesta de ningún tipo, pero la verdad es que nosotros nos concentramos en redoblar los esfuerzos, seguir trabajando y no dejarnos vencer. Pusimos las energías en el trabajo.

San Martín de los Andes

Aunque algunos floricultores de la provincia de Buenos Aires informaron que las plantas traídas de las zonas afectadas por la erupción están manteniendo su calidad de siempre, Alejandra Malosetti explicó su experiencia de esta manera: La situación en San Martín de los Andes no es la que se presenta en general, en la región. En el caso del vivero de atención al público, se nota un duro golpe en las ventas, porque se está sufriendo la falta del turismo. Por otro lado, distinta es la situación en nuestro campo de producción de especies nativas en Lago Hermoso. Este está severamente castigado por la acción del volcán. Recién podré evaluar los daños en noviembre. Sin embargo, tengo que decir que soy muy positiva con los resultados de la acción de las cenizas en el suelo.

¿Les llegó alguna ayuda concreta?

En nuestro caso, nos adherimos al REPRO (Programa de Recuperación Productiva), que da la suma de $1000,  por empleado, hasta diciembre de 2011. Comenzaron a cobrarlo este mes.

Villa La Angostura

La única ayuda que recibimos nosotros fue un pequeño crédito del IADEP (Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo –Neuquén–). Las ventas no se recuperaron: es más, estamos peor que el día anterior a la erupción (el 3 de junio), comenzó explicando Verónica Muelas, y así continúo: Respecto de las plantas, se ven bien. Nosotros trabajamos mucho sobre ellas, sacándoles la arena, lavándolas después de cada caída de cenizas. Realmente se ven bien, en condiciones normales para esta época del año.

Y ustedes, ¿cómo están?

Te puedo hablar de nuestro ánimo. Estamos trabajando mucho para recuperar el vivero y poniendo el mayor esfuerzo para salir adelante. Como paisajista, trabajando, pensando y colaborando todo lo posible para el recupero de nuestro paisaje. Sé que también es este el ánimo de mis colegas.