Pasifloras tolerantes a las bajas temperaturas
Son tres variedades mejoradas genéticamente para resistir los inviernos de la provincia de Buenos Aires. Cómo son y qué temperaturas toleran.

El género Passiflora consta de alrededor de 400 especies, distribuidas, en su mayoría, en Europa y América. La Argentina cuenta con 19 especies nativas. Las flores de este género pueden ser de diversas formas y de distintos tamaños y colores, según la especie.
La corona, característica de la familia, puede presentarse en uno o en varios grupos concéntricos, y puede ser lisa o con franjas transversales coloreadas, peculiaridades que le aportan un aspecto exótico.
Las especies nativas de flores más vistosas y de mayor tamaño se encuentran en el noreste argentino: P. alata, P. cincinnata y P. amethystina. En Buenos Aires, crece la especie P. caerulea, que es muy común en los centros urbanos y suburbanos; se desarrolla en los alambrados perimetrales de las autopistas y vías del tren, mostrando sus flores blancoverdosas que hacen contraste con sus frutos de color naranja. Su distribución llega hasta el sur de la provincia de Buenos Aires y se constituye en la especie que alcanza latitudes mayores.
El Instituto de Floricultura (INTA) lleva a cabo un plan de mejoramiento de este género, con el objetivo de lograr materiales de vistosas flores y que sean tolerantes a bajas temperaturas. Para ello se realizaron cruzamientos entre las especies del noroeste y la P. caerulea. De la descendencia obtenida, se seleccionaron los ejemplares más floríferos y se propagaron a través del enraizamiento de estacas para evaluar la tolerancia a las condiciones invernales de Buenos Aires.
A partir de abril de 2010, las plantas fueron colocadas sobre mesadas al aire libre. Se las fertilizó semanalmente con 150 ppm de 15-10-15, y se registraron las temperaturas diarias. Es importante mencionar que la temperatura promedio del mes más frío de 2010 fue 9º C (min. 2º C, max. 16º C), y se registraron 16 días con temperaturas de -6º C. Se caracterizó el daño foliar, el estado general de las plantas y la supervivencia luego del invierno.
Los resultados preliminares obtenidos nos han permitido seleccionar tres clones tolerantes, es decir, que no presentaron daños en sus hojas ni perdieron la capacidad de florecer luego del invierno de 2010. Dichos clones fueron derivados de los cruzamientos entre P. alata x P. caerulea y de P. amethystina x P. caerulea. Es importante mencionar que tanto la P. alata como la P. amethystina no sobrevivieron, mientras que la P. caerulea no mostró daño alguno durante la época invernal.
En las fotos pueden apreciarse las características de las flores de los clones seleccionados. Estos híbridos presentan distintos tonos de violeta o púrpura, y son muy floríferos. Dichos clones volverán a ser evaluados en los próximos inviernos; lo que nos permitirá confirmar la posibilidad de cultivar estos materiales en el exterior, sin peligro de daños causados por el frío.
Texto: Ing. Agr. María Julia Pannunzio y Dra. Gabriela Facciuto (Instituto de Floricultura, INTA)






