{"id":4610,"date":"2012-02-01T15:53:00","date_gmt":"2012-02-01T18:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/economiayviveros.com.ar\/portada\/?p=4610"},"modified":"2026-06-13T16:00:53","modified_gmt":"2026-06-13T19:00:53","slug":"los-nombres-de-las-plantas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiayviveros.com.ar\/portada\/los-nombres-de-las-plantas\/","title":{"rendered":"Los nombres de las plantas"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Conoce c\u00f3mo se utiliza y actualiza el C\u00f3digo Internacional de Nomenclatura Bot\u00e1nica. Adem\u00e1s, los or\u00edgenes de la taxonom\u00eda, el papel de Carlos Linneo y los requisitos para que el nombre cient\u00edfico de una especie vegetal sea aceptado.<\/h4>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"359\" height=\"239\" src=\"https:\/\/economiayviveros.com.ar\/portada\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Nota-1-0212-LEO-WP.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4613\" srcset=\"https:\/\/economiayviveros.com.ar\/portada\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Nota-1-0212-LEO-WP.jpg 359w, https:\/\/economiayviveros.com.ar\/portada\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Nota-1-0212-LEO-WP-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 359px) 100vw, 359px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Esp\u00e9cimen tipo nomenclatural (Holotipo) de <em>Mecardonia kamogawae<\/em> Greppi &amp; J.C. Hagiw. Foto: gentileza del INTA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las sociedades, en forma emp\u00edrica, tienden a clasificar y dar nombre a los organismos vivos que forman parte de su entorno. Sin embargo, a nivel cient\u00edfico, surge la necesidad de unificar criterios, creando un sistema m\u00e1s riguroso de clasificaci\u00f3n que exprese los diversos grados de similitud o parentesco entre las especies, evitando tambi\u00e9n, que dos organismos distintos reciban el mismo nombre. De esta forma, una misma especie puede tener uno o m\u00e1s nombres vulgares, \u00fatiles para el habla cotidiana, pero solo un nombre cient\u00edfico v\u00e1lido internacionalmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ciencia que se dedica al estudio de la clasificaci\u00f3n de los organismos vivos es la Sistem\u00e1tica. Asimismo, la Taxonom\u00eda es la parte de la Sistem\u00e1tica que proporciona los principios y las normas para realizar una clasificaci\u00f3n, y crea los nombres sobre la base de un c\u00f3digo internacional de nomenclatura para cada disciplina, que en el caso de las plantas es el C\u00f3digo Internacional de Nomenclatura Bot\u00e1nica (CINB).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo principal de la Nomenclatura es que cada nivel del sistema de clasificaci\u00f3n o \u201ctax\u00f3n\u201d posea solo un nombre correcto y que no haya dos taxones diferentes con el mismo nombre. Cada tanto, los C\u00f3digos Internacionales de Nomenclatura son actualizados como resultado de los congresos internacionales que se realizan a tal efecto, dejando sin vigencia las versiones anteriores. Para el caso de la Bot\u00e1nica, el actual es el llamado <em>C\u00f3digo de Viena<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los or\u00edgenes de la taxonom\u00eda se remontan a la Edad Media europea, desde entonces, diversos naturalistas plantearon distintos sistemas de clasificaci\u00f3n y de nomenclatura. Pero fue reci\u00e9n en el siglo XVIII cuando se definieron las bases de la sistem\u00e1tica y la taxonom\u00eda modernas gracias al naturalista sueco Carlos Linneo (1707-1778), quien en 1753 public\u00f3 su c\u00e9lebre libro <em>Species Plantarum<\/em>, escrito en lat\u00edn y compuesto por dos vol\u00famenes, en el que incluy\u00f3 y clasific\u00f3 toda la informaci\u00f3n disponible en su \u00e9poca sobre las plantas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese libro, las plantas conocidas hasta entonces estaban agrupadas en g\u00e9neros (grupos de especies muy afines de acuerdo con sus caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas); de esta forma y adelantado a su \u00e9poca, Linneo, basado en las afinidades morfol\u00f3gicas, ya estaba agrupando a las especies seg\u00fan sus similitudes gen\u00e9ticas y evolutivas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su libro, Linneo da un nombre a cada especie, el cual estaba formado por una peque\u00f1a descripci\u00f3n compuesta por doce palabras, en donde la primera palabra siempre era el g\u00e9nero. Sin embargo, en los m\u00e1rgenes, seguido al nombre polinomial de cada especie, Linneo escribi\u00f3 una palabra m\u00e1s. Esta palabra, combinada con la primera palabra del nombre polinomial, formaba un nombre m\u00e1s pr\u00e1ctico debido a que era m\u00e1s corto y f\u00e1cil de recordar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los bot\u00e1nicos de la \u00e9poca, r\u00e1pidamente empezaron a utilizar este nombre corto para nombrar a las plantas, siendo as\u00ed como comienza a ser aceptada la nomenclatura binomial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta forma, el nombre de cada especie queda conformado por dos palabras: el nombre del g\u00e9nero y el ep\u00edteto o nombre espec\u00edfico. El conjunto de ambos es el nombre cient\u00edfico, que permite identificar a cada especie como si tuviera \u201capellido\u201d y \u201cnombre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las normas del CINB, entre muchas otras cosas, establecen que los nombres cient\u00edficos deben ser en lat\u00edn o latinizados y, en los textos, deben resaltarse, para lo cual, actualmente, se hace uso de letra cursiva. Asimismo, el nombre del g\u00e9nero debe llevar la primera letra en may\u00fascula, mientras que el nombre espec\u00edfico debe escribirse completamente en min\u00fascula.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a la etimolog\u00eda del nombre de una especie, queda a criterio de su autor, pudiendo estar referido a alguna caracter\u00edstica de la misma, o bien dedicado a una persona, referido a una zona geogr\u00e1fica, etc. Por ejemplo: <em>Geoffroea decorticans<\/em>, en el cual el g\u00e9nero \u201c<em>Geoffroea<\/em>\u201d est\u00e1 dedicado al bot\u00e1nico franc\u00e9s Claude Joseph Geoffroy (1685-1752), y el ep\u00edteto espec\u00edfico \u201c<em>decorticans<\/em>\u201d hace referencia al desprendimiento natural de la corteza que caracteriza a esta especie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, el nombre del g\u00e9nero puede ser com\u00fan a dos o m\u00e1s especies afines, por ejemplo: <em>Calibrachoa humilis<\/em> y <em>Calibrachoa longistyla<\/em>. Por su parte, el ep\u00edteto espec\u00edfico puede coincidir para especies de distintos g\u00e9neros, por ejemplo: <em>Acacia<\/em> <em>gilliesii<\/em> y <em>Caesalpinia gilliesii<\/em>. Generalmente, al lado del nombre binomial, se escribe el apellido del autor o su abreviatura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la especie en cuesti\u00f3n, posteriormente a su publicaci\u00f3n original, es transferida de g\u00e9nero, se coloca la sigla del autor original entre par\u00e9ntesis, seguida por la del autor que haya realizado el cambio nomenclatural, por ejemplo: <em>Calibrachoa pubescens<\/em> (Spreng.) Stehmann.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para que el nombre cient\u00edfico de una especie vegetal sea aceptado, debe ser publicado en una revista cient\u00edfica respetando las normas establecidas en el C\u00f3digo Internacional de Nomenclatura Bot\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La publicaci\u00f3n debe incluir una breve diagnosis latina de la especie en cuesti\u00f3n, estableciendo sus principales caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas o bien las que la diferencian de su especie m\u00e1s af\u00edn. Tambi\u00e9n debe constar de una descripci\u00f3n general en el idioma que determine el autor o exija la revista. Asimismo, el nombre debe estar representado por un \u201cesp\u00e9cimen tipo nomenclatural\u201d que debe estar depositado en un herbario accesible para los investigadores, aunque tambi\u00e9n se pueden aceptar ilustraciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al esp\u00e9cimen tipo utilizado en la publicaci\u00f3n original se lo llama \u201cholotipo\u201d. Si el holotipo se pierde, como ha ocurrido con los tipos de numerosas especies que estaban depositados en el herbario de Berl\u00edn, el cual fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial, se puede usar como tipo nomenclatural a otro esp\u00e9cimen del material originalmente analizado por el autor, al cual se lo llama \u201clectotipo\u201d. En caso de que nada del material original subsista, se puede colectar un nuevo esp\u00e9cimen y designarlo como \u201cneotipo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El C\u00f3digo Internacional de Nomenclatura Bot\u00e1nica estableci\u00f3 la fecha de publicaci\u00f3n de la obra de Linneo, <em>Species Plantarum <\/em>(1753), como el a\u00f1o de partida para la nomenclatura bot\u00e1nica moderna, dejando sin efecto todos aquellos nombres de plantas publicados antes de esa fecha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien la nomenclatura binomial fue utilizada en formas variadas antes de Linneo, fue reci\u00e9n a partir de las obras linneanas que su uso comienza a generalizarse para establecer la clasificaci\u00f3n y los nombres cient\u00edficos de los seres vivos, tanto actuales como extintos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se conoce una frase de Linneo, que nos permite interpretar claramente su pensamiento: <em>Si ignoras el nombre de las cosas, desaparece tambi\u00e9n lo que sabes de ellas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Texto: Ing. Agr. Juli\u00e1n A. Greppi (IF-INTA)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conoce c\u00f3mo se utiliza y actualiza el C\u00f3digo Internacional de Nomenclatura Bot\u00e1nica. 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