Universidad del Salvador: intentan crear variedades de plantas
La Universidad del Salvador (USAL) presenta un proyecto por el cual intentará la creación de variedades de plantas ornamentales. Para llevarlo adelante, el Dr. Gustavo Sosa señala que la institución educativa espera asociarse a varios productores.
El responsable de este proyecto, Dr. Gustavo Sosa (46), coordinador de investigaciones de la carrera de Agronomía, explica: Las mutaciones ocurren en la naturaleza de manera espontánea. Un viverista o genetista sabe que, en su cultivo, nuevas variedades van apareciendo cada tanto. No siempre estas nuevas características son deseadas, otras veces sí lo son. Llegado este último caso, la variedad es apartada y multiplicada por separado para lograr otra variedad.
¿Cómo realizarán en la USAL dichas mutaciones?
En el caso de inducciones de las mutaciones, lo que se hace, en realidad, es acortar los tiempos. Es posible realizar una inducción química, que permita la expresión de nuevos genes. No siempre lo nuevo es lo mejor, pero en la búsqueda sistemática de fenotipos, surgen nuevas características deseadas, que son elegidas para la posterior multiplicación.
Técnicamente, ¿cómo esperan lograr estas mutaciones?
Existen distintas maneras de inducir mutaciones. En nuestro caso, utilizaremos un reactivo que se llama etil meta sulfonato (EMS), que produce cambios en la expresión de los genes de una planta. Esta inducción se hace en las semillas, cambiándoles la información. El cambio, al ser aleatorio, produce como un “muestrario” de posibles modificaciones.
Luego de lograda una variedad, ¿cuál es el paso a seguir?
La genética se basó durante muchas décadas en la obtención de mutantes para obtener trigos resistentes a enfermedades o bien plantas ornamentales nuevas. Logrados estos desarrollos, se deben cumplir una serie de requisitos para posteriormente registrarlos en el INASE (Instituto Nacional de Semillas). Las variedades, por ejemplo, deben mantener el carácter, de generación en generación.
No es casual que se busque la multiplicación por gajos para lograr certeramente este objetivo. Más aún, la variedad nueva debe mantener el carácter dentro de un entorno ambiental diferente, indicando que la respuesta genética no es una respuesta al medio, sino más bien un carácter logrado a través de la mutación, dijo Sosa a Economía & Viveros.
¿Qué características observa en el negocio generado como consecuencia de estas mutaciones?
Existen compañías internacionales establecidas en más de veinte países que están siempre en la búsqueda de nuevas plantas ornamentales, en particular, variedades. Desde la Facultad de Agronomía, podemos realizar no sólo las variedades nuevas sino también estamos en contacto con algunas de las empresas más grandes del mundo a fin de comercializar posteriormente nuestros desarrollos, sean ornamentales o bien especies de interés agronómico. Nuestra intención no es sólo lograr el desarrollo desde la Argentina, sino llegar a distintas partes del mundo con nuestra tecnología.
Actualmente, ¿qué es lo que necesitan para llevar adelante este proyecto?
En este momento, estamos contactando viveros de la zona de Buenos Aires. Ofrecemos la oportunidad de ser creadores de variedades desde la Argentina. También contamos con la posibilidad de hacer relaciones comerciales con el exterior y vender las variedades en los países en donde las grandes compañías están presentes. A cambio, recibimos un royalty, tanto para el viverista como para la Universidad. Estamos apostando fuerte a la creación de variedades, compromiso que deseamos asumir junto a los viveristas.
Exportar conocimiento científico y desarrollos locales a nivel global es un desafío que desde la USAL hemos tomado como grupo de trabajo, especificó Gustavo Sosa. A la vez, invitó a todos aquellos interesados a comunicarse con la Universidad, y agregó: El grupo de investigación cuenta con la participación del Ing. Agr. Sebastián Felgueras y el Ing. Agr. Damián Cohn.
– El caso de la Eugenia variegada
Hace unos años, Vivero Di Carlo vio nacer una nueva variedad de Eugenia: Fue una mutación en una rama de Eugenia que encontró mi tío Arturo. No es que se haya seguido algún protocolo científico, simplemente fue puro sentido común. Aislamos la planta de su grupo y le eliminamos las partes verdes. Con el tiempo, la naturaleza se encargó de hacer el resto; la ramita fue creciendo, pasó a ser un arbusto y, cuando tuvo un tamaño interesante, la fuimos reproduciendo por esqueje, explicó Roberto Di Carlo (35) a Economía & Viveros.






