Palmeras: alerta nacional por el picudo rojo

Conocido comúnmente como picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus), es originario del sudeste asiático.
En la Argentina, actualmente, esta plaga es considerada cuarentenaria ausente. Sin embargo, está presente en el Uruguay, donde su distribución creció muy rápido, aumentando la presión de ingreso hacia nuestro país.
Por esa razón, la concientización y las acciones de prevención resultan de suma importancia.
Características
Este insecto gregario presenta una cabeza estrecha y un pico largo y delgado, al igual que su cuerpo. Su color varía entre pardo anaranjado y rojo ferruginoso, con manchas negras en el pronoto o sin ellas.
El macho tiene un característico cepillo de setas en el rostro, mientras que la hembra tiene el rostro liso. Puede alcanzar hasta 5 cm de longitud y, en el interior de las palmeras, se pueden encontrar sus cuatro estados (huevo, larva, pupa y adulto).
En su lugar de origen, llega a tener hasta tres generaciones al año y una sola hembra es capaz de poner hasta 400 huevos.
La larva es inicialmente blanquecina, pero, con el tiempo, se oscurece y alcanza un tono amarillento oscuro. Es ápoda, segmentada, alcanza hasta 5 cm de longitud y posee una cabeza color rojo-marrón oscuro y fuertes mandíbulas cónicas.
Durante su desarrollo, construye, en las bases de las hojas, capullos ovalados de entre 4 y 6 cm. En ellos empupa, y permanece allí de 15 a 30 días. Una vez finalizada la metamorfosis, el adulto continúa en el interior por unos 10 días más.
Impacto
Esta plaga afecta seriamente a numerosas especies de palmeras, en todas sus etapas de desarrollo, tanto en viveros como ejemplares adultos, con un diámetro de estípite superior a los 5 cm.
El daño comienza cuando los adultos depositan sus huevos en la base de las hojas o en las cercanías de estas. Al eclosionar, las larvas se alimentan de los tejidos internos y generan galerías. Esto dificulta su detección visual y debilita, progresivamente, a la planta. Produce la caída prematura de las hojas y, más adelante, la muerte del ejemplar.
En los ataques iniciales, es posible observar daños en las hojas jóvenes, que crecen deformadas y amarillentas. Por lo tanto, es fundamental realizar inspecciones regulares en las palmeras para identificar de manera temprana cualquier indicio de infestación y tomar medidas a tiempo.
Dispersión
La dispersión de este insecto ocurre tanto de manera natural como antrópica. Los adultos pueden desplazarse a distancias cortas mediante el vuelo o el viento, pero el principal medio de dispersión es el transporte comercial de palmeras infestadas.
En efecto, pudo observarse que la plaga se ha extendido rápidamente a través del traslado de material vegetal infestado, en especial, material de viveros y hacia mercados internacionales, facilitando la introducción del insecto en nuevas áreas.
Un claro ejemplo de lo señalado es el caso de España, donde la introducción del picudo rojo se produjo por la importación de palmeras ornamentales infestadas desde el norte de África (Egipto), sin un control fitosanitario adecuado.
Por lo tanto, una vigilancia constante y un control adecuado son esenciales para evitar la propagación de esta plaga devastadora.
¿Cómo diferenciar al picudo rojo del picudo negro?
El picudo negro (Rhynchophorus palmarum) es una plaga nativa de la región y presente en la Argentina.
Ha mostrado un aumento de su población y, por lo tanto, se han incrementado los casos de palmeras atacadas. Sin embargo, sus patrones de comportamiento y de daño varían notablemente respecto a los del picudo rojo: a diferencia de este, el picudo negro tiene un comportamiento solitario, su ciclo de vida suele ser más largo y sus efectos, más graduales, concentrándose, principalmente, en la etapa de floración.
Rhynchophorus palmarum se caracteriza por su color negro o marrón oscuro, con una cabeza más ancha que la del picudo rojo, un pico más corto y grueso y un cuerpo más robusto y compacto.
Alerta nacional
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) declaró en 2024 la alerta fitosanitaria en todo el territorio nacional respecto a Rhynchophorus ferrugineus a través de la Resolución Nº 1218/24.
Esta medida tiene como objetivo fortalecer las acciones de vigilancia con el objetivo de detectar, rápidamente, una eventual incursión del picudo rojo de las palmeras en el país y garantizar una rápida respuesta. Al mismo tiempo, busca sensibilizar a productores, investigadores y a la sociedad en general sobre la importancia de prevenir su ingreso.
En este contexto, el Registro Nacional Fitosanitario de Operadores de Material de Propagación, Micropropagación y/o Multiplicación Vegetal (RENFO) se convierte en una herramienta imprescindible para articular acciones con los viveristas que trabajan con distintas especies de palmeras.
Dado que el insecto se dispersa principalmente a través del material vegetal, la vinculación con el sector productivo es la estrategia más eficiente para implementar medidas preventivas y reducir el riesgo de introducción y diseminación de la plaga.
- Comunicar para proteger
La comunicación temprana es otro pilar fundamental en la estrategia de la prevención del picudo. La alerta fitosanitaria establece la obligatoriedad de informar la presencia o sospecha de daños asociados al picudo rojo, priorizando la detección precoz para permitir una respuesta inmediata.
Frente a una incursión, la rapidez en la acción es esencial para contener y erradicar un brote, y, para ello, la colaboración del sector productivo y de la ciudadanía es indispensable.
- Medios de comunicación
Ante cualquier sospecha de la plaga, se recomienda contactar al Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (SINAVIMO) a través de su página web: www.sinavimo.gob.ar o enviar un correo electrónico a dief@senasa.gob.ar.
Reportar la sospecha de presencia de plagas ausentes hasta el momento, como el picudo rojo, contribuye a la sanidad vegetal del país, y permite al SENASA implementar medidas oportunas, mantener actualizado el estatus fitosanitario nacional y cumplir con los compromisos internacionales que regulan el comercio de productos agrícolas.
La detección temprana y la respuesta coordinada son esenciales para proteger la producción, la biodiversidad y las exportaciones del país.
Texto: Ing. Agr. Jimena Pombo e Ing. Agr. Julián Jezierski (Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas).
Agradecemos la colaboración especial del Ing. Agr. Hernán von Baczko (Dirección Nacional de Protección Vegetal).
Sobre el autor

Anuncios
Glacoxan Conoce su línea orgánica: Bio neem (insecticida y acaricida), Jabón potásico (insecticida y acaricida), Savia (antiestrés). www.glacoxan.com
Cubresuelo Fábrica de hilados y tejidos realizados en monofilamento de polietileno de alta densidad. www.textilkopruch.com
Importación de semillas y bulbos Flores para maceta y de corte, aromáticas, hortalizas. Almácigos, semillas, plugs y bulbos. Arie Sonneveldt
Anuncia aquí
revista@economiayviveros.com.ar


Publicaciones relacionadas

Congreso y Exposición Nacional de Viveristas

Misiones creó un programa florícola
