Heladas: el día después en los cultivos florícolas
Carlos Zanek (INTA) explica el porqué las heladas son más dañinas que las nevadas. Brinda, además, conceptos básicos sobre agrometeorología, que permiten mejorar la calidad de los cultivos.

Carlos, ¿los registros de temperatura confirman la sensación térmica de la que hablan los cultivadores, que en general, dicen que cada vez hace menos frío?
Si consideramos al frío en el sentido de los enfriamientos nocturnos, una medida útil para determinar su variabilidad entre los años es el análisis de las fechas medias de primera y última helada, lo que determina el período con heladas. Según un estudio que comparó los últimos 10 años respecto a los 30 años precedentes, existe una gran variabilidad zonal en lo que se refiere al comportamiento de las heladas. Por ejemplo, se encontró que para el oeste de la región pampeana (sur de Córdoba y La Pampa), hubo una importante disminución en el período con heladas, como consecuencia de retraso en la fecha de las primeras y el adelanto en la fecha de las últimas, pero para el sur de la provincia de Buenos Aires, el comportamiento fue completamente contrario al anterior enunciado; es decir, hubo un aumento del período con heladas (adelanto de las primeras y retraso de las últimas)… De esta manera, el análisis de las fechas de ocurrencia de las heladas indica que no puede realizarse una generalización respecto a este tema.
Por otro lado, cabe señalar que, según algunos estudios, existe una tendencia hacia el aumento de las temperaturas mínimas. Esto explicaría una propensión a disponer de menor cantidad de horas de frío invernales.
En el caso de las plantas ornamentales y cuando se sospecha que habrá una helada, los cultivadores recomiendan regar durante la tarde anterior. ¿Es bueno hacer esto? ¿Por qué? ¿Cuáles son tus recomendaciones?
Respecto a si es recomendable regar antes de una helada se puede decir que, durante un período de enfriamiento, las plantas se endurecen contra el daño por congelación. Y este endurecimiento, probablemente, esté relacionado con el aumento en el contenido de solutos en los tejidos de las plantas y con la disminución en la concentración de bacterias activas que actúan en la nucleación del hielo. Cuando sobrevienen períodos cálidos, se activa el crecimiento de las plantas, que será más intenso ante la disponibilidad abundante de agua, disminuyendo la cantidad de solutos y aumentando la concentración de bacterias responsables de la formación de hielo en los tejidos, por lo que la resistencia de las plantas disminuye. Por ello, en los períodos cálidos, los riegos previos a los momentos en que se piensa que puede haber una helada pueden hacer más susceptibles a las plantas frente a las bajas temperaturas.
Sin embargo, es importante mencionar que cuando se riega y se mantiene el suelo humedecido durante todo el día previo a la ocurrencia de una helada, se logra atenuar el descenso de temperatura nocturno, debido a que un suelo húmedo acumulará más calor y lo transferirá a capas más profundas durante el día, y por la noche lo cederá con mayor facilidad que un suelo seco.
¿Y si se utilizara riego por aspersión durante las horas en que se produce la helada?
Justamente, lo que se hace para controlar las heladas es aplicar agua, asperjándola de manera continuada sobre las plantas, durante las horas en que ocurre la helada. El riego por aspersión es un método de defensa activa para impedir que las temperaturas alcancen valores de congelamiento. Su fundamento se basa en que el calor que se libera, cuando el agua se solidifica (80 cal/gr) sobre los órganos vegetales, se transmite a los mismos por conducción a través del hielo que se forma. Es necesario que el aporte de agua sea continuo, de lo contrario, la temperatura de los tejidos vegetales descendería, pues el agua tomaría el calor de ellos para evaporarse (680 cal/gr).
Luego de la nevada del 9 de julio (2007), varios cultivadores quedaron con la incógnita de por qué, para los tejidos de las plantas, las heladas hacen más daño que las nevadas.
Son dos fenómenos meteorológicos diferentes. Uno es una precipitación, y el otro, un descenso de temperatura intenso. En consecuencia, si nos circunscribimos al daño que puede haber por congelamiento en los vegetales de clima templado, las heladas producirán mayor efecto debido a que alcanzan valores de temperatura que pueden producir congelación de los vegetales. En cambio, las nevadas actúan como una capa térmica aislante, debido al aire que se encuentra entre los cristales de hielo, impidiendo que las temperaturas de los vegetales lleguen a valores que produzcan daño.
¿Qué servicios brindan desde el INTA?
Desde hace 12 años, el INTA, junto con tres radios de la localidad de San Pedro, brinda información referida a las heladas en la época de susceptibilidad de los cultivos de durazno y arándano. Durante este período, en las noches en que desde el INTA detectamos que puede haber un enfriamiento nocturno que dañe a los frutales, damos aviso a las radios, que comunican a la audiencia que esa noche se realizará el “Servicio de alarma para el control de heladas”. Este servicio concluye cuando es inminente que la helada se produzca o cuando las condiciones cambian evitando que se alcancen valores de temperatura críticos.
Es importante destacar que los datos que registramos en la Estación Experimental del INTA San Pedro pertenecen, exclusivamente, al lugar donde se toman, y que cada productor realiza las mediciones en su campo con instrumental propio, lo cual determina la decisión de controlar la helada en cada lote. No obstante esta observación, los informes de INTA constituyen un buen parámetro de comparación y permiten conocer cómo se está presentando el fenómeno.
¿Hasta cuándo podemos esperar tener heladas?
En el campo de la Agrometeorología, una de las clasificaciones de las heladas hace referencia tanto a la altura en que se mide como a si su ocurrencia es dentro o fuera de un abrigo meteorológico. De esta manera, en las estadísticas climáticas se relevan las llamadas heladas agronómicas, que se registran a 5 cm de altura respecto al suelo y fuera del abrigo meteorológico, y las heladas meteorológicas, que ocurren justamente dentro de un abrigo meteorológico cuya altura es de 1,50 m. Para la programación de diversos cultivos es útil conocer cuál es la fecha de ocurrencia promedio de las últimas heladas y, en ese sentido, para la región noreste de la provincia de Buenos Aires, la fecha promedio de última helada meteorológica es el 27 de agosto. Mientras que este mismo índice, pero para heladas agronómicas, es el 9 de octubre. Debido a que estos valores son promedios, sobre la base de ellos, se puede tener una aproximación del momento en que la probabilidad de ocurrencia de heladas disminuye. Sin embargo, esto no indica que luego de estas fechas no ocurran los mencionados eventos, ya que los parámetros climáticos tienen una variabilidad elevada.






