{"id":4284,"date":"2011-07-01T16:31:00","date_gmt":"2011-07-01T19:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/economiayviveros.com.ar\/portada\/?p=4284"},"modified":"2026-05-24T21:11:01","modified_gmt":"2026-05-25T00:11:01","slug":"enfermedades-que-afectan-a-los-rosales-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiayviveros.com.ar\/portada\/enfermedades-que-afectan-a-los-rosales-iii\/","title":{"rendered":"Enfermedades que afectan a los rosales III"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Con este art\u00edculo finalizamos la serie de notas que tratan las enfermedades que pueden desarrollarse en plantas de rosal. En este caso, nos referiremos al mildiu, a la roya y al o\u00eddio.<\/h4>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"264\" src=\"https:\/\/economiayviveros.com.ar\/portada\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/Enfermedades-rosales.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4422\" srcset=\"https:\/\/economiayviveros.com.ar\/portada\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/Enfermedades-rosales.png 640w, https:\/\/economiayviveros.com.ar\/portada\/wp-content\/uploads\/2011\/07\/Enfermedades-rosales-300x124.png 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-purple-color\">Mildiu<\/mark><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta enfermedad est\u00e1 presente en la mayor\u00eda de los pa\u00edses que cultivan rosales. Es importante en plantas cultivadas en invern\u00e1culo, pero tambi\u00e9n se puede presentar al aire libre con menor frecuencia. En nuestro pa\u00eds, fue estudiado por la Ing. Agr. Clotilde Jauch en 1959.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Afecta a hojas, tallos, ped\u00fanculos, c\u00e1lices y p\u00e9talos, siendo m\u00e1s frecuente sobre las hojas. En el haz de las mismas desarrollan manchas irregulares, de bordes generalmente angulosos. Estas manchas son inicialmente amarillentas y luego de color variable, esto depende del cultivar afectado. Como consecuencia de la infecci\u00f3n, el follaje se deforma y puede caer; los brotes se marchitan y mueren.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mildiu es causado por un pseudohongo que se denomina <em>Peronospora<\/em> <em>sparsa<\/em>. Dicho microorganismo se desarrolla en el interior de los tejidos afectados y produce estructuras que emergen de los mismos como una felpilla blanquecina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El agua juega un rol muy importante en la dispersi\u00f3n de las unidades infectivas de este microorganismo. Esta enfermedad es favorecida por la permanencia de pel\u00edculas de agua sobre la superficie de las plantas, humedad relativa del ambiente alta y temperaturas bajas. Por ello, para evitar su aparici\u00f3n o disminuir sus da\u00f1os, se recomienda mantener los invern\u00e1culos lo m\u00e1s secos y ventilados posible, para favorecer el movimiento de aire entre las plantas. Apenas se observan los primeros s\u00edntomas, es aconsejable eliminar los \u00f3rganos atacados y retirarlos del invern\u00e1culo r\u00e1pidamente. Durante per\u00edodos con condiciones ambientales favorables para el desarrollo de la enfermedad, se deben realizar pulverizaciones con productos qu\u00edmicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-purple-color\">Roya<\/mark><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al igual que el mildiu, la roya del rosal est\u00e1 distribuida en todo el mundo. Sin embargo, a diferencia del mildiu, son m\u00e1s afectados los rosales cultivados al aire libre. Esta roya es causada por los hongos <em>Phragmidium<\/em> <em>mucronatum<\/em> y <em>Phragmidium<\/em> <em>tuberculatum<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Argentina, la roya de los rosales se encuentra distribuida ampliamente. Se registr\u00f3 en diferentes localidades de Buenos Aires, C\u00f3rdoba, Chaco, Corrientes, Entre R\u00edos, Jujuy, Mendoza, San Luis, Santa Fe y regi\u00f3n del Delta del R\u00edo Paran\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La enfermedad afecta a las partes verdes de las plantas, principalmente el follaje. Durante la primavera y parte del verano aparecen en el env\u00e9s de las hojas numerosas p\u00fastulas (similares a ampollas) peque\u00f1as, redondeadas, de medio a un mil\u00edmetro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inicialmente, se manifiestan en forma aislada, pero luego se unen entre s\u00ed. Con el transcurso del tiempo, la epidermis de las hojas se rompe liberando un polvillo amarillo-anaranjado constituido por esporas del hongo (peque\u00f1as estructuras que diseminan la enfermedad). En el haz de las hojas, y en correspondencia con cada p\u00fastula, los tejidos se vuelven de color amarillento o anaranjados. Hacia fines del verano, aparecen p\u00fastulas oscuras, que, al permanecer en las hojas ca\u00eddas, reinician el ciclo de la enfermedad en la primavera siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los diversos cultivares de rosal difieren mucho en su comportamiento frente a la patolog\u00eda. La misma es favorecida por primaveras con humedad relativa del ambiente alta y temperaturas de 18 a 21 \u00baC. Los movimientos de aire son fundamentales para el transporte de las esporas del hongo que causa la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para su manejo es muy importante la regulaci\u00f3n del ambiente a fin de evitar las condensaciones de humedad. Se deben remover las hojas afectadas y recoger y quemar los restos de vegetaci\u00f3n. En lo posible se deber\u00e1n utilizar cultivares resistentes o de buen comportamiento. Durante per\u00edodos con condiciones ambientales favorables para el desarrollo de la enfermedad, se deben realizar pulverizaciones con productos qu\u00edmicos desde que se inicia la brotaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><mark style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-purple-color\">O\u00eddio<\/mark><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta tambi\u00e9n es una patolog\u00eda muy generalizada en la Argentina. Se la ha registrado en Buenos Aires, C\u00f3rdoba, Chaco, Corrientes, Jujuy, Mendoza, San Juan, San Luis, Santa Cruz y Santa Fe. Es producida por el hongo <em>Podosphaera<\/em> <em>pannosa<\/em>, que afecta tambi\u00e9n al duraznero y al almendro, especies pertenecientes a la misma familia bot\u00e1nica que el rosal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hongo es capaz de infectar todos los tejidos a\u00e9reos. Las infecciones severas reducen el crecimiento foliar de manera significativa y ocasionan, como consecuencia, una menor producci\u00f3n de flores y un debilitamiento de las plantas. La patolog\u00eda se manifiesta desde el inicio de la brotaci\u00f3n de las plantas, mientras que, al alcanzar la madurez, los tejidos se tornan m\u00e1s resistentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre las hojas desarrolla una felpilla blancogris\u00e1cea constituida por el crecimiento y la reproducci\u00f3n del hongo. En cultivares muy susceptibles, las hojas se deforman y pueden desprenderse en forma prematura. El \u00e1rea de las hojas que es cubierta por la felpilla se torna amarillenta. La enfermedad afecta tambi\u00e9n tallos j\u00f3venes y suculentos, que son cubiertos por la felpilla t\u00edpica. Se puede observar muerte de brotes y botones florales. La sintomatolog\u00eda afecta el valor est\u00e9tico de las plantas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los factores del ambiente que favorecen la aparici\u00f3n de la enfermedad, se encuentran oscilaciones marcadas entre la temperatura diurna y nocturna, el exceso de abono nitrogenado, la falta de iluminaci\u00f3n de la plantaci\u00f3n por excesiva densidad, calor h\u00famedo y ventilaci\u00f3n deficiente. Y los movimientos de aire son fundamentales para el transporte de las esporas del hongo que causa la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como pr\u00e1cticas culturales para su manejo, se recomienda eliminar \u00f3rganos afectados (hojas, ramas, flores) y quemarlos. Para plantas en invern\u00e1culo, mantener la humedad ambiental lo m\u00e1s baja posible. Acompa\u00f1ando las medidas de cultivo, existen numerosos productos qu\u00edmicos que pueden aplicarse para manejar la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Texto: <\/strong><strong>Ing. Agr. Dr. Eduardo R. Wright e Ing. Agr. Dra. Marta C. Rivera (Facultad de Agronom\u00eda \u2013 UBA)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bibliograf\u00eda consultada:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Agrios, G.N. 2005. Plant Pathology. Academic Press, New York. 922 pp.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pape, H. 1977. Plagas de las flores y de las plantas ornamentales. Oikos-Tau, S.A. Ediciones. Barcelona, Espa\u00f1a, 656 pp.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rivera, M.C.; E.R. Wright. 2008. Las enfermedades de las plantas. Sintomatolog\u00eda, Biolog\u00eda y Manejo. Orientaci\u00f3n Gr\u00e1fica Editora. Buenos Aires. 128 pp.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Wolcan, S.N, R. \u00c1lvarez; M.G. Cabrera. 2001. O\u00eddios de Ornamentales. En: Stadnik, M.J.; M.C. Rivera (eds). 2001. O\u00eddios. Embrapa Meio Ambiente. Jaguari\u00fana. San Pablo. Brasil.&nbsp; Pp. 419-446.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Wright, E.R.; D.E. Morisigue; M.C. Rivera; H.E. Palmucci. 2001. Enfermedades de los rosales en la Rep\u00fablica Argentina. JICA-CETTEFHO, Buenos Aires. 46 pp.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con este art\u00edculo finalizamos la serie de notas que tratan las enfermedades que pueden desarrollarse en plantas de rosal. 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