Tecnologías digitales en la producción florícola
Cambios de paradigmas. Conectividad y brechas tecnológicas. Cuál es el valor actual de esta herramienta para los cultivos florícolas. Además: la encuesta del INTA.
Las tecnologías digitales dejaron de ser una promesa de futuro para convertirse en un tema central de la agenda productiva argentina. Después de la pandemia, la capacidad de planificar y gestionar emprendimientos a partir de información precisa se consolidó como un factor clave de competitividad.
Hoy, un productor puede acceder a datos productivos desde su celular, utilizar imágenes satelitales o trabajar con sensores en tiempo real. Estas herramientas están transformando la forma en que se toman decisiones en el manejo cotidiano de los cultivos.
Un cambio de paradigma productivo
La digitalización avanza en distintos sectores agroproductivos y también empieza a impactar en la floricultura. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la incorporación de tecnologías digitales no solo impulsa la productividad, sino que también puede contribuir a la sostenibilidad del sistema productivo.
La optimización del uso de insumos permite reducir el impacto ambiental y mejorar la trazabilidad de los procesos, un aspecto cada vez más valorado en los mercados globales.
En el sector florícola, este proceso se refleja en distintas herramientas que ya se utilizan en varios países de América Latina y del mundo. Entre ellas se destacan la inteligencia artificial aplicada a la gestión de viveros, drones para el monitoreo de cultivos, automatización del riego y sensores que permiten ajustar con mayor precisión las condiciones de crecimiento.
A esto se suman softwares de análisis predictivo, que ayudan a planificar la producción, y plataformas de comercialización digital que están redefiniendo el vínculo entre productores y consumidores.
Conectividad y brechas tecnológicas
Sin embargo, la incorporación de estas tecnologías enfrenta desafíos estructurales en la Argentina. El acceso a herramientas digitales es desigual según la escala del productor, y la conectividad en zonas rurales continúa siendo uno de los principales obstáculos.
Un informe reciente elaborado por el INTA y por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba (2025) advierte que el 70 % de la ruralidad argentina carece de conectividad o cuenta con un servicio deficiente.
Esta limitación no solo afecta la incorporación de tecnologías productivas. También condiciona el acceso a servicios básicos y la participación ciudadana de quienes viven en áreas rurales.
A estas dificultades se suman factores culturales y sociales, como el desarraigo rural y la percepción, presente en algunos casos, de que la tecnología puede aumentar la carga de trabajo en lugar de simplificarla.
Un relevamiento para conocer la realidad del sector
En este contexto, distintos organismos públicos vinculados al sistema científico-tecnológico comenzaron a impulsar iniciativas para relevar cómo se está dando el proceso de digitalización en el territorio.
A través de una estrategia colaborativa, el INTA —mediante su programa AgTech, el CIPAF, el Instituto de Floricultura, las estaciones experimentales y las agencias de extensión— junto con universidades públicas, puso en marcha un relevamiento piloto en cinco provincias: Buenos Aires, Córdoba, Misiones, Corrientes y Mendoza.
El estudio busca identificar prácticas, perspectivas y demandas tecnológicas reales de los sectores hortícola y florícola.
Entre sus objetivos se encuentran:
– diseñar agendas de trabajo con el ecosistema digital,
– impulsar investigaciones basadas en las demandas concretas de los productores,
– y actualizar el mapa de conectividad rural para orientar mejoras en la infraestructura.
Comprender qué herramientas utilizan los productores, qué necesitan y cómo perciben la digitalización es un paso imprescindible para que estas tecnologías se conviertan en un motor de crecimiento y no en una carga adicional para la actividad.
Participación del sector
Productores florícolas y técnicos de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Misiones, Corrientes y Mendoza pueden participar del relevamiento compartiendo su experiencia y perspectivas sobre el uso de tecnologías digitales en la actividad.
Para hacerlo, pueden comunicarse al correo: segura.martin@inta.gob.ar
Texto: Ing. Agr. Martín Segura
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