Natalia Moreno: un paisaje en San Luis
EXPERIENCIAS Cómo resolvió uno de los puntos más desafiantes: la creación de un sector de estar en un área al fondo del jardín, donde no llegaba ningún tipo de riego.

Uno de mis diseños favoritos es un jardín, situado en un barrio, al pie de las sierras de Merlo (San Luis), un paisaje tan imponente como inspirador. La propuesta consistió en integrar el entorno al jardín, mimetizando colores y especies, y, también, priorizando el uso de nativas.
Luego del relevamiento, el anteproyecto se centró en probar colores, texturas y formas. La elección de la paleta es fundamental en mis diseños, ya que define la identidad del espacio. En este jardín, el desafío estuvo dirigido a enmarcar las vistas sin generar un espacio demasiado intervenido. Me gusta que el sitio se vea ordenado y estético y, a la vez, brinde esa sensación de que las especies siempre estuvieron allí.
Uno de los puntos más desafiantes fue la creación de un sector de estar en un área al fondo del jardín, donde no llegaba ningún tipo de riego. Pudo resolverse empleando especies nativas como jarava, verbena, glandularia y carquejilla, junto con exóticas no invasoras (santolina y panicum). Se incorporó, además, un banco circular de piedra local, lo que generó un espacio de contemplación del paisaje.
Este proyecto reafirmó mi forma de entender el paisajismo como una práctica que busca integrarse con el entorno, respetando su esencia y potenciando su carácter natural.
Caralina Moreno (33), paisajista. @cm.paisajismo
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Economía & Viveros
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