Para descubrir: Calibrachoa pubescens

Conoce a la Calibrachoa pubescens, una curiosidad biogeográfica de Tres Cerros (Corrientes). Esta especie nativa aporta variabilidad genética al cultivo de plantas ornamentales.

Calibrachoa pubescens. Vista desde el Cerro de Montevideo. Fotos: gentileza de Julián Greppi

En 2013, sobre la base del trabajo realizado por el Instituto de Floricultura del INTA para desarrollar cultivares ornamentales de calibrachoa, fue hallada, por primera vez en la Argentina, la especie Calibrachoa pubescens (Spreng.) Stehmann. Se trata de una especie muy escasa en nuestro país, con una sola y muy pequeña población en el paraje Tres Cerros, en el centro-este de la provincia de Corrientes.

La especie es más común en el Uruguay y fue descripta originalmente para el Cerro de Montevideo, a más de 800 kilómetros de distancia del paraje Tres Cerros. Pero, estas localidades aisladas entre sí, tan alejadas y separadas por el inmenso río Uruguay, tienen algo en común.

Un enclave biogeográfico singular

El paraje Tres Cerros está compuesto por tres elevaciones rocosas que se alzan en medio de la gran planicie correntina. El punto más elevado del lugar (y de la provincia de Corrientes) es el cerro Nazareno, con 179 m s.n.m.; estos afloramientos líticos, compuestos por basaltos y areniscas cuarzosas que datan del período comprendido entre el Jurásico superior y el Cretácico inferior, corresponden a la formación Botucatú.

Las tierras bajas a su alrededor componen una inmensa planicie compuesta por materiales finos correspondientes a depósitos eólicos y fluviales de textura arcillosa, limo-arcillosa o arenosa, producto de la actividad histórica de los ríos Paraná, Uruguay y sus afluentes, que han moldeado un paisaje de llanura con humedales, lagunas y esteros.

Esta pequeña formación serrana se encuentra aislada de las serranías de Misiones, de las del sur de Brasil, del sudeste del Paraguay y de las del Uruguay, pero todas ellas tienen un mismo origen geológico y condiciones ambientales similares.

Las características físicas del ambiente hacen que se conserven allí poblaciones disyuntas y relictas como remanente de especies que, en el pasado geológico, tuvieron distribuciones más amplias, al funcionar como una especie de “isla ecológica” o “arca de Noé”.

Recientes investigaciones encabezadas por la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y el Instituto de Botánica del Nordeste (IBONE) informan sobre la presencia de alrededor de trescientas especies de plantas en este reducido lugar; de las cuales unas veinte son singularidades biogeográficas con poblaciones disyuntas, en Tres Cerros y otras alejadas, ya sea en Paraguay, sur de Brasil o el Uruguay, como la especie Calibrachoa pubescens. Similares resultados se registran también entre los estudios sobre su fauna.

Reserva natural y cultural

Esta “isla rocosa”, ya descripta como un singular lugar por el sabio Aimé Bonpland en 1855, es un importante refugio para la flora y la fauna de la región y, desde 2014, cuenta con una reserva natural privada que protege parte de su superficie. Asimismo, existen propuestas para la creación de un Parque Provincial: Proyecto reserva natural y cultural provincial Tres Cerros.

También, se conservan en el paraje y en la localidad cercana de La Cruz restos de la antigua reducción jesuítica guaraní “Nuestra Señora de Asunción de la Cruz”, que se dedicaba a la actividad pecuaria en la región y que datan de1630.

En la actualidad, las aguas que bajan de los cerros y naturalmente son vertidas en la Cañada Guaviraví para desembocar, finalmente, en el río Uruguay, son retenidas por una represa construida a los fines de potenciar el cultivo de arroz, muy importante en la zona y para la economía de la provincia.

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